Dominicana, ¡qué incierto futuro te espera!

Por Rolando Fernández viernes 9 de junio, 2017

Lamentable realidad esa, sin ánimo de pesimismo alguno. Solo se tiene que ser un ciudadano reflexivo e imparcial, para estar conteste con esa aseveración.

No es tan difícil prever los tiempos venideros para el país, a partir de cuántas situaciones desastrosas se observan en el presente, sin que en verdad se procuren las enmiendas de lugar, quedando todo limitado a la politiquería dañosa fehaciente, la demagogia constante, como a la falta de nacionalismo marcado.

De ahí que, muchos son los dominicanos que hoy deben sentirse arrepentidos de haber nacido en este pedazo de tierra caribeña, aunque se entienda, por razones kármicas se produjo, propiamente, considerándole el entorno apropiado elegido, para conquistar determinadas situaciones punitivas, asociadas con vidas anteriores.

Una nación desamparada es, según se advierte; sin verdaderos hijos que procuren su defensa, solvencia económica, fortalecimiento de sus instituciones, salvaguarda de la soberanía nacional; como, sin gente con inclinación para liberarle de todo este gansterismo político, que le está conduciendo de manera indefectible hacia derroteros de funestas consecuencias para todos aquí.

Sí, son ciudadanos apesadumbrados esos; aquellos que aún conservan entre nosotros niveles apreciables de honradez, moralidad, y patriotismo; que vienen sufriendo calladamente toda esta degeneración social latente, importada, al tiempo en que es patrocinada aquí por los poderes regentes;

Además, que se sienten ser víctimas de las exacciones que disponen los considerados ladrones de cuello blanco, hoy denominados políticos, que han estado gobernando, y representando a este país durante los últimos lustros, con mínima reciprocidad hacia la sociedad; utilizadas aquellas en la mayoría de los casos, para lucros personales; y, que, como se infiere, son de gran provecho para ellos.

Para complemento desmoralizador, se tiene el aguijón punzante en la espalda del gravoso endeudamiento externo, parte con afectación de la soberanía local, en que ha sido embarcada alegremente la nación.

También, lo concerniente a la corrupción estatal rampante, y su amiga inseparable, la impunidad prevaleciente, tras un sistema judicial orquestado para tal propósito; a conveniencia obvia de los políticos.

En ese tenor último, el tema que en la actualidad ocupa casi toda la atención nacional, y gran parte de la internacional: los sobornos y las sobrevaluaciones de las obras asignadas en “mala lid” a la empresa brasileña Odebrecht, según lo trascendido, ha venido a exacerbar más aún el ánimo de los arrepentidos latentes, exteriorizando ese pesar con bastante ahínco muchos de ellos.

Son situaciones que, a cualquiera ponen a pensar, y hasta preguntarse, ¿por qué se habrá nacido en el seno de esta selva?; los que desconocen sobre aspectos kármicos-esotéricos claro está. En esta Tierra, que todavía, al pesar de los tiempos transcurridos, luce estar dividida en cacicazgos, comandados por tuertos en un país de ciegos, con el concurso de las compradas bocinas, muy bien pagadas, por cierto, que ahora les denominan: comentaristas, analistas, comunicadores, periodistas, etc. para defender las andanzas cuestionables de los mandantes envalentonados, a pesar de ser triquiñuelas y “robos perfumados”, que jamás se podrían ocultar.

Ante la imposibilidad de algo poder hacer por sí mismos, como observándose la displicencia en muchos que  pueden proceder en consecuencia, pero que se han acomodado a la situación de deterioro marcado existente; al igual que, las actitudes desalentadoras que ostenta la juventud  nacional, sin aspiraciones positivas, nada más que con intenciones de engancharse a uno de los vagones de la politiquería estatal, para buscarse lo de ellos, el arrepentimiento de pertenecer a esta nación se hace mayor aún.

Qué lástima, el tener que referirse a una concepción tan lastimosa como ésa; pero, es una cruda realidad pensante entre muchos nacionales de esta República. ¡Con cierta facilidad se detecta en los conversatorios grupales!

 

 

 

 

 

 

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