Duarte, Sánchez y Mella independentistas y restauradores de nuestra independencia

Por miércoles 17 de agosto, 2016

Con el movimiento que se ha denominado históricamente con el nombre ¨Grito de capotillo´´, siendo Capotillo una comunidad perteneciente a Montecristi en la región Noroeste del país donde un grupo de dominicanos se reunieron con armas en las manos para decirle no a la Anexión de nuestra República Dominicana a España, ni a ninguna otra potencia.

Este acontecimiento histórico sucedió un día como hoy 16 de agosto del 1863, donde un grupo de patriotas compuesto por 14 verdaderos dominicanos, encabezado por Gregorio Luperón, Santiago Rodríguez, Benito Monción, José Antonio Salcedo, Gaspar Polanco, Benigno Filomeno Rojas y otros, dieron inicio a la Restauración de nuestra independencia perdida con la anexión de nuestra República a España por parte del General Pedro Santana y otros que nunca tuvieron fe en el destino propio de nuestra República, sino que creían que solo con un protectorado por parte de una potencia extranjera podría sobrevivir la República Dominicana, contrario al ideal de los Trinitarios encabezados por Juan Pablo Duarte quién nunca se doblegó aún a recomendaciones de algunos amigos para que desasistiera de sus propósitos independentista.

Estos patriotas Restauradores de nuestra independencia actuaron motivados con el ideal de nuestros padres de la patria Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez, Matías Ramón Mella y demás Trinitarios y trinitarias, bajo el lema sagrado de ser libres o morir en la demanda y también que la lucha por la soberanía e independencia no solo era en contra de los extranjeros impostores, sino en contra de cualquier dominicano que quisiera mancillar la misma, siendo estos dos de los pensamientos pilares de nuestro Juan Pablo Duarte.

Con esta acción Restauradora de nuestra independencia quedó demostrado más que suficiente que esos temores que tenían Santana y su grupo de no creer en el destino propio de los dominicanos y dominicanas eran infundados, ya que una vez restaurada la independencia se ha mantenido aunque con algunas interrupciones tales como en el 1916 y 1965 en que fuimos intervenidos por los Estadounidenses, interrupciones que fueron superadas con el espíritu patriótico indeleble de libertad que plasmaron en los dominicanos y dominicanas Juan Pablo Duarte y demás Trinitarios.

Aunque los padres de la patria Duarte, Sánchez y Mella no estuvieron presente en el preciso momento del Grito de Capotillo, fueron abanderados y lucharon a favor de la Restauración de la independencia dominicana, a saber: Matías Ramón Mella fue vicepresidente del movimiento Restaurador, pero en el momento del Grito de Capotillo estaba postrado en cama moribundo con una fiebre terrible; Francisco del Rosario Sánchez fue fusilado en el Cercado Jurisdicción de San de la Maguana por el General Pedro Santana en el 1861 por estar Sánchez en contra de la Anexión a España; y Duarte estando en Venezuela cuando tuvo noticias de parte del Coronel Manuel Rodríguez objio quién pertenecía al movimiento Restaurador y era gran admirador de Duarte, notificándole a este último que el General Pedro Santana había anexado la República Dominicana a España, diligenciando Duarte recursos inmediatamente, recursos que necesitaba para emprender el viaje de regreso y se embarcó con un grupo con destino a nuestro país entrando precisamente por Montecristi poniéndose in continenti al servicio de dicho movimiento.

Todo parece indicar que algunos miembros del movimiento restaurador tenían celos con la presencia de Duarte, tal vez pensando de manera inconsciente que Duarte les iba a hacer sombra en materia de liderazgo, sin tomar cuenta que Duarte renunció a todos los beneficios incluyendo su liderazgo que podías ostentar si lo hubiera querido en su condición de líder nato demostrado en el movimiento creado y mantenido por él, sucediendo que por ese recelo lo enviaron bien lejos a Venezuela como Ministro extraordinario y plenipotenciario en representación del gobierno Restaurador, supuestamente tomando en consideración que él tenía muchas relaciones en ese país, aceptando Duarte por no ser motivo de discordia como un carro frenado en movimiento a tal encomienda, ya que Duarte quería demostrarles que él tenía capacidad suficiente para lidiar en el campo de batalla. GLORIA A DIOS EN LAS ALTURAS Y EN LA TIERRA PAZ A LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD QUE HAN OFRENDADO SUS VIDAS Y BIENES EN ARAS DE MANTENERNOS LIBRES Y SOBERANOS FRENTE A CUALQUIER IMPOSICIÓN FORÁNEA AÚN CUANDO ESTA TENGA SU RAZON DE SER CON EL CONTUBERNIO DE LOS MALSANOS PROPÓSITOS DE ALGUNOS DE NUESTROS COMPATRIOTAS.

Por Dr. Osvaldo A. Bacilio Reyes

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