El Asesinato de John Percival

Por Elias Samuel Rosario Mata lunes 2 de enero, 2017

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Existen asesinatos por parte de fuerzas militares, o policiales, que repercuten en nuestra memoria. Ya sea por su crueldad, o sencillamente porque los vivimos como audiencia de un espectáculo macabro. La muerte de John Percival es un hecho horripilante que ha conmocionado la consciencia de todos los dominicanos. Se suponía que de no entregarse, lo iban a eliminar.

Pero nadie pudo imaginar, que fuera acribillado de treinta siete disparos. Las asociaciones de Psicólogos y demás profesionales de la conducta humana, deberían conformar foros a fin de analizar este hecho, pues es una muestra fehaciente de que nuestra sociedad está enferma, muy enferma, grave en peligro de muerte. En primer lugar seria saludable comenzar por estudiar a los organismos de seguridad.

Todos sabemos que los militares y policías de bajo rangos, son quienes se juegan la vida enfrentándose a los delincuentes. Sin embargo, son muy mal pagados. Por lo que se han levantados voces de diferentes sectores, que claman por un aumento salarial. A lo que el Presidente Medina se ha hecho de oído sordo, no ha querido entender, que cuando un agente de seguridad devenga sueldo miserable el cual, no le permite vivir dignamente puede cometer cualquier acto descabellado, que puede ensombrecer su obra de gobierno.

Es un ser humano sometido a un ambiente de carencia, generador de malestar, desprecio por el uniforme e inconformidad. De modo que, cuando se encuentra con una situación, que le presenta la oportunidad para que descargue todo el odio y la rabia acumulada por una situación económica asfixiante. Actúa como una fiera salvaje y mata sin ninguna contemplación. El mismo general Percival en diferentes ocasiones ha reclamado un aumento salarial para los militares. Nuestra historia registra numerosas muertes en circunstancias crueles, pero nunca había escuchado sobre un crimen tan atroz y aberrante. Este gobierno está dejando huellas muy negativas, que han recorridos las páginas de todos los periódicos del mundo

Ricardo Canaletti, prestigioso periodista y escritor de investigaciones criminales, en su último libro, “Crímenes sorprendentes de la historia argentina”, sostiene que no se puede separar un hecho delictivo del contexto en el que sucede y defiende la íntima relación entre el momento social, político y económico con los delitos porque no se pueden separar aquellos contextos con el hecho en sí.

Es triste y lamentable, que un presidente llegue al extremo de exigirles a los organismos de seguridad que traigan a un delincuente -¡vivo o muerto!-. Decretando una sentencia de muerte, que no está contemplada en los códigos penales. Con esta actitud promueve el derramamiento de sangre, de asesinar para tratar de acallar las voces de quienes se quejan por la falta de seguridad.

 

A través de la historia se ha demostrado, que la violencia solo engendra más violencia, las imágenes que circulan en los medios de comunicación, producen efectos negativos en la juventud, porque si la policía que debe preservar la vida es la primera en quitarla, a donde acudir a la hora de reclamar protección. En sus dos discursos de toma de posición el Presidente Medina se comprometió a llevar a cabo una profunda reforma policial, lo que se ha convertido en promesas incumplidas. Aquí cabe preguntarse ¿Qué fuerza tan poderosa hay a lo interno de la policía, que le ha impedido al Presidente cumplir con sus palabras? El General Percival ha dicho que a su hijo lo habrían matado porque no querían que se supiera quién “estaba arriba”.

El presidente Medina está a tiempo para enmendar el error cometido, debe de recibirlo y escucharlo. Luego llenarse de valor y enfrentar a esos poderes policiales que se nutren del desorden que impera en la institución. Al general Percival, un gran amigo que conocí en la Academia Militar, mis sentidas condolencias, usted es un hombre fuerte, que ha vencido en muchos batallas. Estoy seguro, que sabrá salir adelante de esta lamentable situación.

 

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