El aborto y sus tres causales

Por María Hernández

De acuerdo a investigaciones que se remontan al año 1500 a.c. en el Papiro de Ebers se hace referencia a recetas para detener el desarrollo de los embarazos, en el Egipto Antiguo. 

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), un aborto es la interrupción del embarazo cuando el feto todavía no es viable fuera del vientre materno. Se denomina viabilidad extrauterina al período de gestación de 22 semanas. 

En la República Dominicana se debate en el Congreso Nacional si se aprueba o no una Ley del aborto tomando en consideración tres posibilidades para interrumpir el embarazo. 

Las 3 causales del aborto son las siguientes: 1. Producto de una violación o incesto, 2. Cuando el embarazo pone en peligro la vida o la salud de la madre y 3. Por malformación incompatible con la vida. 

El pasado 18 de agosto, previo a iniciar la se­sión, el presidente de la Cámara de Diputados acla­ró que van a conocer, pero por separado, el proyecto de ley que despenaliza el aborto en sus tres causales. Se recuerda que sería conocido conjuntamente con el Proyecto de Ley del Código Penal, pero finalmente se conocerá por separado. 

Este martes 25 de agosto se comenzó a tramitar el proyecto de Ley sobre el aborto. Nuestro país es uno de los 6 países de América Latina donde está prohibida, en su totalidad, la interrupción del embarazo, independientemente de las circunstancias.  

Si me preguntaran solo estaría de acuerdo con el aborto cuando el embarazo pone en peligro la vida o salud de la madre, de manera inminente. De todas formas, lo ideal es que se haga el intento por salvar tanto a la madre como a la criatura que trae en su vientre. 

Grandes personalidades, santos, deportistas, artistas, actores y otros, no hubieran tenido la oportunidad de exponer su talento al mundo si no se les hubiese dejado nacer. 

Muchos juzgan esta posición de puramente religiosa. Sin embargo, la realidad es que causa alegría ver como muchas personas que han nacido con alguna discapacidad han logrado superarse y llegar a donde muchos con todas sus partes físicas en excelentes condiciones no han podido hacerlo. Hay un ejemplo viviente que ha dado la vuelta al mundo, el joven Nick James Vujicic, orador motivacional y predicador cristiano evangélico australiano quien nació sin sus brazos ni piernas y ha demostrado que las mismas no le han hecho falta para vivir y desarrollarse. 

También la joven Rahama Haruna de Nigeria, fallecida hace unos años de una rara enfermedad y que era tan pequeña que la tenían que transportar en una ponchera y decía lo afortunada que se sentía por estar viva. Si hubieran sido abortados no fueran ejemplos de que, si hay vida, todo se puede y de que el solo hecho de nacer, aún con dificultades, ya es una razón para agradecer la existencia. 

Pero, la historia personal sobre el aborto que más me ha impactado es la de un profesor de literatura que les explicaba a sus alumnos la suerte que tenía de estar vivo, por la actitud valiente de su madre que lanzaba al inodoro las pastillas que le daba su esposo para que le abortara. 

Algunos especialistas de la Academia Nacional de Medicina (ANM), de Argentina, consideran que “la vida empieza cuando se fusionan el espermatozoide y el óvulo”, para los que señalan que el feto no es una vida. “Los proyectos de despenalización del aborto hablan siempre de los derechos de la mujer, y se olvidan de los derechos del ser humano que éstas llevan dentro de la panza”, explicó el doctor Edgardo Young, especialista en ginecología y fertilización asistida, y miembro titular de la ANM. 

En nuestro país el tema del aborto ha causado grandes controversias en sectores de las iglesias evangélicas y católicas y en muchos grupos feministas que están de acuerdo con que se apruebe el proyecto de Ley como se ha presentado al congreso, con las tres causales. 

Lo ideal es que sin importar cuánto tiempo se tome en su discusión este proyecto de ley, tan importante para la vida de la mujer y su bebe, sea analizado por los diferentes grupos que están involucrados en el tema, mediante vistas públicas y escuchando la opinión que los médicos y otros especialistas tienen al respecto, conjuntamente con la de los religiosos que se oponen y los que defienden y apoyan el aborto en sus diferentes vertientes. 

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