El clientelismo político

Por Maximo Sanchez

Al Estado dominicano le resulta más económico, tener nominillas en los programas de políticas sociales, que darle acceso a posiciones y negocios dentro de los gobiernos a personajes que, la mayoría de las veces, no tienen ninguna capacidad para las funciones en que son designadas, pero tienen una terrible destreza para maniobrar a su favor.

Las promesas y compromisos individuales de los candidatos que buscan el favor del voto de las mayorías electorales, son simplemente obstáculos que siembran en la futura administración que ejercerán, en caso de ser electos.

Por entendimientos clientelares, como estos, tenemos resultados tan dolorosos como la muerte a mansalva del ministro Orlando Jorge Mera; todos los testimonios, dejan entrever las presiones que hacía el asesino para que se le cumplieran los compromisos de campaña y los supuestos derechos adquiridos por haberse “fajado”.

Esto que acabamos de afirmar, está ampliamente demostrado en los grandes entramados de corrupción administrativa que hoy se ventilan en la justicia; sin ir muy lejos, el famoso caso 13 del escándalo de la Lotería Nacional, es muy buen ejemplo de un alevoso defalco planificado durante la campaña electoral.

Ahora nuestros inefables congresistas, se han embarcado en una división política del territorio de la provincia de Santo Domingo, con el único y callado objetivo de crear más burocracia; y darles más oportunidades a los compañeritos dentro de la vaca estatal, y ellos tener más posiciones donde seguir medrando.

El ejercicio de la política sin criterio y sin dignidad, es un cáncer para las sociedades. Si en las acciones políticas no se ponen los objetivos de los pueblos, como prioridad básica, la práctica política no sirve para nada; y su descrédito, es el descrédito de la democracia.

Muy caro puede resultar el ejercicio ineficaz e irresponsable del poder, para nuestra incipiente democracia.

 

Por Máximo Sánchez

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