El derecho internacional humanista: Concepto e historia  

Por Juan Manuel Morel Pérez

Antes de entrar en materia, importante iniciar con la definición de este importante y poco conocido Derecho Internacional Humanitario, acudiendo a los conceptos más coincidentes en la doctrina universal, que son los más potables y entendible, por lo que partiremos por lo señalado por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que refiere que: “se trata de normas que, por
razones humanitarias, trata de limitar los efectos de los conflictos armados. Protege a las personas que no participan o que ya no participan en los combates y limita los medios y métodos de hacer
la guerra.”2, por su parte la Organización de Estados Americanos (OEA), lo conceptualiza como “la rama del derecho internacional destinado a limitar y evitar el sufrimiento humano en tiempo de conflicto armado. En este sentido, el DIH limita los métodos y el alcance de guerra por medio de normas universales, tratados y costumbres, que limitan los efectos del conflicto armado con el objetivo de proteger a personas civiles y personas.

Partiendo de ambas definiciones se puede colegir que el Derecho Internacional Humanitario, es una rama del Derecho Internacional conformada por n conjunto de normas y reglas consuetudinarias, que regulan los conflictos armados y los métodos de la guerra, por lo expresado anteriormente se puede afirmar que el Derecho Internacional humanitario o Derecho Internacional de los Conflictos Armados, es el conjunto de normas que regulan es el cuerpo de normas internacionales, de origen convencional o consuetudinario, específicamente destinado a ser aplicado en los conflictos armados, internacionales y no internacionales los conflictos armados, internacionales y no internacionales.

El Derecho Internacional Humanitario, se divide en el Derecho de Ginebra y el Derecho la Haya y Derecho de Nueva York, los Convenios de Ginebra y los Protocolos adicionales, refieren la protección a los militares fuera de combate y a las personas que no participan en las hostilidades, en particular la población civil, como el I Convenio protege a los heridos y a los enfermos
de las fuerzas armadas en campaña; El II Convenio protege a los heridos, a los enfermos y los náufragos de las fuerzas armadas en el mar; El III Convenio protege a los prisioneros de guerra. Aquí abro un paréntesis para definir quiénes son prisioneros de guerra. El IV convenio protege a la población Civil. De igual forma El Protocolo I amplia la protección de las víctimas de conflictos armados internacionales, el Protocolo adicional II refuerza la protección de las víctimas de los conflictos armados no internacionales y el protocolo III regula el uso de signos distintivos e incluye el león rojo, el Protocolo II refuerza la protección de las víctimas de los conflictos armados no internacionales, El Protocolo III reafirma y completa las disposiciones relativas a los signos distintivos, reconociendo un signo distintivo adicional: EL CRISTAL ROJO, el cual es utilizado por quienes no profesan el cristianismo.

Con relación al Derecho la Haya y Derecho de Nueva York, esto comprende las convenciones y tratados del DIH, Esta rama versa sobre los diferentes tratados y las convenciones, relacionadas al uso de ciertas armas, además a lo relacionado con os enjuiciamientos, por violaciones al Derecho Internacional impulsada por Naciones Unidas.

Pasando al marco histórico de la regulación de los Conflictos Armados, es la historia de la mitigación del sufrimiento, sus inicios al igual que la historia de los derechos humanos,
datan desde la antigua Grecia, Si bien es cierto que el CICR, registra como los primeros hitos registrado en la historiología de los Conflictos Armados, los acaecidos desde el siglo VIII al siglo VI3, o sea desde la guerra la llanura Lelantina, las partes beligerantes acordaron prohibir el uso de armas arrojadizas, no menos cierto es que antes que este acuerdo, se produjo el Tratado de Qadesh, en el siglo XII A.C., entre egipcios e hititas del año 1259 a.C. donde se acordó la paz, defensa colectiva y “puede considerarse el Primer Tratado de Extradición de la Historia, ya que el acuerdo comprometía a ambas partes a repatriar a los criminales y refugiados políticos.

Luego en la primera guerra sagrada (VII A.C), donde los “Estados vencedores prometieron no volver a dejar a sus compatriotas sitiados sin alimentos ni agua”5 ya para el sigo VI A.C, se habían acordados un conjunto de prohibiciones y regulaban como hacer la guerra, entre ellas: “respetarse las treguas sagradas, en especial las declaradas para celebrar los Juegos Olímpicos.• Las hostilidades contra determinadas personas y en determinados lugares son inadecuadas: debe respetarse la inviolabilidad de las personas y los lugares sagrados que gozan de la protección de los dioses, en particular los heraldos y los suplicantes.• Después de una batalla, hay que devolver los cuerpos de los enemigos muertos si se solicita; pedir la devolución de los muertos equivale a reconocer que se ha perdido la batalla.• Se debe pedir un rescate por un prisionero antes que ejecutarlo sumariamente o mutilarlo.• No hay que castigar a los enemigos que se han rendido.• La
guerra es cosa de guerreros, por lo que los no combatientes no han de ser el objetivo principal de un ataque.• Las batallas se librarán en el tiempo habitual de campaña (verano).• Deben restringirse las armas de soldados que no son de infantería (como las armas arrojadizas)”.

Para el siglo VI. A.C. surge en la India Código de Manu, considerado como uno de los primeros códigos escritos, de acuerdo con Trujillo, L. (2011), “El objetivo de este código es establecer lo bueno y lo malo, lo que está permitido hacer y no hacer para que de esta manera se pueda manejar bien una vida con tranquilidad y siguiendo las normas establecidas tanto en la moral como en la social, que en este caso es el código”6.

