Dominicana atacada con cuchillo en NY ignora causa de la agresión

Por Ramon Mercedes Jueves 1 de Junio, 2017
EL NUEVO DIARIO, NUEVA YORK.- La dominicana Ana Martínez, de 31 años, quien estaba junto a su hijo de un año cuando fue apuñalada en la cara el pasado domingo por Jacqueline Sanjurjo, en un vagón del tren en Manhattan, ignora los motivos del ataque.
 
A la criolla le dieron mas de 30 puntos para cerrarle las heridas ocasionadas por Sanjurjo, de 53 años, quien ha sido arrestada más de 60 veces, en su mayoría por drogas, prostitución e invasión, dijo la policía.
 
“Por qué yo; había otra gente en el tren, por qué yo”, se pregunta la víctima, una y otra vez.
 
Cuenta que cuando abordó el tren la sospechosa caminaba detrás de ella, se sentó a su frente una vez dentro del vagón, pero cuando empezó a actuar erráticamente, se levantó y se mudó a otro asiento, al parecer, esto la enfureció
 
Al llegar a la parada Grand Central se levantó y comenzó a empujar el carrito con su hijo para salir, ella hizo lo mismo, “y en el momento en que la puerta se abría, es cuando veo que su brazo se baja sobre mi cara”, “le agarre la mano y comencé a gritar, ella halaba mi pelo con su otra mano, en eso intervinieron pasajeros separando la agresora. 
 
Luego ví que salía sangre de mi cara y una señora me dijo “está cortada”, explicó Martínez.
 
La dominicana, curada y despachada de un hospital cercano, se encuentra en su casa, con la cara todavía inflamada, agradeciendo en particular a un buen samaritano, que desconoce su identidad, que no solo fue de los que apartaron la agresora, sino que se quedó con ella esperando hasta que llegara la policía.
 
Dice no haberse visto todavía en el espejo, y todo este tiempo sigue preguntándose ¿Por qué ella?
 ¿Por qué yo? ¿Por qué me cortó’?, “Hoy me siento insegura, no quiero tomar el tren nunca más”.
 
Después de cometer el hecho, Sanjurjo se dio a la fuga pero fue apresada a pocas cuadras. Ha sido acusada de varios delitos, por agresión, portar un arma y poner en peligro la vida del menor. El juez la dejó presa sin derecho a fianza.
 
El año pasado, el delito en el subway fue tan malo que los Ángeles Guardian comenzaron a patrullar trenes nuevamente por primera vez en 20 años. Y este año comenzó incluso peor que 2016.
 
Hubo 112 agresiones por delitos graves desde el 1 de enero hasta finales de abril, frente a 95 en el mismo período del año pasado, un aumento del 17%, según el informe más reciente de la Autoridad Metropolitana del Transporte (MTA).