El desinterés llevo a Rafael, a Juan Miguel y Francis a la tumba

Por Francisco Rafael Guzmán

Hoy voy a hacer un aparte, con este artículo, ya que no voy a referirme al tema de la UASD, pero seguiré refiriéndome a mi amada Primada de América que tanto le ha costado a este pueblo y país, lo que debe entender el Estado dominicano y debe reorientar su política hacia la educación superior; la coyuntura actual exige que así sea, porque de lo contrario colapsaremos los seres humanos, el Estado tiene que intervenir y regular la economía. Ahora bien, hoy 19 de Mayo de 2021 se cumplen 56 años del intento fallido al Palacio Nacional en plena Guerra de Abril, el cual estaba en manos del sector opuesto a los constitucionalistas.

En ese intento fallido cayeron el Coronel Rafael Tomas Fernández Domínguez (ideólogo del Movimiento Constitucionalista), Juan Miguel Román, Euclides Morillo y otros, saliendo herido de un balazo el joven Amaury German Aristy. La acción fue muy osada, tal vez Francis Caamaño nunca estuvo de acuerdo con la misma pero conociendo a Rafael respetaría su iniciativa temeraria de ejecutar semejante intento de conquistar el palacio presidencial desalojando a los usurpadores responsables de quebrantamiento del orden institucional el 25 de septiembre de 1963.

No hay nada más costoso que el desinterés en lo personal por lo material. Hay quienes dicen: Todo el mundo tiene un precio, pero eso no es ni remotamente verdad. Muchos seres humanos son o somos individualistas, pero no todos los seres humanos lo son y los hay que no son egoístas y ni piensan en el gran afán de lucro individual, más bien piensa en el bienestar colectivos.

Es necesario, reorientar a las sociedades para que la vida en el planeta se preserve, lo cual con las grandes empresas privadas, especialmente las financieras, no podemos contar para ello. Es necesario que los ejemplos de desinterés Rafael, Francis, Bosch, Manolo, Minerva, Aniana, Amín, Amaury  y Juan Miguel, sean entendido por los jóvenes y predomine el desinterés sobre el individualismo egoísta, mientras ahora mismo ocurre lo contrario en nuestra sociedad, porque el consumismo a que empuja el capitalismo salvaje da pábulo a ello, especialmente en la joven generación. Sin contar con una conciencia social libre del egoísmo y del egotismo individuales de los jóvenes y las mujeres, es decir sin una conciencia social altruista y desinteresada sin en el apego a la materialidad de manera individual, no habrá un cambio social importante y no saldremos de este capitalismo salvaje y neoliberal. A esos dos sectores sociales les toca un rol muy importante en el cambio revolucionario de la sociedad.

El sábado 19 de Mayo de 2018, en el lugar de la tarja que se colocó con la que se rinde veneración a Rafael y los otros que intentaron retomar el Palacio, Arlette Fernández de Fernández repartió a un grupo de personas que asistimos a ese acto una carta que Rafael le escribiera de despedida, reproducida en una hoja. Es una carta conmovedora, por lo que la reproduzco para me lean y especialmente para los jóvenes y las mujeres. Rafael llama Letty a su amada esposa, consorte o compañera.

 

Rio Piedras, Puerto Rico. Mayo del 65

Adorada Letty

Imagino lo desesperada que estarás por venir, espero en Dios puedas resolver todo pronto para que puedas estar aquí en esta semana.

Te estoy haciendo esta carta porque es posible que cuando llegues yo no esté aquí, ya que hay posibilidad de poder entrar a mi patria y quiero decirte y pedirte muchas cosas. Espero que así sea, ya que no soporto más la situación en que me encuentro; mientras mis compañeros y mi pueblo, luchan y mueren, yo estoy aquí como un idiota perfecto, después de luchar tanto y sufrir inmensamente en este odiado exilio; yo quien estaba llamado a responsabilizarme y dirigir el movimiento, tengo la desgracia de tener que contemplar desde lejos como matan cobardemente a los míos y yo no puedo ayudarlos, no puedo hacer nada; esto me tiene destrozado y creo que mi desesperación me volverá loco; lo que siento solo es comparado a lo que sentí cuando murieron mi papa e Ivonne; bueno, tu sabes como he aprendido a amar a mi Patria y ahora no puedo hacer nada por salvarla.

Esto es terrible para mí, solo Dios sabe lo que siento cuando hablo por teléfono con los muchachos y me doy cuenta de que no puedo estar a su lado, por eso Letty, aunque sé que es una muerte segura, me voy, como sea; he agotado todos los recursos imaginables para poder entrar, pero  ha sido imposible, imagínate, he pasado días enteros entre montes y cañaverales, tratando de entrar en bote, ya que en avioneta nadie puede ni se prestan con razón a entrarme; esta vez es seguro, pues hay un hombre muy responsable que se ofrece a llevarme y estoy listo para partir.

