Duarte, iluso patriota nuestro desoído. ¿Para qué sembró sus ideales?

Por Rolando Fernández martes 31 de enero, 2017

Es así como se puede considerar, por sus sueños nacionalistas de otrora, y lo que hoy se aprecia con respecto a él. Intentó concretizar aquellos lindos pensares patrióticos que se conocen; que perduraran para siempre, en el orden de que nuestra nación fuera libre e independiente de toda potencia extranjera. Pero, todo fue puesto en el olvido.

Además, tenía la concepción de que, jamás la soberanía de país sería pisoteada por ningún intruso invasor; y, mucho menos, con el concurso y la complicidad de tantos flagrantes traidores locales que han actuado tiempos después. Indudablemente, su legado resultó imposible de apreciar, como en el fondo, esencia, era debido.

Es por ello que, todo aquel loable pensar nacionalista liberatorio, desde hace gran tiempo se le viene echando tierra; nadie le recuerda como debe ser, principalmente los máximos exponentes republicanos aquí, que se les entiende ser, los que más obligados están. Jamás, incluso, en los momentos de peligro, o cruciales, por los que ha atravesado la nación en diversas ocasiones; cuando el país así lo ha exigido.

Todo se ha circunscrito siempre a la realización de actos protocolares complacientes y demagógicos, en las conmemoraciones del natalicio de Juan Pablo Duarte, como la “Declaración de la Independencia” de la República, en los meses respectivos de enero, y febrero de cada año. ¡Es la norma!

Ahora vienen con la inauguración de un museo dedicado a él, que dio más brega su terminación, finalmente, que el parto de una mujer entrada en años. Y, cualquiera se peguntaría, ¿será ese otro sitio más para explotación turística, que, para homenajear al patricio, y que la juventud de este país se nutra con respecto a sus pensamientos, y proceda emular sus acciones?

Dijo el señor José Joaquín Pérez Saviñón, presidente del Instituto Duartiano: “lo que más interesa – refiriéndose a la obra – es que el pueblo conozca a Duarte y sus valores, y que siga sus ejemplos para cambiar esta sociedad”. ¿Creerá él mismo eso? (“Listín Diario”, del 26-1-17, página 10ª)

“¡No’ombe!”. Lo que menos interesa a los políticos, es el cambio social que ya urge. Seguro que también será un lugar para conservar, como piezas decorativas, las notas amarillentas que aparezcan, con la transcripción de sus ideales. En adición, exhibir fotos de su persona, y familiares, como de eventos inherentes a la efeméride patria que encabezara; pero, nunca para emular su heroicidad y entrega por la patria.

Es evidente que, con esos etiquetados que tenemos internacionalmente, con gran aceptación poco innegable a lo interno, de ser uno de los países más corruptos, y deficientes, en términos educativos, según el “índice de Percepción de la Corrupción (CPI) de la ONG Transparencia Internacional”; y, el último informe del “Programa para la Evaluación Internacional de Alumno (PISA)”, respectivamente, a lo que cabría agregarle el alto nivel de entreguismo que se gasta la nación, no es factible en el orden de lo tratado la emulación necesaria; se hace muy cuesta arriba.

Aquel lugar abierto al público, con aparentes connotaciones históricas, dedicado al gran patriota en días recientes, se cree como de lástima, y una ejecutoria más gubernamental demagógica, después de tantas alharacas, y años transcurridos de las proezas duartianas. ¡Es un cumplir, más que otra cosa!

Ese es un bulto extra de los que se han encargado de aplastar su memoria póstuma; su sentir patriótico, y la entrega total personalizada a este pedazo de tierra caribeña, sin la cosecha esperada. Una continuidad de los actos protocolares de estilo, en cada conmemoración alusiva.

En conexión con ese pensar de los políticos del patio, hasta la celebración del día en que nació aquel prohombre, está sujeto a cambios acomodados en el almanaque nacional, para fomentar el consumismo interno, y la vagancia social. ¡Qué homenaje tan cuestionable!

 

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