El estado actual de la diplomacia

Por Nelson J Medina sábado 11 de enero, 2020

Nos encaminados hacia una nueva década arrastrando sucesos que colocan en tela de juicio la eficacia de las relaciones diplomáticas. No obstante, compete a los Estados y a la comunidad internacional, de manera general, demostrar lo contrario. Para eso, será necesario realizar una reevaluación sobre los objetivos específicos para que fue creada, por los Estados miembros de las Naciones Unidas, la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, y un esfuerzo mayúsculo en respetarla.

Actualmente, se han presenciado casos en lo queponen de manifiesto en el ámbito internacional la conducta de algunos Estados, hacia el acatamientoa la Convención de Viena. Como por ejemplo, el caso en octubre del 2018 del periodista Jamal Khashoggi, en el Consulado de Arabia Saudita en Turquía; el caso del también periodista australianoJulian Assange, asilado en la Embajada del Ecuador en Londres; el reciente caso de asedio de las fuerzas policiales y militares de Bolivia ante la Embajada de México; y más cerca el bombardeo a la sede diplomática de los Estados Unidos en Irak.

En efecto, esto evidencia un deterioro, por parte de los Estados signatarios, sobre el significado para lo cual existen no solamente las relaciones diplomáticas, sino además, el marco normativo que regula estas: la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961.

Cabe resaltar, que la diplomacia, a través de las relaciones diplomáticas, es el modo por el cual de manera sensata y prudente, se buscan las  mejores alternativas para dirimir y negociar pacíficamente las controversias en el entorno internacional. Por lo tanto, en el momento que se desvirtúe la función esencial de la diplomacia, se dará paso a los conflictos internacionales que tanto rechaza la humanidad.

Es por eso que tanto la comunidad como los organismos internacionales deben velar porque losgobiernos mediante las misiones diplomáticas, ejerzan de manera digna, respetuosa y eficiente sus funciones. Por supuesto, en aras de mantener lo más armonizado posible el panorama global.

De lo habitual a lo actual

Durante mucho tiempo, incluyendo la época de la Guerra Fría, se ha tenido la diplomacia como el canal propicio para solucionar las crisis más polémicas que se han suscitado. Esto, claro está, con el habitual tacto y comedimiento que le caracterizan no solo en lo verbal, sino también, en su acostumbrada ejecución práctica. Siendo llevada a cabo, en distintas partes, por los profesionales con mayor experiencia y conocimiento en la materia; junto al más alto sentido de responsabilidad que leamerita.

De manera que, haberle otorgado un giro obstinadoen el último lustro a la constante forma de sobrellevar las relaciones diplomáticas entre Estados y las organizaciones internacionales, ha menoscabado la posibilidad de avanzar hacia obtener un mundo relativamente estable. Como consecuencia, se han producido eventos mediante los cuales se rompen relaciones diplomáticas entre Estados, o, acuerdos entre organizaciones internacionales y Estados debido al pobre comportamiento con que algunos funcionarios manejan la diplomacia hoy en día.

Por consiguiente, corroboro lo que dijo el secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, que: el mundo no debe permitirse otra guerra en el golfo, y con atrevimiento le agrego: no solamente en el golfo, sino más bien en todo el mundo. Pero para ello, es imprescindible contar con la diplomacia usual; que permite mediante el diálogo honesto yconstructivo, la concertación productiva y el entendimiento razonable, buscarle una salida idónea a cualquier conflicto geopolítico.

Finalmente, de descontinuar la  utilización del arte de la diplomacia pacífica y tradicional para resolver diferencias entre los Estados y organizaciones internacionales, lleváramos este valioso instrumento a un estado de convulsión.

Es este un lujo que seguramente el mundo repudiaradarse.

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