El “Estratega“ Presidente y su gobierno como el momento más funesto de la Historia de la República Dominicana

Por Gregory Castellanos Ruano Martes 6 de Junio, 2017

“El pueblo que ignora su historia está condenado a repetirla.“

(Jorge Ruiz de Santayana, filósofo español)

La Historia puede tener dos enfoques: por un lado,  la Historia como progreso; y, por otro lado, la Historia como regreso, es decir, como retroceso, como vuelta hacia atrás.

La toma del Poder por Danilo Medina Sánchez en Agosto del dos mil doce (2012) se inserta dentro del segundo enfoque, pues sus ejecutorias constituyen un regreso, un retroceso, una vuelta hacia atrás, hasta tal grado que puede decirse categóricamente y con literal propiedad que del `Inventario de los momentos más funestos de la Historia de la República Dominicana` el momento histórico que representa su ejercicio del Poder es `el momento más funesto de toda la Historia de la República Dominicana`.

Danilo Medina Sánchez y su ejercicio del Poder representan el episodio más sombrío, el episodio más obscuro de toda la Historia de la República Dominicana.

Danilo Medina Sánchez es el protagonista de un cambio histórico horroroso, monstruoso.

Danilo Medina Sánchez representa el advenimiento al Poder de  `el peor de los gobernantes dominicanos`, pues él es la encarnación más directa y arquetípica de lo que es un gobernante sin concepto alguno de lo que representa el ideal y la grandeza de lo que es la Patria.

Danilo Medina Sánchez es una tragedia para la Nación dominicana: la tragedia más grande, la más terrible de las tragedias que haya tenido que sufrir la Nación dominicana, pues como Presidente de la República Dominicana se ha dedicado con esmero y saña a destruir los sueños de los Padres de la Patria y ese peso muerto que él lleva sobre su hombro a él no le importa para nada, no le da ni frío ni calor, lo cual es típico en la Historia de todos los traidores a su propio país.

Danilo Medina Sánchez es el gobernante dominicano más fatídico que ha tenido la República Dominicana: está provocando un regresionismo al mil ochocientos veintidós (1822).

Danilo Medina Sánchez representa una vuelta al año mil ochocientos veintidós (1822) en que los haitianos invadieron y ocuparon esta Parte Este de la Isla aplastando y destruyendo la Independencia proclamada a finales de mil ochocientos veintiuno (1821) por José Núñez de Cáceres.

Danilo Medina Sánchez querrá nuevamente cuatro (4) años más y así sucesivamente: es la misma historia de siempre, la única diferencia es que esta vez ella se quiere materializar conjuntamente con un ignominioso proyecto extranjero de fusionar a los haitianos con los dominicanos; intentos parecidos a ese último a lo largo de la Historia Universal han demostrado hasta la saciedad que cuando en un territorio de un Estado converge una minoría que se organiza esa minoría se convierte en el germen de la destrucción del Estado en cuestión. Desde mi humilde perspectiva la destrucción total del Estado dominicano, gracias al accionar claudicatorio de la Soberanía Nacional por parte de Danilo Medina Sánchez, está abocado a ocurrir a mediano plazo; pero dicha destrucción ha comenzado y está en pleno curso gracias a dicho accionar claudicatorio de la Soberanía Nacional por parte de Danilo Medina Sánchez.

Danilo Medina Sánchez encarna un gobierno maléfico a la luz del legado de los fundadores de la República Dominicana que es el que está siendo destruido por dicho gobierno danilista.

Danilo Medina Sánchez está ejecutando una política criminal en tanto cuanto está matando, asesinando, al Estado llamado República Dominicana y de proseguir en el Poder impulsando la misma destruirá la población dominicana y a su cultura que le da identidad nacional y, valga la redundancia, la identifica como pueblo diferente al pueblo haitiano; lo mismo que todo el territorio dominicano estará a merced de la población haitiana que lo viene invadiendo y ocupando con el patrocinio y la complacencia risueña de Danilo Medina Sánchez.

Danilo Medina Sánchez conspira descarnada y descaradamente contra la Independencia de la República Dominicana.

La anestesia inyectada por la propaganda periodística pagada por el danilismo ha perseguido desde el principio y persigue que el pueblo dominicano no sepa que está viviendo el umbral de un trascendente episodio de su Historia.  Pero por más poderosos que sean los intentos danilistas en ese sentido hay y habrá memoria de esta perniciosa etapa histórica suya.

Danilo Medina Sánchez cree vivir como si no hubiera una memoria del pasado y como si no la habrá respecto de lo que representa su estadía en el Poder.

Buscando obtener un Premio Nobel de la Paz para insuflarle aire a su megalomanía y tenerlo como una supuesta presea “presentable“ (¿?) frente a su rival natural a lo interno de su partido político mal llamado “Partido de la Liberación Dominicana (PLD)“ (¿?), él, Danilo Medina Sánchez, se ha auto propuesto como sueño utópico suyo el de introducir a los haitianos a la República Dominicana de donde fueron desalojados por los patriotas dominicanos que comenzaron su tarea en Febrero de mil ochocientos cuarenta y cuatro (1844) y la terminaron en mil ochocientos cincuenta y seis (1856) con la batalla de Sabana Larga durando esa tarea un período de guerra de doce (12) años continuos que significaron un continuo derramamiento de sangre y de esfuerzos que impidió el progreso de nuestro país sumiéndolo hasta el final del fondo de la miseria durante mucho tiempo.

Muchas veces las utopías se vuelven monstruos, y ahí está la historia para afirmarlo o desmentirlo, con las monstruosidades ejecutadas, y ese regresionismo al año mil ochocientos veintidós (1822) que viene ejecutando Danilo Medina Sánchez es una de esas monstruosidades.

El pueblo dominicano ha tenido sus suertes y sus desventuras, pero la desventura que representa y encarna Danilo Medina Sánchez ha sido y es `la peor que en toda su Historia ha sufrido el pueblo dominicano`. El gobierno de Danilo Medina Sánchez es  `el momento más funesto de la Historia de la República Dominicana`.

Roma tuvo a Alarico sufriéndolo con su invasión en el 410 DC, los criollos (que ya para entonces se autodenominaban dominicanos) tuvimos a Dessalines sufriéndolo con su invasión en el 1805; Roma tuvo a Odoacro en el 476 DC, ¿quién será el haitiano que hará el papel de Odoacro?  Hacia allá nos conduce directamente la Traición a la República Dominicana que viene cometiendo Danilo Medina Sánchez.

Por Lic. Gregory Castellanos Ruano