El embarazo no deseado

Por Jeovanny Terrero martes 30 de marzo, 2021

El periodismo de opinión fortalece la convivencia civilizada en vez de debilitarla y desde los 90 se debate la posibilidad de reformar el Código Penal en el tema aborto los, “Pro-vida” y los “Pro-elección” debaten legalización de las tres causales, hay quienes piensan que es muy importante hacerlo y otros que no.

La negación viene de parte de aquellos sectores que están consciente de que un aborto terapéutico será siempre un crimen.

A nuestro entender la mayoría de las mujeres que se han hecho un aborto, no le temen a la penalización, y cuando visitan su médico para realizar tal crimen no saben las consecuencias jurídicas a las cuales serán sometidas en caso de que se haga del conocimiento público.

A lo que le temen es a un rechazo de la sociedad, de sus amistades o al qué dirán, “esa se ha hecho dos abortos”,  a esas palabras y a otras, es que las mujeres le temen y no a la penalización. Esta discriminación de la sociedad seguirá por muchos años, aun estableciéndose ese servicio médico.

El aborto se define, según Carrera, como la  muerte dolosa del feto en el útero o la violenta expulsión del útero por causa de la muerte del feto. Para nosotros el aborto consiste en la destrucción del producto  de la concepción, en cualquier de sus etapas: germen, embrión y feto.

Nuestro Código Penal  establece en su artículo 317 cito “el que por medio de alimentos, brebajes, medicamentos, sondeos tratamientos o de otro modo cualquiera que causare o cooperare  directamente a causa del aborto de una mujer embarazada, aun cuando ésta consciente en él, será castigado con la pena de reclusión”.

Más adelante en el mismo artículo prevé  una serie de figuras: El aborto provocado por los médicos, cirujanos, parteras, etc., el practicado por un tercero, y el aborto provocado por la mujer sobre sí misma.

Ahora bien, nuestro Código Penal no alude expresamente el aborto terapéutico. En la práctica se ha demostrado que el mismo descansa en un estado de necesidad; dos existencias se hallan en peligro extremo, se puede sacrificar una cuando no queda esperanza de salvar las dos.

Nuestra legislación no permite el aborto cuando peligra la vida de la madre, cuando ha sido producto originado por violación o incesto, ni cuando se tiene la certeza de que el niño nacerá enfermo

Legalizar este crimen resulta un poco exagerado, pues aumentaría los abortos, hoy día las mujeres toman la decisión a la hora que se presente el caso, y los médicos lo saben. ¿Entonces cuál es la prisa de  llevarlo al papel?

Para terminar, el embarazo no deseado es una realidad compleja que debe abordarse con un programa responsable y no con una salida deshumanizada como el aborto. Las tres causales son tres excusas  para implantar una cultura de aborto.

El autor es periodista y diplomático.

Por Jeovanny Terrero

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