Doctor griego analiza el potencial de los productos libre de humo

Por El Nuevo Diario miércoles 10 de octubre, 2018

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Vivimos en un mundo cambiante en el que se rompen los paradigmas. Las verdades en las que se creía con firmeza empiezan a dar un giro importante y las prioridades pueden cambiar. En el ámbito empresarial, somos observadores de un movimiento cada vez más creciente en el que las empresas tienden a reconocer el nivel de responsabilidad social y el impacto que tienen sus prácticas a nivel social y medio ambiental.

Puede ser impactante que en el Foro Global del Tabaco y la Nicotina llevado a cabo el pasado mes de septiembre en Londres, Inglaterra, empresas que fundamentalmente producían y comercializaban cigarrillos, hoy admiten tener una mirada distinta y que puede ser vista de primera mano como antagónica con su quehacer: un futuro libre de humo de cigarrillos.

Se han hecho conscientes del alto riesgo e impacto que significa para la salud consumir productos donde para obtener nicotina, deba haber combustión o quema del tabaco. ¿Por qué le les preocupa la combustión? Porque estudios recientes demuestran que es la combustión del tabaco lo que genera la mayor cantidad de componentes dañinos y potencialmente dañinos para la salud. Si bien la nicotina es adictiva, por si sola, no es la principal causa relacionada a las enfermedades asociadas con el tabaquismo.

Uno de los participantes en el reciente foro global del tabaco y la nicotina en Londres

Productos libres de humo

Las empresas tabacaleras reunidas en el foro antes mencionado, invierten gran esfuerzo y sustanciosas sumas de dinero en investigación y desarrollo que les permita seguir mejorando sus productos libres de humo ya existentes, que son en sus propias palabras “de riesgo reducido” o “con el potencial de ser menos riesgosos”.

En este encuentro se hizo énfasis en dos gamas de productos de ésta índole: los e-cigarettes  o cigarrillos electrónicos y los productos de tabaco calentado o ”heated tobacco products”, estos  último, según investigaciones científicas calientan el tabaco de modo que el usuario reciba cierta cantidad de nicotina que es liberada al calentarse a unos 350 grados, sin llegar a la combustión de dicho tabaco y por tanto, en comparación con el cigarrillo, reducen  en promedio un 90 a 95% los niveles de los componentes tóxicos o potencialmente tóxicos presentes el humo del cigarrillo.

En su participación en dicho foro, Peter Nixon, Director General de Philip Morris para el Reino Unido e Irlanda, declaró que la misma ha invertido más de 4.5 billones de dólares exclusivamente dedicados a la investigación y desarrollo  en productos libres de humo. Su visión es que “todos los fumadores cambien a productos de menor riesgo”.

Peter Nixon se ha propuesto una titánica pero impresionante tarea: “que para el 2050 Inglaterra sea el primer país libre de humo del mundo”. A su vez explicó que Canadá, como país, ya está pensando en cómo hacer llegar el mensaje a los fumadores de su comunidad de que es preferible, si van a continuar fumando; que opten por estos productos libres de humo.

El alto ejecutivo de Philip Morris en su intervención resaltó “tenemos un rol que jugar en la sociedad, no hay necesidad de seguir vendiendo cigarrillos con la ciencia que tenemos”.

En una  entrevista que le fuese realizada, se le preguntó que si estaban tan comprometidos con un futuro libre de humo ¿por qué no simplemente dejar de vender cigarrillos? A lo que él respondió: “salir del mercado no es una opción, pues simplemente seríamos reemplazados por otra empresa que venda cigarrillos”. Verdaderamente, a su entender, salir de mercado imposibilitaría esta meta de seguir impulsando opciones libres de humo.

Nixon reiteró quiere hacer una verdadera diferencia. Dice que “sólo en el Reino Unido hay 7.5 millones de fumadores” y que según las estadísticas “el 60% de los fumadores quieren dejar de fumar y el 40% ha intentado dejar de fumar”. Comentó que gran cantidad de personas aún eligen la forma más dañina de obtener nicotina. Él aspira a lograr que todos los fumadores cambien a alternativas de menor impacto para la salud. Mira al futuro con esperanza, pues afirma “en el Reino unido tenemos ya 3 millones de usuarios de productos libres de humo, solo en el 2015 hubo un incremento de 800,000 nuevos usuarios”.

Parte del público que asistío a dicho evento

Dijo estar seguro y consciente de que “dejar de fumar es siempre la mejor alternativa”, pero al mismo tiempo comprende que, según cifras expuestas en este encuentro, un bajo porcentaje de fumadores logra realmente dejar de fumar de forma definitiva y la medicación farmacéutica para estos fines tiene un bajo impacto, es decir, su efectividad no es alta. Para el fumador, la idea de tener que medicarse para dejar de fumar, no es agradable, ni atractiva. Lo que sí es seguro es que una gran cantidad de personas jamás dejarán de fumar, por tanto, desea “trasladar a las personas de productos dañinos a productos menos riesgosos”.

