Dueño de los Patriots emite crítica, sin aguar fiesta del Super Bowl

Por Carlos Luis Baron martes 31 de enero, 2017

EL NUEVO DIARIO, HOUSTON (AP) — El dueño de los Patriots, Robert Kraft, solía ser una de las personas de confianza del comisionado de la NFL Roger Goodell. Pero eso fue antes del escándalo de "Deflategate".

Ahora, Nueva Inglaterra está en el Super Bowl, y Kraft no quiere aguar la fiesta previa al gran partido sacando a relucir otra vez el tema. Pero eso no significa que se haya guardado todas sus críticas durante la sesión de entrevistas con la prensa que ofrecieron los Patriots este lunes por la noche.

"Todos quieren proteger a su familia", dijo Kraft cuando se le preguntó acerca de la reacción del equipo al caso en que se le acusó de utilizar balones desinflados en enero de 2015, durante la final de la Conferencia Americana.

Tras una larga pugna legal, ese caso derivó en que el quarterback de los Patriots, Tom Brady, fuera suspendido cuatro partidos. La NFL impuso a la franquicia una multa de un millón de dólares y la despojó de su selección en la primera ronda del draft de 2016.

"Creo que nuestra familia estuvo involucrada, o se le acusó de estar involucrada, en algo que se manejó de una forma errónea e indebida. A veces, durante una situación complicada en el negocio, la gente comienza a lanzar acusaciones, y queremos que todos tengan la seguridad de que estamos unidos", añadió Kraft.

Luego, citó un versículo del Antiguo Testamento.

"Cuando llegan los tiempos difíciles, no hay nada malo que ocurra y que no esté relacionado con algo bueno", indicó, antes de destacar: "en cierto modo, esto fortaleció a nuestro equipo".

Al parecer, tiene razón. Los Patriots (16-2) lograron la mejor foja de la NFL en esta temporada, se apoderaron del cetro de la Americana con palizas sobre Houston y Pittsburgh, y son favoritos por tres puntos para el encuentro del domingo ante Atlanta (13-5).

Luego de su victoria sobre los Steelers, Kraft recibió el Trofeo Lamar Hunt, pero no de manos de Goodell, quien se ausentó del encuentro. Y el dueño de los Pats hizo entonces una referencia no tan velada al escándalo.

"Por numerosas razones, todos los que están en este estadio entienden lo grande que fue esta victoria", dijo Kraft. "Y tenemos que ir a Houston a ganar un partido más".

Ahora se encuentra en Houston con su equipo. Y trata de concentrarse en el Super Bowl y no en alguna revancha.

"Me siento privilegiado por estar aquí, en la ciudad del Super Bowl", destacó. "Hay un tiempo y un lugar para hablar de los problemas. Seguiré concentrado en estar acá".

Kraft es un veterano del Super Bowl, al que llegó por primera vez en 1997, con Bill Parcells como su entrenador. Por lo tanto, no es raro que otros dueños le llamen para preguntarle cómo desenvolverse de la mejor manera durante los días previos al gran partido.

A esa lista se unió Arthur Blank, de los Falcons.

"Me pidió algún consejo sobre lo que significa estar aquí", dijo Kraft. "Le dije, ‘no permitas que nadie te arruine estas dos semanas, concéntrate en lo afortunado que eres por estar aquí”’.

Seguramente Kraft escuchó los abucheos cuando los capitanes de su equipo entraron al escenario para comenzar su sesión de entrevistas. Las figuras principales de los Falcons no recibieron tales muestras de rechazo.

Y aunque no hizo referencia a ese incidente, reconoció tácitamente que su equipo difícilmente genera una simpatía nacional, a diferencia de lo que ocurrió recientemente con los Cachorros de Chicago, durante su coronación en la Serie Mundial.

Pero el propietario encuentra un motivo para ello.

"Los celos y la envidia son enfermedades increíbles", comentó. "Tratamos de tomar esto y de transformarlo en algo positivo".