El ¨Joker ¨ anda suelto en la República Dominicana. ¡ Dios nos ampare !

Por Humberto Salazar viernes 6 de marzo, 2020

La película Joker estrenada el año pasado y de la autoría del director Todd Phillips, toda una simbología a los efectos que sobre la sociedad moderna pueden causar personas con desviaciones de la personalidad, que en un momento determinado de sus vidas y por situaciones que pueden ocurrir a cualquiera, penetran en un mundo oscuro donde son capaces de destruirlo todo.

Joker cuenta la vida de Arthur Fleck, un individuo que tiene problemas mentales ocultos que a partir de una sucesión de golpes que le da la vida, incluyendo la perdida de su trabajo como payaso, se sumerge en una cadena de hechos que lo deben llevar a la autodestrucción y termina arrastrando a toda ciudad Gótica a una espiral de violencia donde triunfan los grupúsculos anarquistas que quieren siempre quieren arrasarlo todo.

Lo cierto es que pareciera que Joker anda suelto en la República Dominicana, donde desde hace unos meses a esta parte, hay un grupo personas empeñadas en su autodestrucción y están empujando a las instituciones nacionales a una situación parecida al final de la película, donde el Joker se ríe cuando todos usan su mascara de payaso y le pegan fuego a la ciudad completa.

Si analizamos lo que ha estado ocurriendo, no hay dudas de que caminamos, guiados de la mano de algunos Joker criollo, hacia una situación ya visualizada por algunos grupos que tienen mucho que perder, y que ojalá haya tiempo de controlar al Joker criollo que ante un escenario desfavorable, prefiere destruir al país antes que ser constructivo en situaciones que coyunturalmente podrían no serle favorables.

Y es que si comenzamos por el final, el dialogo convocado por el Consejo Económico y Social, que ha sido evidentemente empujado para su realización por el Conep, no sabemos como se puede asumir la representación de mas de 4 millones de dominicanos que tienen menos de 35 años, que es el parámetro para medir la edad de la juventud, en un grupito de personas que se apersonaron a una plaza durante 5 días y terminaron su relación como ¨la fiesta de los monos¨, a rabazos limpios.

Es decir, yo me voy a una plaza, convoco a un grupo de personas a gritar cosas, hago un concierto para llamar gente, subo a la tarima a unos comunicadores cuya sola representación es hablar por radio o televisión, y ha tengo la categoría suficiente para sentarme en una mesa a discutir los temas nacionales que nos afectan a todos sin validación alguna y solo amparados por el adjetivo JÓVENES, eso solo puede existir en el mundo de Joker, que es solo imaginario.

Pero mas que eso, medios de comunicación que son propiedad de millonarios del país, el caso del periódico Listín Diario es el mejor ejemplo, son usados para promover el caos mental que ha invadido el cerebro del Joker, lo mismo sucede en la película, y en sus titulares del día de hoy destaca un invento llamado ¨cacerolazos¨ ejecutado en el día de ayer por un grupito de anarquistas, eran 14 personas exactamente, con sartenes que compraron a una cuadra de donde se realizaba la reunión del CES.

No sabemos si es que el dueño de ese periódico esta perdiendo facultades, pero lo cierto es que conspira contra sus propias empresas, porque cuando se desate la furia, esperemos que no suceda, que esta concentrada en el odio por todo que tiene Joker, muchos de las clases medias dominicana seremos seremos como los venezolanos hoy en día que andan dando tumbos por el mundo, pero esos propietarios no podrán arrancar sus fabricas, periódicos y tiendas para trasladarlos a otros países.

Decimos que esta suelto el Joker, porque se lanzan una serie de personas a acusar a un gobierno de boicotear su propio triunfo en las urnas el pasado 16 de febrero y hay personas que se lo creen, exactamente igual como aquellas multitudes que se enganchan una mascara de payaso en la cara para quemar una ciudad sin razón ni sentido, solo empujados por un antihéroe cuya frustración lo lleva a intentar destruirlo todo.

La destrucción es parte de la personalidad patológica que acompaña a muchos seres humanos, a quienes muchas veces sus delirios de grandeza los llevan a ser creídos por conglomerados humanos que se dejan arrastras por delirios que han causado grandes tragedias en la historia de la humanidad, si alguien quiere un ejemplo solo tiene que estudiar la historia de como Alemania, un país lleno de gente educada, fue llevada a la inmolación por un Joker cualquiera llamado Adolf Hitler.

Al Joker criollo lo único que le interesa es destruir, para eso tiene sus muppets que auguran para nuestra patria solo caos, guerra y destrucción de todo lo construido, también tiene como socios a los que imbuidos de una ambición intensa de poder, empujan a grupos de nuestra sociedad a la protesta sin objetivo, se amparan en la sombra de grupos de anarquistas cuyo único valor es hacer ruido y gritar insultos a todo el que de una manera racional los enfrenta con juicios objetivos.

En la película el final es trágico, Joaquín Phoenix, quien protagoniza al Joker y cuya actuación le valió un Oscar de la Academia, termina con riendo cuando mira a sus seguidores encender y quemar, destruir y arrasar todo lo que encuentran en la ciudad, atrapado en sus delirios patológicos donde su obsesión es destruir todo lo que le rodea, es un clímax donde el protagonista de la historia ve su sueño cumplido.

Ojalá que en esta República Dominicana del siglo XXI, donde tantos cierran los ojos para no ver el progreso que hemos conseguido con el trabajo duro y el esfuerzo de todos, podamos vencer al Joker criollo que desea destruirlo todo si no se cumplen con sus delirios de grandeza, si triunfa el caos y el desorden será mejor que ¨Dios nos agarre confesados¨

 

Por Humberto Salazar

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