El “efecto Schulz” se pone a prueba en los comicios regionales de Alemania

Por El Nuevo Diario jueves 23 de marzo, 2017

EL NUEVO DIARIO, BERLIN.- Las elecciones en el estado federado alemán del Sarre (oeste) del próximo domingo se convertirán en el primer duelo entre la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Angela Merkel y el Partido Socialdemócrata (SPD) de Martin Schulz, que registra un espectacular crecimiento en los sondeos.

La votación, a la que seguirán en mayo regionales en los "Länder" de Schleswig-Holstein (norte) y Renania del Norte-Westfalia (oeste), es observada como un test para las generales de septiembre, en las que los deseos de la actual canciller de aspirar a un cuarto mandato tropiezan con el resurgir de la socialdemocracia.

Sarre, estado industrial ubicado en la frontera con Francia con alrededor de un millón de habitantes, ha sido gobernado en los últimos 18 años por la CDU y una derrota de la actual primera ministra, Annegret Kramp-Karrenbauer, podría interpretarse como un quiebre de la hegemonía de Merkel.

Según el último sondeo difundido por el diario "Bild" ante las regionales del domingo, la CDU aventaja en apenas dos puntos al SPD, mientras que a escala federal todas las encuestas perfilan un práctico empate entra ambas formaciones.

El auge del centroizquierda comenzó a mediados de enero, cuando Schulz, entonces presidente del Parlamento Europeo, anunció su regreso a Berlín para liderar la batalla contra Merkel.

Desde hace casi cuatro años conservadores y socialdemócratas gobiernan en una gran coalición, una fórmula que ya ensayaron en la primera legislatura de Merkel (2005-2009) y que hundió al SPD en su peor resultado histórico.

Apenas se recuperó en los años siguientes, pero en este último tramo el partido ha llegado a ganar cerca de 10 puntos porcentuales en las encuestas, un éxito calificado por analistas como "el efecto Schulz" y que fue coronado el domingo pasado con su elección como nuevo líder del partido y candidato a las elecciones de septiembre con el 100 % de los votos.

"Para muchos socialdemócratas, Schultz simboliza el espíritu del partido: apertura internacional y protección social, una mezcla ganadora", afirmó a Efe Markus Jachtenfuchs, profesor de Gobernanza Europea y Global en la Escuela Hertie de Gobierno de Berlín.

"Un ejemplo similar es Emmanuel Macron en Francia. Está por verse cómo van las elecciones, pero por el momento, ésta es la combinación que para muchos potenciales partidarios y votantes representa la esperanza de encarnar los valores socialdemócratas", agregó respecto al aspirante a la presidencia francesa, exministro socialista.

Las miradas están puestas por ello este fin de semana en el SPD, como lo estuvieron en anteriores comicios en la xenófoba Alternativa para Alemania (AfD), que capitalizó a su favor el descontento de la población frente a la política de puertas abiertas a refugiados.

En el Sarre, el partido ultraderechista puede cosechar el 6 % de los votos, según las encuestas, un caudal que le permitiría ingresar en la undécima cámara regional, pero inferior al de otras elecciones regionales.

"Para analizar el escenario actual es fundamental entender la historia de decepción que envuelve a la SPD con sus votantes. Me refiero a la Agenda 2010 impulsada por (el canciller socialdemócrata) Gerhard Schröder en 2003", apuntó Franco Delle Donne, consultor en comunicación y doctorando en comunicación política por la Freie Universität de Berlín.

Esa agenda, "entre otras cuestiones, flexibilizó el mercado laboral y rompió la confianza de trabajadores y sus familias con un partido que por definición debía defenderlos", añadió Donne para explicar la llegada al poder de Merkel en 2005 y la sangría de votos que desde entonces sufrió el SPD.

"Tras un par de lustros sin reconocer el error, aparece Martin Schulz y retoma la bandera de la justicia social reconociendo que la intocable Agenda 2010 necesita reformarse. Esta afirmación venida de alguien cuya historia encarna los valores y el típico cuadro socialdemócrata sobre la igualdad de oportunidades para todos generó una euforia sin precedentes", agregó el experto.

Merkel, por contra, defiende la Agenda de Schröder como la clave que posibilitó a Alemania superar la crisis económica que tan duramente castigó a otros países de la zona euro, recordó ayer, en una entrevista con la televisión pública del Sarre.

"Lo que los ciudadanos del Sarre deciden el domingo es el futuro de su Land", apuntó la canciller, eludiendo extraer conclusiones extrapolables al ámbito federal, al tiempo que recordaba los "últimos años de exitoso gobierno" liderado por la CDU y alertaba contra "experimentos", como un bloque entre el SPD y La Izquierda.

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