Don Luis: muchas gracias

Por Jose Angel Bratini viernes 19 de agosto, 2016

Recientemente se nos fue físicamente el Ing. Luis B. Crouch Bogaert (ingeniero civil, licenciado en historia y maestría en negocios) como lo conocieron muchos, pero fue más que eso para quienes lo conocimos y que debe ser conocido por otros quienes no lo conocieron o trataron, aunque nos sirvió de ejemplo de vida en muchos sentidos.

Don Luis, quien por sus largos años de servicio a nuestro país en muchas de sus acciones de vida promoviendo el concepto de las asociaciones de desarrollo, entre tantas, siendo el principal promotor de la Asociación para el Desarrollo, Inc.-APEDI, fundada a solo treinta y cinco días del ajusticiamiento del déspota que nos desgobernaba, promovió en vida tantos conceptos del accionar de vida de los hombres de bien.

Su mayor incidencia lo fue en la educación de cientos y cientos de jóvenes que se educaron o nos educamos, debido a su accionar de vida vía el ISA, la PUCMM, el CEDAF e incluso directamente apoyando donde era necesaria alguna asistencia o ayuda contante y sonante, me consta.

No menos cierto es que su mayor legado es el relacionado a los sectores de la industria agroalimentaria y forestal, pero además a la investigación agropecuaria y forestal, pero muchos desconocen sus esfuerzos por la investigación social, pues como historiador era un área de su interés personal.

Don Luis, no necesitaba el materialismo económico, pues tenía para dar y lo hacía sin interés, era un ser desprendido del materialismo vulgar que hoy nos arropa y es frecuente en muchos de nosotros, pero parte de su vida económica lo fue el amar al prójimo, servir y dar, consejos e incluso dar en lo material.

Me consta, pues en ocasiones salíamos a dar recorridos pensando y externando que y como resolver un problema del presente y del futuro del país, siempre con un norte fijo: como mejorar o influenciar en el bienestar de otros.

Era un pensador o sembrador de ideas en una diversidad de temas, que impresionaban a unos que como nosotros no comprendíamos la razón de hace treinta o cuarenta años atrás de su pensar en la necesidad de preservar el agua y la ecología, entre tantos temas de interés país y también humanidad.

El se nos fue, así debía ser y fue, pues cumpliría 90 años el 16 de agosto día de la Restauración y murió el mismo día de nuestro patricio Juan Pablo Duarte el 15 de julio, como mueren los grande.

Sinceramente aunque te fuiste, gracias Don Luis, por tu ejemplo de vida.

Por Emilio Armando Olivo