Estoy consciente del peligro, pero tú sabes que lo más sagrado para mi es el deber y hoy debo cumplirlo nada menos que con mi patria y mi pueblo me siento dichoso de que Dios me brinde la oportunidad  de cumplirlo como soldado.

Si me pasa algo, sé que vas a sufrir mucho y tú y mis hijos pasaran trabajo, no les dejo siquiera una casa, pero cuando te veas muy apurada recuerda que esto es más que nada porque fui honrado y tengo mis manos inmaculadas y esto debe servirte de orgullo e incentivo para luchar; sé que eres valiente y no me defraudaras.

Además, recuerda lo que tanto te he dicho, todos tenemos nuestro destino marcado, y si el mío es morir por mi patria, es el destino más maravilloso que hombre alguno pueda tener y la felicidad que yo sentiría es algo inexplicable. Yo tengo el privilegio de haber aprendido a amar a mi pueblo y a mi patria de esta forma que solo yo sé, de  haber tratado de superarme a mí mismo y tratar de llegar a ser “UN HOMBRE”, tú lo sabes como he luchado con las tentaciones de la vida para hacer que en mi mente y mi corazón aniden siempre y en todos los momentos de mi vida, la vergüenza, la honradez, la justicia, el amor y el patriotismo, tu sabes todo esto mi vida, por eso, si caigo por defender y cumplir con estos sagrados principios, por mis ideales que tanto he tratado  de que sean verdaderamente puros, tú y mis hijos deben sentirse orgullosos, porque yo, desde donde esté, me sentiré  muy feliz.

Al leer esta carta sé que te pondrás muy triste, pues se lo que me quieres y lo sensible que eres, pero necesito desahogarme pues sufro mucho y estoy muy desencantado. Por la prensa y la radio te habrás enterado de que los norteamericanos nos tildan de comunistas, esto no es más que un pretexto para aniquilarnos y con ello al pueblo que hoy lucha por reconquistar sus derechos, pues ellos muy bien que saben  cómo somos y la razón y pureza de nuestros ideales, pero son malos, despreciables y traidores, cobardes animales que no saben  con todo su poderío,  de dignidad y de honor, solo les interesa el vil metal, lo demás para ellos no vale nada.  Pero el valor y patriotismo de nuestro  pueblo es algo que no se puede decir con palabras, y no podrán; antes, tenderán una alfombra de cadáveres sobre Santo Domingo y aun cuando nos  pisoteen seremos más grandes y dignos que ellos.

Dentro de mi desesperación, siento un orgullo tremendo, pues mis compañeros de armas, aquel grupo que yo elegí por su seriedad y vergüenza, ha dado muestras de un valor y patriotismo encomiable, te acuerdas lo que decía de Francis,  Lachapelle y Quiroz?, no me equivoque. También siento gran satisfacción porque, aunque no luchamos precisamente por un hombre y un partido, he comprobado que el Señor Presidente es un gran hombre y de mucho valor, ya que esto no se demuestra peleando; además, lo que más admiro en él es su nobleza e inteligencia porque ha sabido salvar vidas y no solo de revolucionarios, veo que los dominicanos no se equivocaron cuando lo eligieron.

Si me pasa algo, ocúpense tú y Celeste de cuidar mucho a mama, para que no vuelva a enfermar; bueno Letty, ya verás que no me pasa nada, los hombres tan idealistas como yo no mueren tan fácilmente, pero por si acaso, tengo algo que pedirte y encomendarte. En nombre de ese amor que nos tenemos, tienes que luchar con todos los medios a tu alcance para hacer de mis hijos hombres dignos y de vergüenza, honrados y valientes (sé que tú lo eres) porque si yo no puedo llegar a hacer por mi pueblo todo lo que pienso, entonces ellos tendrán que hacerlo, son mi aporte a la patria que venero, la única herencia que les dejo, a ti y a Ella; los  varones, sean o no militares, tienen  que luchar y morir si es necesario por verla libre y nuestro pueblo feliz y lo que es más, que den su vida, si es que tienen que hacerlo, llenos de felicidad; en resumen, incúlcales mis ideales, y entonces, como dice aquel escrito que puse  en un cuadro en casa: NO HABRE VIVIDO EN VANO.

Ojala traigas el dinero de la venta del carro, pues el que traje lo gasté en equipos para mi viaje y también se lo he dado a algunos amigos que han venido, cómprale ropa a los niños y me le pagas cien pesos que le cogí prestados a mama.

 

Me voy Letty, pero en esta carta te dejo mi corazón y mi alma, miles de besos a los niños, cuídense mucho y Dios los bendiga.

 

Te adora tú  Rafa

 

Nota: He tratado de respetar la ortografía de la carta al pie de la letra, pero si no fue al 100 % el teclado del aparato en que escribo me lo impidió.

Por  Francisco Rafael Guzmán F.

 

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