Día Mundial del agua

Por María Hernández

Este 22 de marzo se conmemora en todo el mundo el Día Mundial del Agua cuyo lema es en este 2021: “Valorar el agua”, de acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Este día se originó en junio de 1992, en la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo, en Río de Janeiro, Brasil, en donde se adoptó la resolución de declarar cada 22 de marzo como Día Mundial del Agua.

La humanidad nunca imaginó que un bien público como es el agua estaría siendo tema de preocupación de las principales naciones del mundo ante la posible falta del principal líquido que da vida a todos los seres vivos, tanto a animales como a la naturaleza misma.

En la actualidad hay países en donde el agua tiene igual importancia que productos como el oro o el petróleo y se está comercializando como tal.

La mayor preocupación, a escala mundial, es que las personas con menos recursos económicos son las que con mayor letalidad reciben el peso de no poder encontrar agua para tomar ni realizar sus necesidades básicas.

El agua es tan cara en algunos países, como Australia y Reino Unido que se le pone precio en bolsas de valores, para ver quién da más por el agua. El sur de Australia sufre, en la actualidad, una gran sequía que obliga a agricultores y ganaderos a comprar agua para sus predios y sus animales. Sin embargo, el domingo y este lunes varias poblaciones de ese país sufrieron inundaciones, por el paso de un temporal que golpeó a muchos barrios de Sidney lo que provocó sus evacuaciones.

“La guerra será por agua”, vaticinan, hace años, algunos especialistas en el tema.

Es un momento propicio para que los países como la República Dominicana que cuentan aún con grandes recursos acuíferos se preocupen por desarrollar políticas de Estado encaminadas a recuperar la gran cantidad de ríos y otros afluentes que se encuentran secos, en la actualidad, mediante un progresivo plan de siembra de árboles en las riberas de esos ríos para que vuelvan a recobrar su caudal.

El agua es un bien de la naturaleza que nunca se debe privatizar, pero, aunque en nuestra Constitución no está estipulada la privatización del agua, en países como Chile los ciudadanos protestan para que se deje fuera de su Carta Magna el tema de la privatización del agua.

Mientras, en nuestro país, de acuerdo a autoridades del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA) se determinó mediante estudio que se han secado, en las últimas décadas, 500 ríos, arroyos y otras fuentes acuíferas como consecuencia de la tala indiscriminada de árboles y la extracción de materiales de construcción.

En la actualidad, uno de los ríos más caudalosos de la República Dominicana es el río Yuna, con un recorrido total de 210 kilómetros que van desde su nacimiento en los Montes Banilejos hasta el lugar de su desembocadura, en la bahía de Samaná. Es considerado el segundo más importante del país, solamente detrás del Yaque del Norte que tiene una longitud de 296 kilómetros de largo.

A conservar y fomentar la recuperación de nuestros ríos y otras fuentes acuíferas liberándolos de escombros, plásticos y todo tipo de basura para que, al final, no tengamos que vivir solo para conseguir con qué comprar el agua para subsistir en un mundo en el que este elemento esencial de la naturaleza se ha convertido en oro líquido.

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar