Dictum de Acton

Por Carlos McCoy viernes 24 de marzo, 2017

Se conoce como “dictum de Acton” una célebre frase acuñada en 1887 por el historiador británico John Acton, más conocido como Lord Acton.

Esta frase, en su redacción original decía: Power tends to corrupt, and absolute power corrupts absolutely.

Que traducida al castellano dice: El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente.

Esta introducción nos sirve para analizar un poco lo que está sucediendo en el Partido de la Liberación Dominicana y a la vez, nos va a dar pie para evocar trozos de nuestra personal historia en el partido morado de la estrella amarilla.

El PLD, un partido concebido con la férrea disciplina de un ejército y con la fe en sus principios como una religión, había logrado en sus miembros, la convicción de que, un comportamiento ético y moral en la sociedad, era el lógico camino para al final conseguir la gloria.

Así lo hicimos todos los miembros, pero cuando el el 1996 se abrieron las puertas del cielo y comenzaron a entrar, primeros los obispos, sacerdotes, diáconos y después, muy pocos feligreses, comenzaron a abrirse goteras en la fe y poco a poco se fue perdiendo el comportamiento y lo que se creía era una acrisolada humildad, resultó ser vulgar simulación.

Aquella hermandad era pura hipocresía y la solidaridad de las que nos enorgullecíamos no era otra cosa que un paliativo a la pobreza. Un placebo a nuestras contenidas ambiciones.

A nosotros, de manera personal esto nos hirió profundamente, pues tuvimos que sufrir en carne propia la comprobación de lo que aquí afirmamos.

Nunca nos habíamos referido a este episodio de nuestra vida partidista, porque éramos obedientes de la premisa de que los trapitos sucios se lavaban en casa. Pero hoy vemos que hasta los calzoncillos, se están tendiendo en una cuerda en el balcón, a la vista de todos.

Nosotros, participamos en unas elecciones para presidir un Distrito en el Condado de Manhattan, de la Dirección Estatal del Partido de la Liberación Dominicana de la ciudad de Nueva York.

En esas elecciones resultamos victoriosos, pero un reducido pero poderoso grupo, adujo irregularidades y repetimos la votación con el mismo resultado. De todo eso tenemos las actas firmadas por todos y cada uno de los participantes. Incluyendo la del actual incumbente.

Además, Por suerte para nosotros, todos los que fueron parte de esas elecciones, con excepción de una compañera que falleció, están vivos y activos en el partido. Ellos pueden dar fe de que lo que estamos afirmando.

El jefe del grupo, quien se suponía iba a desempeñar el más alto cargo gubernamental en la ciudad de Nueva York, viajó a Santo Domingo y desde allá llamó por teléfono y amenazó con represalias contra todo aquel que nos ratificara ante la comisión que vendría para esos fines, desde la República Dominicana.

Advirtió, que el que lo hiciera, se las vería con él en la institución que se suponía iba a dirigir en la gran manzana. Demás está decir que esos compañeros, que se habían quedado varados en el purgatorio, no nos refrendaron y por el contrario escogieron, por instrucciones del líder del grupo, a un compañero que había obtenido un solo voto ¡el de él!

Creímos en la ocasión que eso era el comportamiento social de la pequeña burguesía de las que nos hablaba Don Juan, pero viendo los pronunciamientos de miembros del Comité Político, de altos funcionarios de nuestro gobierno y de algunos legisladores del PLD, parece que el cáncer socio partidista ha hecho metástasis.

Cuando esto sucede, los cirujanos no tienen alternativas. Hay que cortar algunos miembros para tratar de salvar el paciente. Un cuerpo sano, aunque esté mutilado, todavía es capaz de darle muy buenos servicios a la sociedad.

Ojalá no sea demasiado tarde y el cáncer no haya invadido todos los organismos, de lo que fue una hermosa y saludable anatomía.

 

 

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