Democratizar el costo de las telecomunicaciones

Por Balbueno Medina Miércoles 15 de Febrero, 2017

Como el de la energía eléctrica, el costo de los servicios de las telecomunicaciones en nuestro país resulta exageradamente muy elevado para la capacidad adquisitiva de la mayoría de la población dominicana.

Como nos encontramos en la era de la información y el conocimiento, los servicios de telecomunicaciones juegan un papel preponderante en nuestras vidas, y de ahí es que observamos como existe la competencia de todas las clases sociales por acceder a las tecnologías que les permitan manejar con facilidad el más amplio cumulo de noticias posible.

Ante esa necesidad, también se da la competencia entre las empresas globales que fabrican esas tecnologías y las que de manera local las adquieren para ofrecerlas a sus clientes, de manera que eso se ha convertido en un círculo vicioso que termina por encarecer el costo de los servicios de las telecomunicaciones, sin que nadie ni ningún órgano regulador del mercado se haya detenido a frenar esa situación.

El estudio reciente “Determinantes del gasto y demanda de servicios finales de telecomunicaciones en hogares de la República Dominicana”, realizado por Fabricio Gómez Mazara, revela claramente cómo la necesidad de estar bien informados hace que las clases más bajas de la sociedad dominicana asuman el sacrificio por encima de su capacidad económica por no sentirse excluidas de los beneficios que genera la globalización de la información.

El referido estudio, también hace una comparación con relación a la responsabilidad que asumen los usuarios respecto a los costos de los servicios de telecomunicaciones y energía, y demuestran claramente que están dispuestos a asumir mayor sacrificio a pagar los primeros, por la calidad y la estabilidad que ellos representan.

Se ha querido vender la errada impresión de que a los usuarios no les gusta pagar la factura energética pero nadie se ha querido detener a analizar qué cantidad de kilovatios reciben al mes, ni qué pérdidas han obtenido en sus hogares por los frecuentes altos voltajes que se producen por las malas condiciones del tendido eléctrico de las Distribuidoras y las grandes inversiones que deben hacer en la compra de inversores y baterías para no permanecer una gran cantidad de horas día a oscuras, como suele acontecer de manera normal en nuestros barrios y sectores.

El hecho de que se pague de manera regular el costo de los servicios de telecomunicaciones, no quiere decir que los mismos sean justos y de que los usuarios estén conformes con ellos, sino que obedece a una cultura que se entronizó en la psiquis de los ciudadanos, desde la época en que la antigua CODETEL, fue vista como la empresa modelo que ofrecía mejores servicios y un clima laboral que todos envidiábamos en el país, pero de ese tiempo acá las cosas han cambiado y la mentalidad de los ciudadanos es otra en los momentos actuales.

El deterioro que se ha registrado en los servicios que ofrecen las prestadoras de telecomunicaciones, desvanece cada vez más el deseo de los usuarios a querer cumplir como antes con el pago puntual de las facturas que éstas les emiten y en la medida en que los mismos se vayan agravando será previsible que pueda ocurrir lo mismo que ha sucedido con el pago al servicio eléctrico.

Las quejas que se hacen en el Indotel por las frecuentes violaciones que cometen las prestadoras de telecomunicaciones contra los usuarios cada día van en aumento y eso lo demuestran con la mala calidad del internet que reciben y las alteraciones en las facturas de llamadas que no hacen a otros destinos.

Otro de los inconvenientes que confrontan los usuarios de telecomunicaciones es la gran cantidad de impuestos que deben pagar por la enorme carga impositiva que se le ha puesto a los servicios de telecomunicaciones, los cuales se podrían agravar con el nuevo cargo anual que ha dispuesto el Indotel a las empresas del ramo, el cual podría ser transferido a los clientes.

Es por todo lo antes expuesto, que en la Republica Dominicana se necesita que se produzca un consenso que permita la democratización de los servicios de las telecomunicaciones para abaratar los costos que recibe la población, debido a que como los que se reciben en el sistema energético nacional, los mismos no están apegados a la realidad económica y social de los usuarios dominicanos, si tomamos en cuenta el poder adquisitivo de los mismos y los precios que ofrecen otras naciones con los mismos estándares de vida que nuestro país.