El costo de la indiferencia en la UASD

Por Jhonathan Pichardo Lunes 6 de Marzo, 2017

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“Necesidad hay de estar indiferente para lograr ver algo”; una de las tantas expresiones del educador, Eugenio María de Hostos, quien siempre se mantuvo preocupado por la enseñanza en Santo Domingo.

En estos tiempos es la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) que se preocupa por brindarle a los jóvenes, futuros profesionales del país, la sabiduría para el bienestar social. En cambio, en ocasiones parece imposible que la universidad les pueda servir a los hijos de pueblo dominicano fruto de la indiferencia existente.

Ha sido la UASD, quien mayor número de profesionales ha aportado en beneficio de la sociedad, dichos aportes al parecer, son desconsiderado por quienes promueven las confrontaciones entre: autoridades, profesores, estudiantes y empleados.

Se tiene que considerar que la UASD cumplirá 500 años dentro de 22 años, en el 2038, y por tanto es de pensar en tantos estudiantes que han perdido la vida luchando por una mejor universidad, otros hasta han desertado en sus estudios, considerando lo anterior, lo oportuno es asumir propuestas que vayan en beneficio del desarrollo de la casa de altos estudios.

La apatía también se encuentra en los aspirantes de la UASD, aunque es de resaltar que la candidata a rectora, Emma Polanco, no se mostró indiferente ante un paro académico que duro más de tres (3) semanas, manifestó; “que coincide en que las demandas de los profesores deben de ser escuchadas”, y resalto “que la solución siempre será el diálogo”.

¿Por qué los docentes no fueron escuchados desde el principio? Al parecer no consideran las autoridades que por más de 4 años los profesores no reciben un aumento salarial, y es de considerar que en el transcurso de ese periodo se ha aumentado el costo de la vida y los recursos destinados a la universidad por parte del Estado.

Las declaraciones de Emma, tienen que ser tomadas, ya que cuenta con experiencia en asuntos administrativos de la universidad. Dado que dialogar es necesario, para que las autoridades escuchen opiniones alternas sobre los problemas de la academia, con la finalidad o la intención de llegar a encontrar soluciones.

Que algunas autoridades se hagan los indiferentes, es de saber cómo dice Hostos, qué persiguen lograr, y que por lo visto, no es en favor del desenvolvimiento de las actividades académicas.

Finalizo citando a la candidata a rectora, la cual también sugiere “que el uso de los recursos de la academia se haga de forma transparente para que la universidad estatal no sea cuestionada ni dentro ni fuera de su límite administrativo”.