El celular. . . sus consecuencias

Por Jose Angel Bratini viernes 19 de agosto, 2016

La sociedad a nivel mundial se enfrenta con esta situación, es el teléfono celular un medio de comunicación para las personas o más bien algo con lo cual no serían capaz de vivir, al salir a la calle nos damos cuenta el 80 % de las personas están muy concentradas con su teléfono celular y que a su vez no son capaz de hacer otra cosa.

El 22% de los accidentes de tránsitos son producto del mal manejo que hemos tenido con nuestros pequeños artefactos (celular) ,que a su vez son parte de nuestras vidas diarias.

A pesar de que tienen una gran demanda en toda la sociedad mundial, tienen un precio que no todos pueden pagar, a diferencia que en nuestra sociedad dominicana aquellos más pobres que no reúnen condiciones son los que poseen aparatos que tienen valor entre los diez mil y veinte mil pesos.

De acuerdo con un nuevo estudio realizado por Yi-Ching Lee y Noelle Lavoie, del centro de investigación de lesiones y prevención del hospital de niños de Filadelfia, las llamadas de padres y cónyuges están entre las mayores distracciones de conducción.

Según un informe de los investigadores del departamento de psicología de la Universidad de Utah, manejar hablando por teléfono resulta más peligroso que conducir ebrio. En las pruebas que se realizaron, los conductores que usaron teléfonos celulares fueron 5,36% veces más propensos a tener un accidente que los conductores sin distracción.

En República Dominicana los casos de muerte a causa de atracos por quitarle un teléfono celular cada día aumenta, muchas veces las personas andan tan distraídas con audífonos, devolviendo un chat, concentrado en cualquier red social que no se dan cuenta que arriesgan sus vidas.

Entre otras cosas el tema que se ha vuelto muy famoso “el juego pokemon” no es más que una forma más de arriesgar sus vidas, este famoso jueguito se ha apoderado de millones de personas, es el mata tiempo de niños , adultos, y hasta los más mayores . la problemática de esto es que todo esto lo tenemos en nuestro tan adorado artefacto (celular), el cual se apoderado del 80% de nuestro tiempo.

Es casi imposible entablar conversaciones con amigos, es algo contagioso ver como grupos de personas se reúnen a usar el teléfono. Por qué no somos capaces de controlar nuestras vidas que algo tan pequeño nos domina.

La ruptura de muchos matrimonios es a causa de la poca capacidad que tenemos para manejar nuestro celular, de esposos que pasan horas pegado a esos teléfonos, o esposas que descuidan sus cosas solo por estar en línea en el famoso “Wassap”.

Distracciones al conducir

Se producen muchos tipos de distracciones que pueden alterar el modo de conducir, pero en época reciente se ha registrado un aumento notable de estas distracciones como resultado del uso de los teléfonos celulares por los conductores, que es un motivo de preocupación cada vez mayor en la esfera de la seguridad vial. La distracción derivada del uso del celular mientras se conduce puede trastornar la conducción. Los conductores que usan un teléfono móvil pueden tener: un tiempo de reacción más lento (en particular, el tiempo de reacción para frenar, pero también la reacción frente a las señales de tránsito), una capacidad limitada de mantenerse en el carril correcto y una distancia menor con el vehículo que va delante.

El envío de mensajes escritos por el celular entorpece considerablemente la conducción; los jóvenes se exponen en particular a los efectos de esta distracción.

Las probabilidades de verse envuelto en un accidente son aproximadamente cuatro veces mayores para los conductores que usan el celular mientras conducen, por comparación con los conductores que no lo hacen. Los celulares a manos libres no son mucho más seguros que los que se llevan en la mano.

Aunque no hay datos concretos acerca de la manera de reducir el uso del celular mientras se conduce, los gobiernos tienen que actuar con suma diligencia. Cabe mencionar intervenciones como la adopción de medidas legales, el lanzamiento de campañas de sensibilización y la recopilación regular de datos sobre la distracción al conducir como medio para conocer mejor la naturaleza del problema.

Por Lisbette Ramírez/ La autora es estudiante derecho.