Educación ciudadana, aliado perfecto de la ciencia para combatir COVID-19

Por Angela Rossó sábado 1 de agosto, 2020

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Cuando las sociedades creen en la inversión educativa como garantía permanente de subsistencia, aseguran también un futuro libre de conflictos sociales que no comprometan el desarrollo de sus ciudadanos ni el crecimiento económico del país.

La actual crisis que vive la humanidad producto de la pandemia del Covid-19, en donde se necesita la colaboración colectiva para hacer frente a la situación, le hace un reclamo silencioso a muchas sociedades en el mundo por la falta de inversión en este renglón de la vida, tan importante.

Suiza ocupa el primer lugar en mejor manejo a la pandemia del Covid-19 en una clasificación mundial de 200 países, en la que se compara la respuesta que le ha dado cada nación la enfermedad.

De acuerdo a la clasificación internacional establecida por Deep Knowledge Group, un fondo de inversión en ciencias e investigación, y que evalúa el nivel de seguridad contra el COVID-19, Suiza ha logrado el primer lugar gracias a su capacidad de recuperación económica y “a su manera prudente, objetiva y científica” de abordar la desescalada.

Igual que Alemania,  que ocupa el segundo lugar en la tabla, Suiza estuvo entre los primeros países con brotes de coronavirus en Europa y al inicio de la pandemia sufrió una rápida propagación de contagios y de muertes.

De una población de 8,5 millones de habitantes, alrededor de 30, 934 personas se han infectado y 1,923 han muerto a causa del virus, según datos oficiales.

De acuerdo a la Oficina Federal de Comunicaciones, por cada 100 personas existe 104 teléfonos inteligentes, avance tecnológico que han aprovechado para crear una aplicación conocida como SwissCovid“, con la que el gobierno ha frenado en gran medida la cadena de contagio del virus y los posibles focos de contaminación.

A través de la App “SwissCovid”, se realiza un seguimiento a las personas infectadas, de manera que cuando éstas entran en contacto con otras sanas, a través de una llamada telefónica se les notifica con discreción, guardando la identidad de la persona vector y se les recomienda mantenerse en cuarentena durante una semana.

La Swisscom, principal operador de telecomunicaciones del país, puede detectar las reuniones de más de 20 personas en espacios públicos pequeños de 100 metros, e inmediatamente envía una señal de alarma a las autoridades.

El control tecnológico se realiza mediante la triangulación de las antenas, ya que el proveedor está oficialmente autorizado a acceder a los datos registrados en las tarjetas telefónicas en todo el país, y puede determinar con facilidad la posición y los movimientos de los teléfonos celulares.

Otros países como Italia, China, Corea del Sur, Taiwán e Israel también han invadido de manera justificada, la privacidad pública, usando gelocalizadores para controlar el movimiento de sus ciudadanos.

Cierre de discotecas

Las discotecas representan un dolor de cabeza para el gobierno federal, en el sentido de que en un espacio cerrado 300 personas no pueden guardar la distancia social. El tema está bajo discusión permanente en el parlamento, organismo que evalúa la posibilidad de cerrar los antros hasta nuevo aviso.

Para acceder a una discoteca cada persona debe registrar sus datos en un dispositivo electrónico, que posteriormente remite la información la autoridad cantonal, de manera que si se alguien resulta infectado después del encuentro, todos los asistentes son notificados.

El aumento de nuevos casos de Covid-19 que se observa en la actualidad, ha sido producto de la reapertura de las fronteras a mitad de junio, la cual permitió la llegada de residente y ciudadanos a quienes la pandemia les sorprendió durante las vacaciones en el exterior.

En modo preventivo, desde  el 6 de julio, es obligatorio el uso de mascarillas en el transporte público.  En algunos cantones, (provincias), como Vaud, Jura y Ginebra, los clientes tienen que llevar mascarillas en las tiendas y restaurantes.  Mientras que en Lucerna, los estudiantes de secundaria superior tendrán que utilizar mascarilla después de las vacaciones de verano.

En el Ticino los profesores llevarán mascarillas en las escuelas y fuera de las aulas.

La Universidad de Friburgo exigirá el uso de mascarillas cuando no se pueda mantener la distancia mínima de seguridad de 1,5 metros.

Las multas por desobedecer la ordenanza del uso de la mascarilla, oscilan entre CHF3, 000 y CHF5, 000.

Ángela Rossó A.

 

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