Día de la No Violencia Contra la Mujer

Por Juan Polanco lunes 25 de noviembre, 2019

¿Cuál es su origen?

Un 25 de noviembre de 1960, el régimen de Rafael Leónidas Trujillo Molina asesinó a las tres hermanas Mirabal: Patria, Minerva y María Teresa. Se destacaron por la lucha de los derechos de la mujer, por la libertad y democracia en la República Dominicana. De un asesinato meramente político, pasamos a recordar a las Hermanas Mirabal en este día tan importante para las mujeres.

Que se celebrase el 25 de noviembre el Día de la No Violencia Contra la Mujer, fue gracias a una propuesta materializada en el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe celebrado en Colombia, en el año 1981. Pero fue el 17 de diciembre de 1999, mediante la resolución 54/134 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se oficializó el 25 de noviembre para celebrar lo que todos ya conocemos.

El caso en la República Dominicana

El problema de la violencia contra la mujer en la República Dominicana no tiene como origen el hogar, sino la sociedad y el sistema jurídico como político. También cabe destacar que hemos asumido patrones culturales y tradicionales donde se evidencia la cultura machista. Hay leyes, pero no se cumplen; hay leyes que están para hacer justicia, pero son injustas; y hay otras leyes que son populistas y demagogas que no apuntan al origen del fenómeno y tampoco están elaboradas con fundamentos sociológicos, psicológicos y culturales.

Existen leyes que buscan proteger a la mujer dominicana, pero no resuelven el problema. Está la Ley Electoral 275-97, que en su principio establecía una cuota de un 25% para las mujeres en los cargos legislativos y municipales. Pero la Ley 12-2000 la modifica y establece una cuota de un 33%. La Ley 13-2000 establece que uno de los candidatos o candidatas a Alcalde o Vice-Alcalde debe ser mujer. También está la Ley 24-97 sobre Violencia Intrafamiliar y Contra la Mujer, la Ley 55-97 que establece una cuota agraria para la mujer y la Ley 86-99 que crea el Ministerio de la Mujer.

Aun así, no se puede explicar por qué antes de estas leyes había menos asesinatos de mujeres que hoy en día, cuando por suposición deberían proteger a la mujer. Esto demuestra que el fenómeno en la República Dominicana es totalmente cultural.

Queremos dar cuotas a las mujeres, mientras que son ciudadanas iguales que los hombres ante la ley, tienen los mismos derechos y deberes. No merecemos un discurso para eliminar la violencia contra la mujer, mientras nos proteja un Estado personalista. Mucho menos cuando no abordamos el tema con responsabilidad, esto se evidencia en ese momento cuando creemos que en el país hay feminicidios y que la mujer es víctima del hombre en todos los escenarios.

Si queremos eliminar la brecha que existe entre las mujeres y hombres, debemos educar a nuestros hijos de otra manera. Debemos adoptar un modelo educativo propio, que se adecue a nuestros desafíos sociales y patrones culturales. Es prudente entender, además, que el hombre no puede ser maltratado por una mujer, pues no valen las justificaciones personales dentro del marco de la violencia.

¡Debemos decirle NO al machismo y al feminismo, porque nosotros solo somos una raza humana!

 

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