Diáspora exige se les garantice el derecho al voto

Por Edgar Marcano jueves 21 de mayo, 2020

Cada vez votamos menos, solo el 45% del padrón de ultramar lo hizo en el 2016, nunca tenemos claro donde votar, pues los promotores no nos dedican la debida atención, la motivación y comunicación es escasa para la diáspora, en tanto somos el 8% del universo electoral, mucho más que suficiente para decidir el ganador.

FUDOREX ha exigido a la JCE nos permita ejercer el sufragio con la asesoría de la junta de cada estado por la vía electrónica o por correos o cualquier mecanismo que no viole el distanciamiento obligado por COVID.

La gran apatía no dimana del dominicano ausente, sino de la indiferencia de los residentes en la isla, con una nueva ley electoral y sus plazos fatales, si nos dejan votar evidentemente decidiremos las elecciones, nuestro voto es durísimo, lejos del clientelismo, somos la comunidad hispana más dinámica en el activismo político.

Desde 2004 los dominicanos ausentes ejercemos el derecho al voto, desde el 2010 se nos permite elegir 7 diputados así tenemos voz propia en la cámara baja y asamblea nacional, con el mismo método de selección y autoridad que los elegidos en el territorio nacional.

Excepcionalmente Canadá solo permite voto a nivel presidencial y prohibe escoger legislsadores de otros paises, ahora la peste dificulta el voto manual, mientras nuestras misiones diplomáticas y consulados cuentan con servicios de registro civil y cedulación desde el 2015.

Más le vale gestionar la participación ahora de los expatriados dominicanos en la justa cívica venidera, adecuando la logística a las restricciones impuestas por la pandemia en cada población de ultramar, es nuestro derecho inalienable y exigimos a la mutual JCE – MIREX expedir las resoluciones de rigor.

Exiliados económicos somos y no es nuestra culpa que los personeros líderes de la República Dominicana no dispongan de mercado de trabajo para nosotros.

Es menester adecuar a estas circunstancias especiales la estructuración de las oficinas de coordinación logística electoral en el exterior, convocar a los delegados técnicos, revisar los protocolos de control de calidad de los kits y aclarar la desinformación y confusión surgida en algunas ciudades, cada expatriado debe saber dónde, cuándo y cómo votar.

El poder de la diáspora crece y cada vez las divisas son más necesarias, somos un sólido pilar al servicio de la estabilidad económica y política del pais, más les vale no hacer elecciones tan relevantes y reñidas como las de ahora sin nuestra participación.

Nuestro derecho al voto ha sido una conquista, nuestro aporte va mucho más allá de las remesas, por décadas fuimos la alcancía de los activistas políticos y solo nos daban participación para la recaudación de fondos, ya han probado nuestra gratitud electoral 3 veces con los solidarios y 2 palizas hemos dado a los que nos tienen de menos.

Hacemos un llamado a las fuerzas vivas dominicanas o poderes fácticos para que nos garanticen el voto de la diáspora, los residentes en el exterior exigimos ejercer el derecho al voto, mientras los convidamos a reflexionar en el ejemplo de la raza inmortal en marcha contra Trujillo.

Por Edgar Marcano

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