El Carnaval, Recurso para denuncia social

Por Victor Elias Aquino lunes 13 de marzo, 2017

El Carnaval dominicano presenta una dualidad: es viejo y es nuevo, le salieron blanquecinas canas que vienen al encuentro de orugas que devienen a su vez en mariposas multicolores; es así como la festividad se enriquece con el paso del tiempo y el trabajo de los hombres la creatividad que adquiere brillo como con aceite en el rostro, y en ocasiones se realizan situaciones sociales.

José Guerrero, sociólogo e investigador, conocedor del tema a nivel local, y estudioso también de los famosos carnavales de la lejana Venecia y el de Brasil, habla con el tema con la sabiduría a flor las de la actualidad.

En la génesis de la colonia española, eran tres días seguidos de jolgorio, fiesta y bailes que se iniciaban de manera solemne en la vía principal, donde estaba ubicado el Palacio de Gobierno de Las Casas Reales, presidido por el presidente de la Real Audiencia, y luego el desenfreno tomaba cuerpo hasta el punto de que “ “se tiraban naranjas los hombres y las mujeres”. Es otra de sus acotaciones.

Para ese época, la clase alta se reunía y compartía con los de abajo; lo que considera no ocurrió en ninguna otra colonia del Continente Americano.

Andando el tiempo, la festividad más importante del pueblo dominicano ha pasado por diversas etapas, por ejemplo durante la época del tirado Rafael Leónidas Trujillo este disminuyó de manera muy notable, ya que era éste quien concentraba las distintas actividades que se realizaban en el país, esto lo ha dicho Kim Sánchez, del Clúster Turístico de Santo Domingo.

De todos modos, es un espacio que ha servido para rescatar historias, costumbres, leyendas y personajes de la época colonial, y hasta para la denuncia en épocas de represión, cuando se aludía a la Policía como, “ los indios”, como forma de crítica por la represión.

Evoca el investigador José Guerrero, que las festividades se iniciaban en la vía principal, donde estaba ubicado el Palacio de Gobierno de Las Casas Reales, presidido por el presidente de la Real Audiencia, y entre otras cosas, como dato curioso, anota que se tiraban naranjas los hombres y las mujeres.

Para esta versión del 2017, el Ministerio de Cultura y su incumbente el escritor e intelectual, Pedro Vergés, anunciaron que el Rey del Carnaval lo será el popular merenguero Kinito Méndez y la reina, la gestora cultural Eugenia Torres.

Para ésta ocasión se apuesta a mostrar un desfile ágil y breve, en el cual prime la calidad, por encima de la cantidad, para que pueda ser disfrutado plenamente por el pueblo.

Esta versión carnavalesca, dedicada a los municipios de la Región Noroeste, Cotuí, Salcedo, San Francisco de Macorís, y Río San Juan, tuvo un recorrido de Oeste a Este, partiendo desde la intersección de las avenidas Máximo Gómez y George Washington y terminando en el Obelisco Macho, frente a la sede del Ministerio Cultura.

El disfrutó del desfile con personajes que nunca faltan como “ Califé,”, representado por un hombre vestido de puro frac, con prominente sombrero que provoca risas y que sale a pregonar a las calles haciendo sátira de hechos y elementos noticiosos resaltantes.

Muchas historias se han tejido sobre el personaje central del desfile Nacional de Carnaval, “ el Diablo Cojuelo”, al que se atribuyen características demoníacas, y según cuentan algunos fue enviado a la vida terrenal como castigo.

El tiempo ha pasado, y los “Diablos Cojuelos”, cuyos trajes e indumentarias varían de acuerdo a las distintas regiones del país.

El domingo 5 de marzo, el Desfile Nacional de Carnaval tuvo la participación de más de 70 comparsas provenientes de las 31 provincias y el Distrito Nacional de la República Dominicana, el Ministerio de Cultura (MINC) y la Comisión Nacional del Carnaval, celebraron este domingo 5 de marzo el tradicional Desfile Nacional de Carnaval 2017, dedicado a la región Noroeste del país.

En ese trayecto el juguetón se lastimó y quedó cojo, de ahí el nombre de Diablo Cojuelo.

Otra versión dice que su lesión en el pie fue durante “batalla” que se libró en el cielo cuando la rebelión de Lucifer.

Por otro lado, “Los galleros”, “Roba la gallina” y “Los Alí-Babá”, que se caracterizan por los disfrace con influencia oriental, basados en el relato de Alí Babá y los cuarenta ladrones, a ritmo de tambores y trompetas, con trajes brillantes, máscaras, lentejuelas, velos, plumas, botas altas, espejos y barbas largas. También “Se me muere Rebeca”, “El Muñeco”, “A que no me quemas el papelón”, son fabulosas representaciones de la imaginación popular, así como la de “Los Indios”, aborígenes de la isla, que marchan pintados y bajo enmascaramiento de colores y piel grasienta, bailando en círculos los ritos de extrañas ceremonias, regresando del pasado a notificar como duendes su jolgorio y exterminio.

“Los Africanos”, conocidos como “Los Tiznaos”, quienes pintan su cuerpo con carbón y aceite quemado y con una falda de hojas de pencas de matas de cocos y palmas.

El desfile no faltaron los “Roba la gallina” y “Los Alí-Babá”, que se caracterizan por los disfraces de una marcada del oriente. Cada ciudad lleva lo mejor de sus comparsas y los ganadores en los distintos renglones.

El Ministerio de Cultura, logró realizar un evento ordenado y guardar la integridad física de los participantes en todas las actividades previas al Gran Desfile Nacional de Carnaval y en este mismo evento, con un gran dispositivo de seguridad a cargo del General de Brigada Piloto, Fuerza Aérea de la República Dominicana, Pedro R. Valenzuela Quiroz.

Además, intervenieron : Ministerio de Defensa, Policía Nacional, Defensa Civil, AMET, CESTUR, Cruz Roja Dominicana, Defensa Civil, D.N.I, Policía Municipal, Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo, Seguridad Civil.

 

Apple Store Google Play
Continuar