Eduardo Muñoz

Por Ramón Saba

Nació el 30 de abril de 1962 en Jarabacoa. Su nombre completo es Eduardo Muñoz Domínguez.

Poeta, ensayista, narrador, escritor infantil, profesor y músico. Se graduó de licenciado en Educación en la Universidad Agroforestal Fernando Arturo de Meriño (UAFAM) con méritos Summa Cum Laude, teniendo el honor de decir el discurso de graduación en representación de toda su promoción. Trabajó en el Liceo Técnico Luís Ernesto Gómez Uribe de Jarabacoa ocupando la posición de profesor en las áreas de Matemáticas y Educación Artística.

En el haber bibliográfico de Eduardo Muñoz podemos encontrar los títulos Décimas de mi pueblo, la novela El ajedrez de la vida, el Poemario Místico, la novela infantil Preservación de especies animales en peligro de extinción, la novela Confesiones de un español en el tiempo del coronavirus y los cuentos en Aferrarse a la vida. Con frecuencia dicta charlas en del género poético en La Semana Cultural de Jarabacoa y es un asiduo participante y colaborador del Festival de Poesía en la Montaña. De manera inédita posee varios textos importantes, incluyendo guiones de cine.

 

Eduardo Muñoz ha recibido importantes premios y reconocimientos a lo largo de su carrera literaria, entre ellos obtuvo el primer de manera consecutiva durante los años 1991, 1992, 1993 y 1994 en el concurso de décimas espinelas que organizaba el Ayuntamiento Municipal de Jarabacoa. En los años 1991 y 1992 recibió menciones de honor en el concurso de décima de Radio Santa María. Fue ganador de un segundo lugar en un concurso llevado a cabo por el intelectual escritor cubano Luís Beiro y además fue merecedor de un segundo lugar en cuento en concurso organizado por el ayuntamiento de Jarabacoa, con el cuento “El tractorista”.

Formo parte del Grupo Literario Máximo Avilés Blonda de Jarabacoa y actualmente milita en el Colectivo Literario de esta misma comunidad.

El escritor Tomás Abréu considera que cuando Eduardo Muñoz se adentra en sus mensajes, es un mundo de extraordinario valor, porque enriquecen nuestro acervo cultural y sus versos folklóricos no están exentos de la idiosincrasia dominicana y la primicia costumbrista del campesino cibaeño.

La escritora Luz María Abréu estima que lo revelador el rasgo distintivo de la novela El Ajedrez de la Vida, es que el Eduardo Muñoz ha logrado colocar en el asador novelesco las herramientas poéticas, talento de que no siempre disfrutan quienes a la narrativa se dedican. Ha puesto a prueba la posibilidad de escribir una novela o cuento corto al lomo o trote de décimas, evocando para la tracción de estas generaciones, lo clásico de una zarzuela o una ópera.

El poeta Wílliam Acevedo opina que la obra Poemario Místico desborda grandes esquelas poéticas y versos de sublime lenguaje simbólico y metafórico, como por ejemplo en los poemas “Desde el corazón de Dios”, “Dios es amor y libertad” y “Por la dermis de la tierra”, entre otros.

Finalmente, el escritor y crítico Luis Beiro asegura que Eduardo Muñoz, es quizás el que demuestra mayor oficio, tanto estrófico como poético y llama su atención porque el consonante que seleccionara para un concurso en Radio Santa María con el pie forzado, tiene escasas rimas.

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un fragmento de una décima espinela de Eduardo Muñoz:

 

Dios, Palabra Creadora

 

De Dios Padre su palabra

Es elixir, es ungüento

Es mágica, no es un cuento

No es decir abracadabra.

Queremos que ella nos abra

Al mundo de la verdad.

Ella es humanidad

De la Biblia el gran tesoro

Es más valiosa que el oro

Es camino, realidad.

Por Ramón Saba

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