¡El deporte que nos une!

Por Jesús M. Guerrero Lunes 13 de Marzo, 2017

Hace 4 años el equipo de Quisqueya nos llenó de orgullo al ganar el Clásico Mundial de Beisbol; la actual edición de tan importante torneo no ha sido la excepción. Ningún dominicano esconde su satisfacción por los logros del equipo.

Una sociedad dividida en bandos, se une alrededor de su deporte insignia, la pelota, en el que no hay dudas que somos los mejores del mundo. Estos astros del diamante nos hacen gritar a unisonó: “Que somos dominicanos.”

No es raro que el deporte unifique a las naciones, debemos sacar a colación el caso de Mandela y su cruzada para unir a Sudáfrica y rol preponderante que tuvo el rugby; antes de esto aun con Mandela ocupando la casa de gobierno, el apartheid estaba vigente en las creencias sociales y ocasionaba la guerra racial y de clases en su país.

Los “Springboks”, es la selección nacional de Sudáfrica, a la sazón un símbolo del poder blanco. Conformada por jugadores blancos; lógicamente la gran mayoría de sus fanáticos eran blancos y opositores de Mandela. Se daba la situación de que los sudafricanos negros animaban al rival de su país, sin importar cual nación fuese, con tal de que los “Springboks” no ganaran.

Tal situación hizo ver a Mandela la necesidad de conseguir la unión social y la única vía para conseguirlo sería el rugby; no se equivocó. Un año antes del Mundial, Mandela activó la maquinaria para conseguir que todos los sudafricanos, independientemente de su etnia, alentasen a su selección.

Por medio del deporte se unifican los criterios en apoyo a la patria, un pueblo como el nuestro que con el pasar de los años se ve más dividido y sumergido en la lastimosa cultura del individualismo; recibe una bocanada de esperanza cuando sin importar nivel social nuestra selección nos hace gritar con algarabía que somos dominicanos.

Como nación debemos aplicar estos criterios en el día a día, imponer los beneficios colectivos antes que los particulares; así como apoyamos a la selección dominicana sin reservas. Así nuestro pueblo digno de mejor suerte podrá salir adelante de los flagelos que nos azotan.

Creo prudente citar al periodista y novelista estadounidense, John Dos Passos, cito: “Podéis arrancar al hombre de su país, pero no podéis arrancar el país del corazón del hombre.”

Aprovechemos el gran papel que han hecho los peloteros de la patria de Duarte, Sánchez y Mella; para unirnos por encima de tantas cosas banales que nos separan.