El COVID-19 sigue infectando y matando

Por Francisco Rafael Guzmán lunes 21 de septiembre, 2020

Si partimos de los datos que nos llegan a través de diarios digitales e impresos, las informaciones epidemiológicas sobre la pandemia del COVID-19 a nivel nacional, continental y mundial son alarmantes. Para el autor son alarmantes, porque la pandemia sigue su curso, la gente se sigue infectando de COVID-19 o coronavirus y se sigue muriendo la gente. Ciertamente que, según opiniones  de algunos galenos, la mayoría de los infectados  luego dan negativo a las pruebas, muchos en poco tiempo aparentemente rebasan la enfermedad o el peligro de morir. Sin embargo, deberían las autoridades internacionales y locales de salud informar sobre la confiabilidad de las pruebas que se hacen porque se habla de pacientes que, después de supuestamente estar inmunizados porque primero dieron positivo y luego con tratamiento dieron negativo, volvieron a dar positivo.

La población debe ser mejor informada para que se siga cuidando del COVID-19 y se cuide mejor de lo que lo ha estado haciendo, no podemos descuidarnos y pretender que no tenemos que tratar de eludir contagiarnos, pero para ello no podemos rendirle culto al afán de lucro de los empresarios  que quieren una apertura total como si no hubiera pandemia. Quien escribe fue ayer (domingo 20 de septiembre) a comprar algo al supermercado más concurrido y de más prestigio en el país, en el momento de la compra y luego de hacerla, se quedó con deseos de no volver a dicho centro comercial, debido a las tantas gentes que acuden a comprar y no quieren guardar distancia o no pueden porque son tantas. Algo que le pareció ridículo a quien escribe, resultó ser el hecho de que desde un altoparlante se pedía guardar la distancia cuando eso es imposible con tanta gente  que entra libremente, cuando no se limita la entrada haciendo filas y dejando entrar según van saliendo. Se está jugando con candela y el que juega con fuego se quema. No podemos pensar que con el uso de la mascarilla es suficiente, si las autoridades de salud no lo dicen y si no están seguro de ello.

No sé si me voy a contagiar del virus  que se ha convertido en pandemia y si voy a morir o no de él, pero ni quiero que así sea y quisiera que la gran mayoría de los humanos nos salváramos de el. Sin embargo, los grandes defensores del capitalismo salvaje que hoy impera en casi todo el planeta, los defensores del neoliberalismo, parece que ven amenazados sus intereses con el aumento de la población y todo parece indicar que una elite mundial ve con buenos ojos que se reduzca la población, con tal de asegurar la obtención de la ganancia con la extracción y realización de la plusvalía para ostentar un modo de vida muy privilegiado en la sociedad. Esto así, mientras millones de trabajadores vivan como pobres, pero no hay garantías de asegurar ese modo de vida tan privilegiado si la población sigue creciendo tanto, no hay garantía -según su visión- de tener el planeta con los recursos suficientes para explotarlos y mantener los privilegios de los ricos con tanta población (Susan George: Informe Lugano).

Hoy día no se sabe aún porque apareció el COVID-19, pero parece que el afán tesonero de los médicos esta puesto en el empeño en descubrir  como curar la enfermedad, el antídoto para ella, o en prevenirla. Podrían pasar muchos años antes de que se sepa como eclosiono el virus en la anatomía del ser humano, como llegó al cuerpo humano. La enfermedad, sin embargo, sigue causando estragos. No quisiera ser pesimista, pero nadie puede descartar que la enfermedad fuera inducida, pero tampoco es descartable el hecho de que si no fue inducida ahora quiera ser usada para los peores fines, dejar que se mueran los más vulnerables. Todos sabemos lo que el capital financiero está haciendo, desde mucho antes de la pandemia, con las ARS y las AFP, en casi todo el mundo. Robándose el dinero de los pobres y hasta de las capas medias bajas, negándoles el acceso a la salud y a una pensión digna.

Las cifras para nuestro país, para el continente americano y para el planeta son preocupantes, ya que ese enemigo no se detiene, el COVID-19 no se detiene y lo peor es que no se sabe dónde está, no se ve y ni se sabe bien como se trasmite.

El sábado, según los datos del día anterior, en el país se registraron 968 nuevos infectados, para un total 107,700 casos acumulados y 80,520 recuperados, 10 nuevos fallecimientos en 24 horas y unos 2,044 fallecimientos totales acumulados. Esas cifras deben mover a preocupación y a no estar hablando tanto de apertura al turismo y a la economía y no hablar tanto de una corrupción que es sistémica si no se va romper con el neoliberalismo. Otro dato que mueve a preocupación es que 422 trabajadores de la salud han dado positivo y los alrededor 30 médicos muertos. En el continente americano son alarmantes los datos, de casi un millón de muertos en el mundo, casi 200,000 son en Estados Unidos.

¿Por qué nadie casi quiere opinar de la pandemia? ¿Dónde están los actores políticos? Narciso Isa Conde es delos pocos que han hablado de es tema. ¿Dónde está Participación Ciudadana? ¿Dónde están los voceros de la Marcha Verde? Parece que la meta era sacar al PLD del poder y eso no basta. 

Por Francisco Rafael Guzmán F.

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