El crucero nudista en Puerto Plata y la industria sin chimeneas

Por Elvis Valoy sábado 11 de febrero, 2017

El turismo se ha convertido en el principal renglón de nuestra economía. La industria sin chimeneas, como suele llamársela a esta importante fuente de recursos, es una de las principales actividades económicas dominicanas, la cual le genera al país el 25 por ciento de sus divisas, y el 20 por ciento de los empleos.

Con el discurrir del tiempo la República Dominicana se ha ido convirtiendo en el destino de cientos de miles de personas alrededor del mundo, que disfrutan pasar sus vacaciones en nuestro paradisíaco tesoro caribeño.

El boom del turismo dominicano ha sido de tal magnitud, que muchos países hasta han llegado a la perversidad de conspirar y realizar campañas negativas, como forma de asestarle golpes bajos a la espina dorsal de nuestra economía.

La alegría y el buen trato hacia el y la turista que regularmente nos visitan, hacen que cada día se incremente la decisión de ciudadanos y ciudadanas de diferentes partes del mundo de elegir a la República Dominicana como su destino favorito para solazarse.

Asimismo, el turismo tiene como plataforma principal la recreación, el ocio, entretenimiento, negocios, y el disfrute de lugares apacibles para las personas.

Nuestro país camina a la recepción de 10 millones de turistas en los próximos años, cifra que nos obliga a mejorar cada día tanto nuestras infraestructuras como la manera de tratar a la gente que nos visita.

Este sábado arribará a la provincia de Puerto Plata el crucero Carnival Pride, de la empresa Carnival Corporation con alrededor de 3 mil nudistas, quienes irán a disfrutar de la belleza y la amabilidad que caracteriza al puertoplateño, y de paso, inundarán de dólares la economía de esa localidad norteña.

Ya las autoridades del Ministerio de Turismo les solicitaron descender con ropas a los y las naturistas que arribarán a la Novia del Atlántico. Queda de la parte de todo el personal que trabajará con la masa visitante dispensarle un buen trato.

Toda persona de puesto en el muelle debe en todo momento hacer gala de profesionalismo, demostrando en cualquier situación el secreto que guardamos para ser la potencia en turismo que somos, el cual radica en la sonrisa y el trato afable hacia el visitante que queda encandilado.

Nuestras convicciones religiosas son muy personales. No busquemos imponerles al extranjero nuestra manera de pensar, pues caeríamos en fundamentalismos y fanatismos que mucho daño han hecho a naciones que por esa conducta están involucionando y la gente los rechaza.