El dilema que se nos acerca en mayo

Por José Pérez Méndez viernes 8 de mayo, 2020

Ya han pasado 4 meses desde que China disparó la alarma sobre un nuevo coronavirus, el SAR-COV-2, y su nueva enfermedad Covid-19, y aquí en República Dominicana aún no se vislumbra el día en que la economía será reabierta y que la gente vuelva a darse un abrazo en un lugar público.

Nuestra economía no es una economía formal y sólida como lo son las economías europeas y norteamericana, y la gente empieza a desafiar el peligro de enfermarse saliendo a las calles a buscársela, al mismo tiempo que irrespeta el llamado del gobierno al distanciamiento social y la cuarentena.

El ya acostumbrado informe del Ministro de Salud, con cada día más enfermos y fallecidos, tiene a la gente en un estado mental de tener que decidir cada día si hacerle caso al gobierno o a la imperiosa necesidad de salir a trabajar para producir lo que necesita para sobrevivir.

Por más que el gobierno quiera hacer no podrá mantener a todo un país durante mucho tiempo, y también por muchos que sean los ahorros de la gente, estos se agotan según el tiempo avanza.

El 17 de mayo, fecha en que se debieron haber realizado las elecciones congresuales y presidenciales, está al doblar la esquina y las cifras diarias de contagios no parecen indicar que hayamos llegado al punto de inflexión de la curva, que será el punto en que esta empezará a decrecer.

Qué será lo que haremos para el día 15, es decir en nueve días más, cuando el gobierno tenga que decidir si pide más tiempo o si reabre el país aunque sea paulatinamente. Cualquiera no quisiera ser el presidente para esa fecha porque la situación no pinta nada alentadora.

Pedirle más tiempo al Congreso, es decir unos 15 días más, sería como pedirle a alguien que se asfixia debajo del agua que se espere un ratito más para sacarlo a la superficie, es sencillamente insoportable, pero reabrir el país aún cuando los contagios siguen altos, sería un acto de irresponsabilidad colectiva.

En este momento es posible asumir que quizás cerramos el país a destiempo y que debimos imponer medidas de distanciamiento con protección, mientras mucha gente podía seguir en sus trabajos con riesgos mínimos, pero eso no se podía ver en aquel momento donde había tanto pánico y angustias por lo que sería esa desconocida enfermedad.

Es posible que 15 días más sean necesarios y también suficientes para llegar a un punto en que reabrir el país sea más seguro y responsable, pero no podría ser total, sino que debería estar acompañado de cierta apertura en áreas sensibles y perentorias.

Los 9 días que siguen serán de muchas expectativas, y de la decisión que se tome dependerá la suerte del país. Podríamos decir que el gobierno no lo ha hecho bien o que podría hacerlo mejor, lo cual es siempre posible, pero no me imagino este país gobernado en una  situación como esta por un Hipólito Mejía; sería peor que lo que está pasando en USA con Donald Trump.

Entonces el momento es para pensar, mientras nos protegemos del Covid-19,  que no todo el que aspira a presidente puede ser un buen presidente, y que algunos podrían  hasta ser malos presidentes,  por no tener la capacidad de tomar decisiones acertadas en momentos difíciles como estos.

Pensémoslo bien porque en 60 días estaremos ejerciendo el derecho al voto para  escoger quien nos gobernará por los próximos 4 años, o quizás por 8 años, si es que la suerte le acompaña.

Que Dios proteja a la República Dominicana.

Por Ing. José Pérez Méndez

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