El Dinero y la Política Monetaria

Por Víctor Manuel Peña lunes 25 de febrero, 2019

Discurso del doctor Víctor Manuel Peña en el acto de puesta en circulación de su más reciente libro “El Dinero y la Política Monetaria”:

Dr. Antonio Ciriaco

Vicedecano de la Facultad, asumiendo la representación del señor decano

Lic. Daniel Toribio

Exministro de Haciendo y exadministrador del Banco de Reservas

Lic. Eduviges Miguelina Pérez, mi esposa y exprofesora de la Escuela de Estadística

Invitados Especiales

Distinguidos profesores, estudiantes y empleados presentes

Este día nos recibe en este Paraninfo para certificar el nacimiento de mi séptimo libro, el cual he bautizado con el nombre de El Dinero y la Política Monetaria. Este nombre viene siendo la cédula de identidad intelectual con la que este libro queda ubicado en el mundo de la ciencia y de la cultura.

Durante tiempo acaricié e incubé la idea de escribir un libro sobre la materia, en el contexto de mi formación profesional, mi ejercicio intelectual y mi condición de profesor de Teoría Monetaria y de Moneda y Banca en la UASD.

Ya en mi libro sobre Política Económica y Competitividad, mi tesis doctoral en la Universidad del País Vasco, abordo, en el capítulo 7, el asunto relativo al papel de la política monetaria y cambiaria en la gestación o construcción de la competitividad en la economía dominicana.

Este libro sobre el dinero y la política monetaria está dividido en seis partes: Economía monetaria, el sistema monetario y financiero internacional, las teorías monetarias, la política monetaria, el fenómeno monetario y la teoría del crecimiento y el dinero y la política monetaria en República Dominicana.

Subrayo que conjugo lo histórico y lo teórico en la construcción conceptual del fenómeno del dinero y del papel del dinero en la economía, fenómeno que aparece insinuado en el trueque pero que concretamente surge la necesidad del mismo con la aparición de la economía mercantil simple basada en propietarios privados independientes.

Esto significa que el fenómeno del dinero, no la unidad monetaria nacional en la que toma cuerpo el dinero como equivalente general, no es el resultado (o el producto) de un engendro jurídico por parte del Estado.

Por las mismas razones epistemológicas o gnoseológicas sigo conjugando lo histórico y la teórico para abordar la construcción conceptual en lo que relativo a la aparición y funcionamiento del sistema monetario y financiero en una economía mercantil evolucionada basada en propietarios privados independientes.

De paso debo acotar que la economía capitalista es la forma más evolucionada y desarrollada de la producción mercantil. Históricamente hablando el tránsito de la producción mercantil simple a la producción mercantil capitalista se dio a través del puente de la acumulación originaria de capital, tan acertadamente descrita y explicada por el genio de Carlos Marx.

Posteriormente, desde el punto de vista del desarrollo histórico, la internacionalización o mundialización de la economía capitalista dio paso a la internacionalización o mundialización de la economía capitalista, la expresión o la manifestación más consumada o desarrollada de la economía de mercado.

En la actualidad hay que hablar de la globalización del sistema monetario y financiero internacional engendrado por la economía capitalista y su dinámica de desarrollo.

En una economía de esa naturaleza y envergadura son contraproducentes los controles cambiarios y financieros, los cuales implicarían controles a los movimientos de capitales a nivel internacional.

Por otra parte, hay un eterno debate al interior de la Ciencia Económica entre las teorías que postulan que el dinero solo sirve como medio de cambio o de intercambio y la economía política marxista que plantea que el dinero asume la condición de equivalente general, y si ciertamente el dinero sirve como medio de cambio, de pago o de intercambio es porque cumple con la función primaria de expresar o medir en el mercado el valor de las demás mercancías.

En el marco de las teorías monetarias analizo cómo la Economía explica el origen y desarrollo del fenómeno del interés conexo al fenómeno del dinero.

Hablemos ahora brevemente de la política monetaria. Solo los Estados con unidades monetarias nacionales propias tienen bancos centrales y tienen política monetaria, es decir, pueden ejercer su soberanía en materia monetaria. Esa soberanía en materia monetaria implica también el control monopólico de la emisión monetaria por parte de los Estados, ejercido ese control a través de los bancos centrales.

