Dimite el comisario europeo de Comercio por incumplir reglas contra COVID-19

Por EFE miércoles 26 de agosto, 2020

EL NUEVO DIARIO, DUBLÍN.- El comisario europeo de Comercio, el irlandés Phil Hogan, presentó este miércoles su dimisión tras incumplir las medidas sanitarias contra el COVID-19 en la República de Irlanda al asistir este mes a una cena en un club de golf.

Hogan se vio forzado a renunciar como eurocomisario tras las intensas presiones del Gobierno de coalición irlandés al revelarse que a la cena, que tuvo lugar en el condado de Galway, había más de ochenta personas a pesar de las medidas para contener el virus.

Al confirmar su dimisión, el excomisario señaló este miércoles que la polémica se estaba volviendo “cada vez más” una distracción de sus funciones como comisario de Comercio.

“Lamento profundamente que mi viaje a Irlanda, un país del que he estado muy orgulloso de representar como funcionario durante casi toda mi vida adulta, causara tanta preocupación y malestar”, señaló Hogan al confirmar su dimisión.

“Reitero mi disculpas de corazón al pueblo irlandés por los errores que he cometido durante mi visita”, indicó el político, y resaltó que ha estado al “frente” de la respuesta de la Unión Europea (UE) a la crisis provocada por la pandemia.

“Reconozco y aprecio el impacto devastador que el COVID-19 ha causado a individuos y familias, y entiendo totalmente el sentimiento de dolor y enfado cuando sienten que quienes están en el servicio público no cumplen con el nivel (de comportamiento) que se espera de ellos”, puntualizó.

Su renuncia llegó después de que el primer ministro de la República de Irlanda, Micheál Martin, afirmara en un comunicado que la actitud de Hogan ha “socavado todo el enfoque de la salud pública” del Gobierno.

Las revelaciones causaron una gran polémica en la República de Irlanda, ya que el ahora excomisario estaba obligado a cumplir una cuarentena de 14 días al haber viajado desde Bélgica, que no figura entre los llamados países “verdes”, exentos del aislamiento.

Cuando otros ciudadanos irlandeses están cumpliendo las respectivas cuarentenas para contener la propagación de el COVID-19, la actitud de Hogan causó también el descontento del Gobierno de la República de Irlanda, que en los últimos días le retiró el apoyo.

El Ejecutivo de coalición -formado por el primer ministro, Micheál Martin (del Fianna Fáil), y su “número dos”, Leo Varadkar (de Fine Gael)- presionaron hasta hoy para que dimitiera.

“Está claro que hubo una violación de las directrices sanitarias por parte del comisario Phil Hogan desde que él viajó a Irlanda”, había señalado anoche una breve nota del Gobierno.

El antiguo comisario europeo, que ayer tuvo que dar explicaciones a la Comisión Europea (CE) sobre la controvertida cena, había visitado Irlanda entre el 31 de julio y el 21 de agosto.

En un memorando enviado ayer a la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, Hogan detalló sus movimientos en Irlanda y afirmó haber cumplido “con las regulaciones de salud pública en Irlanda”.

Consideró, además, que garantizar el respeto a las normas sanitarias sobre la cantidad de personas que se reúnen en una cena correspondía a los organizadores del evento, no a los asistentes.

A pesar de las presiones de estos días, el Gobierno irlandés consideraba que la decisión sobre el futuro de Hogan estaba en manos de la presidenta de la Comisión Europea.

El político irlandés llegó a reconocer que no tendría que haber asistido al encuentro, organizado por el club de golf del Oireachtas (Parlamento irlandés), que ya le costó el puesto al ministro de Agricultura de Irlanda, Dara Calleary.

Al parecer, según los medios irlandeses, la cena no fue la única polémica, ya que el pasado día 17, la Policía obligó a Hogan a detener su coche en Kildare (oeste) por utilizar su móvil mientras conducía, algo no permitido en el país.

A Hogan también se le ha acusado de moverse entre condados donde se había decretado confinamiento.

Este mismo miércoles, Von der Leyen había considerado “prematuro” hablar de destituir al titular de Comercio y aseguró que continuaba evaluando sus explicaciones.

Entre otros asuntos, Hogan era el encargado comunitario de dirigir los complejos contactos comerciales con la administración del presidente estadounidense, Donald Trump.

El irlandés llegó al cargo tras haber sido comisario europeo de Agricultura, una cartera muy próxima a Comercio, con un programa que primaba, entre otros objetivos, el esfuerzo por tender puentes con Estados Unidos