El derecho penal de la ocupación haitiana

Por Gregory Castellanos Ruano martes 23 de junio, 2020

Con el Derecho Penal de la colonia española “viene a dar al traste la invasión haitiana del 1822, imponiendo los Derechos consuetudinario  e intermediario anteriores al napoleónico del Consulado y del Imperio.“ (Mejía Ricart, Gustavo Adolfo: Historia General del Derecho  o Historia del Derecho Dominicano, página No. 146)

En el mismo sentido se expresa el Lic. Néstor Contín Aybar: “…el derecho vigente en Santo Domingo en ese tiempo, no fue el propio de los ocupantes y dominadores, sino una mezcla de derecho consuetudinario y del Derecho Intermedio francés, vigente en Haití.“ (Nacimiento y Desarrollo del Derecho Penal en Santo Domingo, Revista de Ciencias Jurídicas, Tercera Época, Mayo-Junio, No. 11, página No. 9  -PUCMM-)

Como se sabe, Derecho Consuetudinario es el que se forma por las costumbres, pero: “Según algunos autores, la expresión también se aplicaría a las normas de derecho que se originan en las soluciones de la jurisprudencia.“ (Capitant, Henri: Vocabulario Jurídico, página No. 206)

Características del Derecho Consuetudinario francés:

“En teoría, sin duda, en Francia, como en los otros países de Europa, se distinguían dos clases de penas: las unas, llamadas ordinarias o legales, eran determinadas por las ordenanzas o por las costumbres locales, las otras, llamadas extraordinarias o arbitrarias, comprendían aquellas cuya aplicación era dejada, por la ley o por la costumbre, al poder arbitrario de los jueces. Pero esta distinción se hace a un lado poco a poco, en Francia más que por todos, , los otros lugares, y el principio de la arbitrariedad de las penas se convirtió en la regla consagrada por el uso. Ello permitía a los jueces: 1.castigar hechos no previstos, y elegir, entre las penas en uso en el reino, aquellas que les parecieran convenientes; 2.modificar las penas legales, sea atenuándolas, sea agravándolas de toda manera, por ejemplo, por un cúmulo, de lo cual los fallos nos ofrecen numerosos y crueles ejemplos.

La única cosa que le estaba prohibida, era inventar una pena nueva. Salvo esta reserva, la represión estaba abandonada al poder discrecional de los tribunales, y se puede decir, con certeza, que no hubo en Francia, bajo el antiguo régimen, derecho penal propiamente dicho.

Ni los delitos ni las penas fueron regulados y rigurosamente determinados por la ley misma. Este sistema permitió a los tribunales seguir el progreso de las costumbres públicas y alegar, en la aplicación, un sistema penal que nos parece hoy muy riguroso, pero que era sobre todo muy arbitrario. La realiza misma sustituía a menudo su voluntad a la acción regular de los tribunales: 1.ella tenía el derecho de gracia y de amnistía, y ella hizo abuso de las órdenes de remisión, de perdón, de abolición de procedimiento; 2.ella se consideraba como teniendo el derecho de infligir una pena sin la intervención de la justicia, pena ejecutoria sobre una simple ordenanza del Rey, que se llamaba orden de prisión. Al lado de la arbitrariedad del juez, había la arbitrariedad del Rey.“ (Garraud, R.: Traité Theorique et Pratique du Droit Pénal Francais, tome premier, troisieme edition, 1913, páginas Nos. 139-140)

Características del Derecho Intermedio francés:

El Derecho Intermedio es el: “Derecho elaborado por las asambleas de la Revolución. Su nombre proviene de que se reputa que constituye la transición entre el derecho antiguo y el moderno.“ (Capitant, Henri: Vocabulario Jurídico, página No. 211)

“Los rasgos principales de este sistema de legislación ha sido muy a menudo recalcado. Sin duda, limita la acción de la ley penal sólo a los actos nocivos a la sociedad y al rigor de la penalidad, a las únicas penas necesarias. Proclama el principio de la legalidad de los delitos y de las penas. Es la parte, irreductible en lo sucesivo, del derecho penal moderno. Pero, por reacción contra el antiguo estado de cosas, estableció, en materia criminal, las penas fijas y definitivas, cuya duración y cualidad son determinadas de antemano por la ley, sin que el juez pueda hacerlas variar, sin que él las pueda adaptar a las circunstancias del hecho, a las situaciones diversas de los culpables.

Y para dar a este sistema toda su pureza, abole el derecho de gracia y suprime las penas perpetuas. Es la omnipotencia de la ley, sustituyendo la del juez y la del administrador. En esta concepción, “el delincuente no es un ser viviente y activo, sino un tipo abstracto, concebido por la razón pura real, sino una fórmula jurídica inscrita en un Código; la pena no es una defensa apropiada al ataque, sino un sistema teórico concebido por sabios que no tienen en cuenta la naturaleza del delincuente, y toda la ciencia penal es así continuada en los textos y en los libros“.“ (Garraud, R.: Traité Theorique et Pratique du Droit Pénal Francais, tome premier, troisieme edition, 1913, páginas Nos. 160-161)

El Derecho Intermedio tuvo su representación más conspicua en el Código Penal de 1791, que “rigió en Francia hasta que fue reemplazado, en 1810, por el Código Penal actual.“ (Garraud, R.: Traité Theorique et Pratique du Droit Pénal Francais, tome premier, troisieme edition, 1913, página No. 161)

El Código Penal haitiano de 1826:

En mil ochocientos veintiséis (1826) Haití promulga su Código Penal, este “contiene 5 leyes, las cuales se subdividen en capítulos y en títulos: consta de 413 artículos. Corresponden estos a los 407 del Código francés con leves supresiones en el Código haitiano. Este último Código fue sucesivamente enmendado en 1835, 1836, 1840 y 1841. El Decreto del Gobierno Provisional del 1843 le sustituye por el antiguo Código del 1826,…“

(Mejía Ricart, Gustavo Adolfo: Ob. cit., página No. 162)

Características del Código Penal francés adoptado por Haití:

Las ideas utilitarias del inglés Jeremías Bentham lo modelan; contiene penas muy severas: la confiscación general, la marca, la mutilación de la mano antes de ajusticiar al parricida y las penas perpetuas; aumento de los casos en que había de aplicarse la pena de muerte (para el incendiario y el falsificador de moneda); supresión de las penas rígidas, permitiendo a los jueces oscilar entre un mínimum y un máximum; el sistema de las circunstancias atenuantes, aunque restringidas.

Por Lic. Gregory Castellanos Ruano

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