Investigador Griego de Centro de Cirugía Cardíaca en Atenas: Una perspectiva médica

En una entrevista exclusiva para El Nuevo Diario, el Dr. Konstantinos Farsalinos, médico investigador de Centro de Cirugía Cardíaca en Atenas, Grecia, en el Departamento de Farmacia de la Universidad de Patras en Grecia y en la Escuela Nacional de Salud Pública de Grecia, conversó sobre la “Estrategia de la Reducción del Daño del Tabaco”.

Puntualizó que dicha estrategia “Encaja en una estrategia generalizada que utilizamos en la reducción del riesgo para todo. La reducción del daño es algo que practicamos cada día en nuestras vidas.  Como el uso de los cinturones de seguridad cuando conducimos un vehículo. Tratamos de reducir el riesgo de un comportamiento sin que necesariamente sea totalmente libre de riesgo”.

Aseveró que “Un enfoque libre de riesgo” no es dejar de conducir un vehículo, pero sí usar cinturón para reducir el riesgo de tener una lesión. Utilizar un casco para reducir la posibilidad de lesión mientras conduces una motocicleta, pero el enfoque más seguro es no conducir la motocicleta”.

El galeno puntualizó que “La misma estrategia se aplica en la reducción del riesgo para los fumadores. El principio básico es proveer a los fumadores de la nicotina que necesitan o desean mantener hábitos a los que están acostumbrados relativos al fumar, pero reduciendo la exposición a elementos tóxicos que provienen del humo del cigarrillo”.

Comentó que “No hay duda basado en investigaciones de que productos como Cigarrillos electrónicos y los productos de tabaco calentado son mucho menos dañinos que fumar cigarrillos. Presentan una perfecta oportunidad para los fumadores de reducir sus riesgos de enfermedades relacionadas al tabaquismo y son mejores alternativas para aquellos fumadores que no quieren o no pueden dejar de fumar por ellos mismos o con los métodos farmacéuticos actualmente aprobados”.

Con relación las razones por las que estos productos existen y a la realidad en números de la efectividad de algunas opciones para dejar de fumar nos expresó que “Menos del 3% de las personas pueden dejar de fumar por ellos mismos, el uso de medicación tiene una tasa de éxito de un 20 a un 25 % y que además, la medicación es muy impopular entre los fumadores; así que la mayoría de los fumadores  no pueden o no quieren dejar de fumar con los métodos aprobados actualmente. Por esta razón estos productos existen y su uso está creciendo y creo que son una solución viable para aquellas personas que no quieren dejar de fumar”.

Otro de los participantes en el foro global del tabaco y la nicotina

El Dr. Farsalinos comentó que países como Nueva Zelanda, Canadá, Suiza, Bélgica y otros, están levantando las barreras existentes para estos productos, pues han comprendido lo anteriormente señalado;  entendiendo que estos productos son parte de la solución, no parte del problema.

Sobre el impacto del cigarrillo en el fumador pasivo, el galeno dijo saber que es un problema y apoyó la prohibición de fumar cigarrillos en lugares públicos cerrados. En cuanto a los cigarrillos electrónicos y productos de tabaco calentado, de los cuales afirmó tener bastante investigación;  que no hay daño en las personas que se encuentran próximo a alguien que los utiliza, que  no hay incremento sustancial de toxinas en el ambiente y por tanto la exposición pasiva a los cigarrillos electrónicos no representa riesgo para la salud.

El médico puntualizó que los cigarrillos electrónicos son relativamente nuevos en el mercado, se inventaron en 2004 y estuvieron disponibles ampliamente en el mercado aproximadamente en el 2010 así que tienen 8 a 9 años, que siempre existe la incógnita de que no sabemos cuál será su impacto en el al largo plazo; pero que no ha habido, ningún producto en la historia de la humanidad, ya sea farmacéutico o de consumo que requiera 10, 20 o 30 años de investigación o de data clínica antes de ser lanzado.

