Disgusta a rabinos respuesta de Trump a supremacistas

Por Associated Press jueves 24 de agosto, 2017

EL NUEVO DIARIO, NUEVA YORK (AP) — Rabinos estadounidenses críticos del presidente Donald Trump no intentarán organizar una conferencia telefónica con él para las fiestas judías debido al descontento causado por su reacción ante la violencia supremacista en Virginia.

La conferencia para Rosh Hashaná (Año Nuevo) y Yom Kipur (Día del Perdón) fue una tradición durante la presidencia de Barack Obama. Pero los rabinos que representan las corrientes liberales y centrista del judaísmo estadounidense dijeron que no intentarán planificar tal cosa para las festividades del mes próximo.

Trump denunció los prejuicios raciales en la marcha en Charlottesville, Virginia, pero sostuvo que había “gente buena” en los “dos bandos” manifestantes, tanto el de los neonazis, nacionalistas blancos y el Ku Klux Klan como el de aquellos que denuncian estos movimientos. Una mujer murió cuando un supremacista embistió con su auto a un grupo de manifestantes.

“Las palabras del presidente han socorrido a los que abogan por el antisemitismo, el racismo y la xenofobia”, dijeron los rabinos el miércoles al anunciar su decisión.

El anuncio provino del Centro de Acción Religiosa del Judaísmo Reformista y la Conferencia Central de Rabinos Estadounidenses, que representan el movimiento reformista liberal; la Asamblea Rabínica, que representa el movimiento conservador centrista y la Asociación Rabínica Reconstruccionista.

El rabino Jonah Pesner, director del Centro de Acción Religiosa del Judaísmo Reformista, dijo que no sabía si el gobierno de Trump había pensado en participar de una conferencia este año.

El Consejo Rabínico de Estados Unidos, que representa a los rabinos ortodoxos, había participado de la conferencia en el pasado, pero no firmó el anuncio.

El vicepresidente ejecutivo del consejo, rabino Mark Dratch, dijo que “respetamos la investidura presidencial y nos parece más eficaz dirigir nuestras preguntas e inquietudes directamente a la Casa Blanca”.

Poco después de la violencia en Charlottesville, el consejo criticó la “falla de liderazgo moral” en las palabras de Trump, que “atizan las llamas de la intolerancia”.