Ecuador y su década ganada

Por Mihail Garcia lunes 16 de enero, 2017

El 15 de enero del 2007 en la hermana República de Ecuador ascendía al poder, tras ganar las elecciones de noviembre del 2006, Rafael Correa, un economista y novel político.

Este político llegó al poder con el deseo de encabezar una revolución ciudadana que, según sus palabras, rompiera de manera abrupta con las estructuras de desigualdad que existían en el país suramericano.

Bajo ese postulado Correa puso en marcha sus acciones de gobierno, teniendo una serie de logros que hacen que los ecuatorianos llamen los 10 años de la revolución ciudadana en el poder como la década ganada.

Y tienen razón, pues en estos diez años que se cumplieron ayer (15/1/17), hay grandes logros que se pueden destacar. En el ámbito económico, por ejemplo, Correa puede exhibir el crecimiento de alrededor de un 4% en promedio, lo cual coloco el crecimiento ecuatoriano por encima del promedio de Latinoamérica, que fue de 2.9% para este periodo (datos cortados al 2015 según la CEPAL).

Pero como el crecimiento económico no necesariamente quiere decir bienestar colectivo, el mandatario ecuatoriano se preocupó por provocar el efecto derrame que tanto se amerita para que la macroeconomía no sea solo números fríos. En ese sentido el índice de Gini bajó de 0.55 a 0.49, es decir, 6 puntos porcentuales.

Pero también se aumentó el salario básico de 160 dólares a 366 y la relación del ingreso promedio del 10 por ciento más rico con relación al 10 por ciento más pobre, en número de veces, bajó 42 a 25, lo cual evidencia una significativa reducción en la brecha entre ricos y pobres.

Otros logros que apuntalan y que dan valor al nombre de la Década Ganada, son los de reducción de pobreza y pobreza extrema, las cuales según el Instituto Nacional de Estadística y Censos en su encuesta nacional del año 2015, se redujeron de 36.7% a 23.3% en el caso de la pobreza y la pobreza extrema descendió en alrededor de 8 puntos porcentuales.

Como el espacio de este artículo es limitado no podre mencionar los no menos importantes logros que ha tenido la revolución ciudadana en materia de salud, educación, seguridad social y otros.

Pero lo que queda claro es que Correa y el movimiento Alianza País han procurado transformar Ecuador, haciéndolo más inclusivo y justo, por eso en las elecciones del próximo mes de febrero los ecuatorianos deben apostar al comienzo de otra década de progreso y bienestar. Esta vez de la mano de Lenín Moreno y Jorge Glas.

 

Comenta