“Dos Caras de Una Moneda”: Los Reyes Magos

Por Victor Elias Aquino lunes 9 de enero, 2017

Como dos caras de una vieja moneda en que apenas se pueden leer las inscripciones borrosas están las celebraciones de la epifanía de “Los Santos Reyes” , es la festividad religiosa que se celebra el día 6 de enero, una que el paso de los siglos no lo ha podido borrar, en ella los cristianos recuerdan la adoración de Jesús por unos magos del oriente.

Escrito está, “ a los pobres los tendréis siempre”, pese a la crisis económica, a las tristezas, las alegrías, es difícil matar al niño que todo hombre lleva dentro, y los rostros de la satisfacción llenan la casa del niño que recibió un ipad o una laptop, pero también quedan rostros de alegría por aquel que sólo recibió una pistolita de agua, que apenas lanza el chorro , como con pena.

Es como si la psiquis del niño se adecuara a su propia situación económica de sus padres. Muchas veces uno aprende a contentarse con lo que tiene, otras no.

Naturalmente que vendrán las preguntas, y una bicicleta brinda ciertos aires de una libertad aunque controlada primero en las aceras y luego en las calles; pero ahí están las pistolas de vaqueros, al final el vecino que recibió la bicicleta la prestará al otro amiguito, y este a su vez también jugará vestido de Wyatt Earp, al estilo de esa película de cine basada en la vida de Wyatt Earp, y su actuación en Tombstone, para imponer la ley y el orden.

Una niña que tiene todo, que vive en una corte milagros, que lo tiene todo gritará por un Yoyo y hará pataletas hasta que se lo compren. Mientras tanto, en algunos medios de comunicación televisados y escritos se daba cuenta de que las celebraciones de reyes estuvieron algo tímidas, mientras que presentaban los contrastes de niños jugando en sectores acomodados y en las periferias de la ciudad con lo poco que hallaron sus padres para alegrarles el día.

En la inocencia y la fantasía, caben casi todo tipo de historias, por ejemplo: en niño que se portó mal y recibió pocos regalos, el que actuó de acuerdo a las expectativas y recibió más, el padre que tomó prestado para comprar los juguetes; los gobiernos y los políticos que hacen otro tanto para aliviar las cargas de algunos.

Todavía lo recuerdo, Vi a un niño llorar, otro amiguito del alma le mató la gallina de los huevos de oro, infancia de un tajo inhumano; le dijo la noticia más triste de su vida, más rara, mas horrenda “ que los Reyes Magos son el papá y la mamá”.

Era tan zángano que fue y se lo preguntó a la mismísima madre, a la hora del medio día cuando servían la comida para los ocho del solar , ese día la comida era sancocho, y estaba tan triste que se aguó y convirtió en sopa ante su vista, fue el tiempo del lloro y el crujir de dientes.

Saber o no saber, conocer la historia combinada con la tradición nunca está demás, cuando Jesús nación en Belén de Judea reinaba un caballero llamado Herodes.

Ocurrió que por esos días, que magos se presentaron a Jerusalén con la pregunta, ¿ Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer?

No se trataba de magos que hacen aparecer cosas, sino de sabios, conocedores del curso de las estrellas, de los astros en sentido general y de la divinidad y la astronomía.

Hay toda una simbología muy interesante con el tema de los regalos, pues el oro era un regalo para Jesús como Rey, era un donativo destinado a reyes ; el incienso presente para Jesús como Dios ; es la resina que se quema a los dioses, y la mirra, para Jesús como hombre , con ella se embalsamaba a los muertos, estaba signado para morir, y lo más importante, para volver de la tumba y cambiar la historia.

Hay todo tipo de finales en las historias, Herodes, llama en secreto a los magos e indaga el tiempo de la aparición de la estrella, indaga de ellos diligentemente el tiempo en que había aparecido la estrella y les dice : Id allá, y preguntad con diligencia acerca del niño y, cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore, obvio, las intenciones eran otras.

Pero avisados por revelación, en sueños, Los sabios del oriente no volvieron a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino, por algo eran sabios. Dos siglos después quisiera ver la cara que puso el rey, cuando se sintió burlado.