En palabras del doctor Farsalinos: “Tomemos por ejemplo, el muy reciente anticoagulante, Dabigatran, es bastante nuevo, ¿sabemos ahora lo que le sucederá a una persona que tome esta mediación en 30 años? No. Siempre uso el ejemplo de mi padre a quien le fue recetada una estatina en 1991.  Las  estatinas  fueron  desarrolladas en 1989, es decir que se la recetaron 2 años después de haber sido desarrollada, hoy, él lleva tomando esa medicación por 26 años ¿Sabíamos acaso nosotros en el 1991 lo que le pasa a una persona que toma estatinas por 20 años? Claro que no. Eso es lo que llamamos “vigilancia post- mercadeo” y esto es lo que sucede en todos lados. Claro que hay que investigar antes de lanzar un producto al mercado, pero es imposible pedir que un producto salga al mercado luego de haber cumplido con 20 años de investigación”.

Los asmáticos también fuman y es muy conocido el impacto negativo que tiene el fumar sobre su condición respiratoria. Su capacidad respiratoria se ve disminuida y pueden incurrir en graves condiciones respiratorias. Sobre esta población el doctor Farsalinos nos comentó: “Tenemos muchos estudios y data, por ejemplo, con relación a los asmáticos que cambian de fumar a utilizar cigarrillos electrónicos.  De un estudio en un grupo pequeño, tenemos data objetiva de que mejoran sustancial y objetivamente su estatus respiratorio mediante espirometría, así que no hablamos sobre efectos subjetivos. Sobre un período de seguimiento continuo de 2 años se muestra un aumento en el volumen respiratorio, lo cual es una mejoría”. Hay un estudio en Inglaterra que muestra, a lo largo de dos años de seguimiento, una mejoría en la presión sanguínea en el control de hipertensión cuando cambias de fumar cigarrillos  a los cigarrillos electrónicos”.

Popularmente ha existido la pregunta de cuáles de los componentes del cigarrillo son los nocivos para la salud y si la nicotina es uno de ellos. Con relación al uso nicotina, el galeno nos dice que poseen muy buena data epidemiológica de largo plazo fuera del fumar, como el “scandinavian snus”  que es un producto del tabaco: una forma oral libre de humo de obtener nicotina, práctica usada por décadas por los  escandinavos El Dr. Farsalinos expresó: “Hay estudios  con el “Snus” que muestran que no hay riesgo cardiovascular y que puede  incluso proveer una ligera protección. Por ejemplo: dos o tres años atrás hubo un estudio  realizado en  138,000 participantes, tipo  cohorte, casos-control, observacional, comparando los usuarios del “snus” con personas que no utilizaban ningún tipo de producto. Se observó que en el grupo que utilizó “Snus” no se evidenció un incremento en la incidencia de accidentes cerebrovasculares, isquémicos o tromboticos. El seguimiento de este estudio fue a largo plazo.

El investigador afirma con confianza y apoyado a la data epidemiológica que dice poseer, que “usar nicotina mediante formas que no implique combustión no incrementa los riesgos de enfermedades cardíacas”.

Hiroya Kumamaru, cirujano cardiovascular y vice-director del Hospital Internacional AOI en Japón resalta el potencial de los productos de riesgo reducido

Al igual que en varios países del mundo, las enfermedades relacionadas al tabaquismo, son la principal causa de muerte en Japón.

Sin embargo, a la fecha cerca de un 20% del mercado de fumadores ha migrado a la categoría de productos libres de humo. Y de ese 20%, el 15% está utilizando productos de tabaco como el IQOS. El IQOS es un producto que ha desarrollado Philip Morris International y usa sistemas electrónicos sofisticados para calentar unidades de tabaco  comercialmente llamadas HEETS. El IQOS calienta el tabaco lo suficiente para liberar un vapor que contiene nicotina, pero sin quemar el tabaco.

Esta es una noticia muy esperanzadora según describió Hiroya Kumamaru, cirujano cardiovascular y vice-director del Hospital Internacional AOI en Japón, ya que productos como los de tabaco calentado pueden contribuir a la reducción de daño para los fumadores que de lo contrario continuarían fumando cigarrillos, y en efecto salvando vidas.

Alternativas prometedoras

Los productos libres de humo, parecen prometer una solución tangible para aquellas personas que presentan dificultades para dejar de fumar o para aquellos usuarios que no desean renunciar a ésta práctica. Tienen el potencial de reducir el riesgo no solo para ellos mismos, sino para los fumadores pasivos, quienes son los que reciben mayor cantidad de toxinas al aspirar humo producto de la combustión del tabaco.

Pudiese entonces considerarse como una oportunidad para la salud pública que las empresas que fundamentalmente comercializaban cigarrillos apuestan y trabajan incansablemente para encontrar mediante una cuantiosa inversión en investigación y desarrollo, formas libres de humo que reduzcan significativamente el riesgo al consumir tabaco y nicotina.

Definitivamente el mundo está dando un giro, los productos libres de humo son parte  de ese giro y parecen ser parte de la solución, no del problema.

 AUTORA: PAOLA FÉLIZ

 

 

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