El cuento en Dostoyevski: una narrativa cargada de emociones

Por José Santana Guzmán

La figura de Fiódor Dostoyevski representa sin duda alguna uno de los principales intelectuales de la Rusia zarista (del zar o del zarismo, emperador de Rusia), y su literatura profundiza en la psicología humana en medio del complicado contexto político, social y espiritual en el que se desenvolvía la sociedad rusa del siglo XIX.

En ese sentido, este prolífero y afamado escritor es considerado por la crítica literaria como uno de los más grandes autores de Occidente y de la literatura universal. Dostoyevski nació el 11 de noviembre de 1821, en Moscú, Rusia, y falleció el 9 de febrero de 1881, en San Petersburgo, Rusia.
A través este breve ensayo trataré de exponer a manera de síntesis, una panorámica sucinta, acerca de los principales ejes temáticos sobre los cuales se encuentran conformadas las estructuras y el contenido de los siguientes cuentos concebidos por nuestro autor en cuestión, a saber: El cocodrilo; La dulce; La sumisa; así como El niño con la manita.

En el cuento El cocodrilo, Dostoyevski deja expresado su sentido del humor con acento meridiano, sin embargo, el autor, a través de esta narrativa humorística realiza una dura crítica y al mismo tiempo se burla del sistema burocrático de la Rusia de su época.

Asimismo, deja al desnudo, muchas falencias de sus contemporáneos, tales como la vanidad, la avaricia, la ambición, entre otras, todo ello representado, lógicamente, por sus dos personajes principales: Iván Mátveich, (el funcionario) desprovisto de toda suerte, y de Eugenia Ávalos, quienes adentran al sujeto lector al ambiente predominante en la época rusa del siglo XIX. Este cuento se caracteriza por poseer un abundante y rico diálogo.

Fue publicado en 1865.

Por otro lado, tenemos a La dulce, donde el sujeto autor hace gala una vez más de su narrativa psicológica y fantástica. En esta novela corta, Dostoyevski, haciendo uso de un soliloquio, el protagonista cuenta sus remordimientos, sus frustraciones y sus contradicciones a modo de un escenario virtual o imaginario. En consecuencia, La dulce narra el caso particular de una mujer que se quita la vida lanzándose por una ventana, luego del suicidio, su marido la contempla mientras el cadáver permanece postrado sobre una mesa, pero el hombre no sabe qué hacer, y en ese escenario el protagonista narra los hechos como si estuviera en frente de un juez ofreciendo el testimonio de los hechos. “Esta obra quedó recogida en Diario de un escritor, publicación mensual que Dostoyevski dirigió desde 1873 hasta su muerte.”

Por otro lado, en La sumisa, obra concebida por el genio de la literatura universal en el año 1869, Dostoyevski presenta la historia de una mujer casada con un prestamista, el cual, esta desdichada dama desprecia de forma tajante y radical, sin embargo, su acentuada condición de precariedad económica la empuja a esta unión marital.

Esta realidad desencadena una situación de desesperación en la vida de esta sufrida mujer, que la lleva a alojar en su mente la posibilidad de atentar contra la vida de su marido, con tal de detener su sufrimiento. En este cuento el autor retoma su agudo estilo sobre la narrativa de corte psicológico, del cual se ausenta someramente, como ya pudimos observar en El cocodrilo.

Finalmente, al adentrarnos en la temática en la cual Dostoyevski sagazmente nos sumerge por medio al cuento titulado El niño de la manita, historia que nos atrapa el alma desde su punto de partida: “Los niños son unas personitas un tanto particulares. Uno sueña con ellos y se los imagina…” (pág. 1).

Vemos aquí que el autor revela su parte más sensible, por medio al amor por la niñez, sus sentimientos más tiernos se encuentran representados en esta narrativa que cuenta la historia donde él sostiene un encuentro con un chiquillo menor de edad, el cual aguantaba el frío invierno de la Navidad rusa con atuendos de verano. (Se dice que este es el relato más corto de Dostoievski). Fue publicado en el año 1876.

Por José Santana-Guzmán

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