“Efecto de las protestas en la economía de los pueblos”

Por Pedro Rene lunes 24 de febrero, 2020

La democracia no es más que una forma de organización del Estado, en la cual las decisiones las toma el pueblo, de manera directa o indirecta mediante elección de  representantes para tomar dichas decisiones. Para Platón democracia es el gobierno de la “multitud” y para Aristóteles, democracia es el gobierno de las “mayorías”. Entre lo que llamamos democracia, existe el derecho a protestar y reclamar cuando se entiende que un pueblo o un país lleva un rumbo equivocado.

Las protestas son buenas si siguen un camino pacífico y tienen como objetivo lograr corregir alguna injusticia o decisión abusiva de los gobernantes de turno; son negativas si la ruta a seguir es el caos y no se tiene una justificación real para lograr alguna reivindicación.

Según diversas opiniones el año 2019 fue el año de más protestas a nivel mundial. Se protestó en países como Francia (Chalecos amarillos), Líbano, Hong Kong, Chile, Colombia, Puerto Rico, España (Cataluña/Barcelona), etc. Las protestas en cada caso no son hechos fortuitos, sino que son la consecuencia de la acumulación de episodios en cada país. En el caso de Chile, las protestas comenzaron por el aumento en el precio del Metro de Santiago y en Hong Kong por algo tan abstracto como una ley de extradiciones. Todas las protestas a nivel mundial tienen algo en común, tuvieron razones que según sus respectivos organizadores eran justificadas.

Por tanto, tomaré como ejemplo las protestas en España (Cataluña/Barcelona); qué consecuencias tuvieron  en ese país y cómo afectaron estas los bolsillos de la mayoría de la gente.  En el caso de Cataluña su PIB es el 19% del total de la economía Española con un monto de 231,000 millones de Euros. Según Albert Garrido, profesor de la universidad Pompeu Fabra, las protestas en Barcelona desplomaron el turismo, que es el 12% del PIB de Cataluña. La realidad es que un país embarcado en protestas, nadie lo visita porque el turista sale de su país de origen a estar tranquilo y a pasar un buen rato… ¿Por cierto qué es el turismo para nosotros los dominicanos? Un dato del año 2017 : Los ingresos generados  por el turismo en República Dominicana en el 2017 alcanzaron los US$7,177.5 millones (Siete mil ciento setenta y siete con cincuenta millones de dólares ) ,  que representó el 38% del total de las exportaciones de bienes y servicios del país y el 25.3% de la generación de divisas . Esto no incluye la partida por inversión directa extranjera en hoteles, y que decir de la generación de empleos (directos e indirectos) en el sector turismo… Todo eso se va al carajo si los turistas no visitan nuestro país y repito otra vez, un turista no va a un país donde hay protestas sean pacificas o violentas.

Consecuencias casi instantáneas de las protestas: Reducción del turismo, pérdida de empleos, reducción de la inversión extranjera, reducción de la exportación de bienes y servicios, reducción de la generación de divisas, deterioro de la marca país, aumento de las tasas de interés al consumo, aumento de la prima del dólar, aumento de precio de los productos importados. ¿Sigo?

Por tanto, las protestas si bien es cierto que pueden tener buenas intenciones, también es cierto que pueden tener las peores intenciones; lo que no despinta nadie son las consecuencias. Dije antes que todas las protestas tienen en común, en cualquier país del mundo, las razones para protestar, los objetivos que se buscan y la llama que enciende la mecha para empezar a quemar.

En el caso de la República Dominicana, la llama que encendió la mecha fue la suspensión de las elecciones municipales, para lo cual la respuesta de las autoridades fue: Nueva fecha para la celebración de dichas elecciones e investigación de lo ocurrido por parte de organismos internacionales… entonces ¿Siguen las protestas con cuál objetivo? Si me dicen que van a protestar en favor de la preservación del medioambiente, podría estar de acuerdo; si me dicen que van a protestar en favor del cambio climático, podría estar de acuerdo; si me dicen que van a protestar por la delincuencia, los acompaño. En lo que no voy a estar de acuerdo es en dañar mi país sin ningún objetivo claro y mucho menos le serviré de tonto útil a grupos políticos que no han podido vencer al partido que gobierna en las urnas y han querido sacar provecho de la coyuntura actual.

“La democracia tiene sus defectos, porque la gente tiene sus defectos”. Tomás Masaryk, (Primer Presidente de la antigua Checoslovaquia 1918).

 

Por: Pedro René Almonte Mejía

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