Donald Trump y la inmigración

Por Carlos McCoy sábado 14 de enero, 2017

Si nos ponemos a observar los últimos acontecimientos mundiales sobre inmigración, nos daremos cuenta de que hay un sentimiento nacionalista, que, con o sin razón, está culpando de sus desdichas económicas, a ese segmento poblacional que se desplaza de un territorio a otro en busca de mejores oportunidades,

Muchos de esos desplazados, ni siquiera están tratando de mejorar sus míseras existencias, sino, simplemente sobrevivir. Huyen de un horror producido por guerras que ellos no crearon.

Esta percepción, fue la base del discurso de Donald Trump en su campaña hacia la presidencia de los Estados Unidos de América. Lo mismo que hicieron los partidarios del bretxi en el Reino Unido y lo que están haciendo los ultraderechistas franceses.

Pero, a pesar de su retórica explosiva contra los inmigrantes, el presidente Donald Trump ya ha comenzado a ver el problema migratorio con los pies sobre la tierra y no desde lo alto de un muro en la frontera sur.

En estos momentos se debate en el congreso norteamericano, auspiciado por ambos partidos, el demócrata y el republicano, el “Bridge Act”, (acta puente), que permite la extensión, por lo menos por tres años, del programa Deferred Action for Childhood Arrival (DACA) Acción Diferida para la Llegada de Infantes.

Un programa diseñado en un principio, para proteger los llamados dreamers o soñadores, que son estudiantes meritorios que llegaron a los Estados Unidos, traídos por sus padres, cuando aún eran niños y en la actualidad, viven de manera ilegal en este país.

Este programa tiene como fin ulterior, la reunificación familiar, con la legalización de más de once millones de inmigrantes ilegales en los Estados Unidos.

Conjuntamente con esto, el señor Trump ha aclarado que los inmigrantes que van a ser deportados, son aquellos que han cometido otros delitos, además de estar ilegales en los Estados Unidos. Cosa, decimos nosotros, a la que nadie en su sano juicio se puede oponer.

Por otro lado, el ex general John Kelly, ex jefe del comando sur del ejército de los Estados Unidos, nominado por Donald Trump a la importantísima posición de jefe del departamento de seguridad nacional, ha dicho que una de las formas para evitar la inmigración ilegal es, ayudar social y económicamente a los países centro y sur americanos. Que son parte del origen de esa irregular inmigración.

Hay que recordar que John Kelly, siendo jefe del comando sur, fue quien dijo, en una entrevista en las Bahamas “que la República Dominicana ha ido más allá de su capacidad solidaria en favor del pueblo haitiano y la realidad es que ya no soporta más inmigrantes de esa nación”

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Añadió, “Más inmigración ilegal añadirá más carga a los recursos dominicanos, ya con una demanda que excede su capacidad. La población extranjera indocumentada en la República Dominicana, mayormente haitiana, consume el 30% del presupuesto de salud.”

Si comparamos estas declaraciones con las expresadas en el otro litoral, donde se habló hasta de fusionar dos naciones totalmente distintas, puede ser que con estos republicanos, por lo menos para nuestro país, las cosas, en el tema de la inmigración, no nos vaya tan mal.

Esto de la política internacional es bastante complejo. Es como las pizzas. Son redondas, vienen en cajas cuadradas y nos la comemos en triangulitos.

 

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