Hoy sabemos, no así en el decenio del 30 del siglo XX, que la política monetaria produce, no obstante los desfases o retardos en la aplicación de las medidas o acciones, efectos ostensibles sobre la estabilidad macroeconómica y el crecimiento.  A través de su política monetaria expansiva o restrictiva, dependiendo de las características que asuma la coyuntura económica, el banco central afectará los diferentes agregados monetarios –base monetaria, oferta monetaria, crédito, etc.- vía los mecanismos de transmisión de los efectos de la política monetaria, incidiendo, vía su impacto sobre la demanda agregada de bienes y servicios, sobre la construcción de la estabilidad macroeconómica y el mismo proceso de crecimiento.

En una política monetaria expansiva o de dinero barato, al aumentar la liquidez o la masa monetaria en la economía las tasas de interés bajan o tienden a bajar; en caso contrario, es decir, cuando se aplica una política monetaria restrictiva o de dinero caro, las tasas de interés suben o tienden a subir como consecuencia de la disminución de la masa monetaria o de la liquidez en la economía.

Debo decir que no le he dedicado ningún espacio a las criptomonedas porque sus fundamentos teóricos al día de hoy son muy frágiles. ¡No es correcto confiar en monedas digitales cuya emisión no está centralizada y al mismo tiempo no está regulada ni supervisada por una autoridad pública! Al día de hoy no es previsible que las criptomonedas sustituyan a las monedas nacionales y mucho menos que el sistema monetario y financiero digital basado en estas monedas suplante al sistema monetario y financiero formal. Debido a esos problemas estructurales queda abortada la esencialidad de estas monedas digitales como monedas fiduciarias.

No es posible confiar en esas monedas ni en el sistema financiero fundamentado en ellas cuando todo ha estado en función de las claves del inventor, de tal manera que al morir éste se llevó consigo a la tumba las claves y dejó boyando en el fondo del mar 145 millones de dólares que nadie sabe cómo recuperar!

Hablemos ahora de la política monetaria dominicana. En este libro no hay un tratamiento coyuntural de la política monetaria dominicana, sino un tratamiento histórico.

Es muy lamentable decirlo pero 16 años después la política monetaria sigue estando condicionada o atada a las terribles consecuencias, deuda cuasifiscal y déficit cuasifical, de la hecatombe bancaria del año 2003.

Ese déficit cuasifiscal y esa deuda cuasifiscal, mientras existan, convierten al Banco Central dominicano en un emisor permanente de deuda pública, o sea, que en cualquier escenario, aún aplicando una política monetaria expansiva, deberá vender títulos de deuda pública para hacer posible la construcción de la estabilidad macroeconómica al tener que desmonetizar, casi inmediatamente, los intereses que paga –déficit cuasifiscal- por la deuda cuasifiscal que tiene contraída con el público por concepto de los miles de millones de pesos en salvataje o salvamento –refinanciamiento o adelantos y redescuentos- que se emitieron para enfrentar la gigante crisis bancaria del año 2003.

En circunstancias normales cuando se aplica una política monetaria expansiva, el uso de la ventanilla del mecanismo de operaciones de mercado abierto sirve para monetizar comprando deuda privada; en caso contrario, cando se aplica una política monetaria restrictiva, el uso del mecanismo de operaciones de mercado abierto sirve para desmonetizar al vender títulos de deuda pública al sector privado por parte del Banco Central.

Tanto las políticas de demanda agregada como las políticas de oferta agregada son importantes para construir la estabilidad macroeconómica y el crecimiento económico, pero no son suficientes para construir el desarrollo económico y social, es decir, para conectar el crecimiento económico al desarrollo económico y social se necesita de una estrategia integral de desarrollo, que sea, además, estructural y endógenamente inclusiva.

Gracias por asistir a este acto de puesta en circulación de mi libro El Dinero y la Política Monetaria.

AUTOR: DR. VÍCTOR MANUEL PEÑA

 

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