El escandalo Odebrecht

Por LEONARDO CABRERA DÍAZ martes 17 de enero, 2017

El país vive momentos cruciales, determinantes, el escándalo Odebrecht, ha puesto a sonar todas las alarmas, la población completa esta alerta, llena de espantos, pero vigilante, con escepticismo, pero atenta, altamente preocupada, pero al acecho, indignada, pero observando cada paso y cada movimiento de la justicia, porque de eso precisamente se trata, de la justicia y su estricta y correcta aplicación

En torno a este caso, se tendrán que dilucidar grandes verdades y mentiras, pero todas y cada una tienen un punto de partida, la empresa Odebrecht, confirmó que erogó 92 millones de dólares como pago o compensación para obtener contratos de obras en el país, por tanto se requiere de una seria y exhaustiva investigación a tal grado, que sus conclusiones no albergue dudas en la población, ni mucho menos, los dictámenes que consecuentemente se deriven de los resultados obtenidos en las indagatorias.

Esta es una sociedad convaleciente, preñada de grandes limitaciones y precariedades, que hambrienta y sedienta anhela y está ilusionada en que accione y se imponga la justicia en contra de quienes con actos de corrupción han defraudado su confianza, pero por experiencias vividas en el pasado, en el fondo, en lo más intrínseco de su ser, no abriga muchas esperanzas de que habrá castigo, de que habrá condenas ejemplarizadoras y de que al fin, y por fin se le doblará el pulso a la impunidad

Con el escándalo Odebrecht, las autoridades dominicanas tienen una excelente oportunidad de casarse con la gloria, al tiempo de atraer hacia el sistema de justicia de nuestro país, parte de la confianza y credibilidad que ha perdido en la población, claro está, todo depende de que se realice un eficiente y encomiable labor en este espinoso caso, que tal parece, no tiene puerta trasera, solo tiene una salida, y en esa esta estampado un letrero que reza: Aquí se impone y se aplica la ley. Amén.