En relación al Derecho Internacional Humanitario, el Código de Manu, es un precedente histórico, toda vez prohibía a todo soldado en el combate “emplear contra sus enemigos
armas pérfidas ni flechas envenenadas”, es decir que regulaba el método de hacer la guerra.

Dejando de un lado los siglos subsiguientes a la antigua Grecia y los precedentes europeos de ese entonces, vamos a destacar la regulación de los métodos de hacer la guerra de conducción de combates, que tuvieron los pobladores originarios de América. En ese sentido en la sociedad Azteca, los soldados no combatían tomando ventaja a sus contrincantes “En medio de la guerra, los aztecas no solamente dejaban a sus adversarios el tiempo suficiente para preparar la defensa, sino que aún les proporcionaban armas,
aunque fuese en cantidad simbólica. Esta actitud expresa perfectamente el ideal
caballeresco que animaba a los guerreros de la antigüedad americana”7.

Por su parte los mayas eran detentadores de “un ideal de la cultura maya es la misericordia y consideración hacia otros grupos. En el texto del Memorial de Tecpán
Atitlánse identifica como causante de una revuelta la carencia de una actitud humanitaria de parte “de los Señores” hacia los indígenas. Así expresa: “Sin embargo una parte de los
Señores no cumplieron con lo que les habían recomendado nuestros abuelos. Olvidaron las órdenes sobre tener misericordia de los zotziles y tukuchées y no cumplieron con tener
compasión de la gen-te, y de esta manera amenguaron su grandeza y majestad.”8.

Siguiendo el péndulo indetenible del tiempo y acercándonos un poca más a nuestra época, es importante destacar, como hitos del Derecho Humanitario, Las Leyes de la guerra para
los ejércitos de tierra de Oxford, La Declaración de Bruselas de 1874, “Proyecto de una declaración internacional concerniente a las leyes y costumbres de la guerra.” La Declaración de San Petersburgo de 1868, La Convención Internacional de Ginebra dl 22 de agosto de 1864 denominada Convenio de Ginebra para el mejoramiento de la suerte de los militares heridos en los ejércitos en campaña. El protocolo adicional de Ginebra de 1868, q Siguiendo el péndulo indetenible del tiempo y acercándonos un poca más a nuestra época, es importante destacar que en 24 de abril de 1863, durante la guerra de secesión, Abraham Lincoln promulgó una instrucción, que podríamos decir que fue un manual de conducción de hostilidades, llamado el Código Lieber, en honor a su
redactor el profesor Alemán, Francis Lieber, entre otras cosas esta norma establecía dentro de sus 187 artículos, los cuales, se podría decir constituyeron unas de las más avanzadas codificaciones del método de hacer la guerra, dentó de su garantista catalogo establecía en el artículo 16, que “La necesidad militar no admite la crueldad -es decir, infligir sufrimientos por hacer sufrir o como venganza o, lisiar o herir a alguien fuera del combate, o torturar para conseguir confesiones. No admite, de ningún modo, la utilización de veneno ni fa devastación deliberada de un distrito”. Lo que significa que desde muy  antes de los Convenios de Ginebra y la existencia codificada del DHI, los tratos crueles y degradantes no estaban permitidos, sin importa la ventaja o necesidad militar, más adelante así la cosas el artículo 56, prohibía las torturas a los prisioneros de guerra.

Siendo así los acontecimientos que dieron al traste de lo que es el Derecho Internacional Humanitario, para entenderlo al día de hoy junto al surgimiento de todo el movimiento internacional se debe partir de un acontecimiento que s constituyo en el antes y después, nos referimos a La batalla de Solferino del 24 de junio de 1859, que como apunta Villatoro, M. (2013) “más de 40.000 soldados franceses, piamonteses y austríacos yacieran muertos o heridos en sus puertas sin ningún tipo de atención médica”9. De este acontecimiento, fe testigo presencial Jean-Henry Dunant, conocido como Henry Dunant, un comerciante ginebrino, que frente a los desgarradores acontecimientos, redacto un relato de estos llamados Recuerdo de Solferino” publicada en 1862 proponiendo en una reunión a la cual fue invitado por el 9 de febrero de 1863, de la Sociedad Ginebrina de Utilidad Pública, surgiendo en la misma la creación el 17 de febrero de ese año la creación del Comité Internacional de Socorros a los Militares Heridos, lo que conoces hoy como CICR (Comité Internacional de la Cruz Roja), en ese mismo año de fundación, fue convocado un congreso internacional, donde se decidió crear sociedades nacionales de socorros y auxilios, donde además se acogió la propuesta de Dunant sobre que la simbología de esas sociedades sea la Cruz Roja. Al año siguiente de la fundación del Comité Internacional de Socorros a los Militares Heridos, sus cinco creadores, con el auspicio convocan La conferencia diplomática de con la participación de 16 Estados, donde se aprobó el Convenio de Ginebra para el Mejoramiento de la suerte que corren los Militares heridos en los Ejércitos campaña, siendo este el primer instrumento convencional del Derecho Internacional Humanitario de carácter universal y obligatorio.

Al concluir esta entrega solo queda citar al humanista Erasmo de Rotterdam: “La paz
más desventajosa es mejor que la guerra más justa”.

Por Juan Manuel Morel Pérez

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