Demócratas plantan cara a Trump y reclaman que revoque la orden migratoria

Por Carlos Luis Baron lunes 30 de enero, 2017

EL NUEVO DIARIO, Washington, 30 ene (EFE).- Bajo el grito de "No al odio ni al miedo, los refugiados son bienvenidos aquí", cientos de personas se sumaron hoy a los demócratas del Congreso de EE.UU. para plantar cara al presidente Donald Trump y pedir que "revoque" la orden por la que prohíbe la entrada a ciudadanos de ciertos países musulmanes.

Encabezados por el líder de la minoría en la Cámara alta, Chuck Schumer, y por su par en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, los demócratas celebraron una vigilia por aquellos refugiados e inmigrantes que se han visto afectados por la orden ejecutiva del mandatario.

"Estamos aquí para luchar y lo haremos el tiempo que sea necesario para poder recuperar la decencia de este país", aseveró la senadora demócrata Elizabeth Warren, rodeada de muchos de los miembros de su bancada, tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes.

Warren advirtió que tanto en las cortes como en el Congreso, los demócratas se unirán para "luchar contra Trump mientras siga intentando estar por encima de la ley" e insistió en que precisamente esa defensa es la "forma más pura de patriotismo".

Trump ordenó este viernes cerrar temporalmente las puertas a los refugiados e inmigrantes de siete países musulmanes como parte de su estrategia antiterrorista y de defensa.

La medida ordena la suspensión de la acogida de refugiados durante 120 días para examinar los mecanismos de aceptación y asegurarse de que radicales no pisan territorio estadounidense.

Además, incluye la suspensión de la concesión de visados a ciudadanos de varios países de mayoría musulmana hasta que se adopten procesos de "escrutinio extremo", algo que es visto por algunas organizaciones como un paso hacia la prohibición de la migración musulmana.

Los demócratas presentaron hoy varios proyectos de ley para bloquear la orden ejecutiva del multimillonario y pretenden continuar presionando a los republicanos, muchos de ellos molestos con la medida del magnate, para que apoyen su propuesta en el Legislativo.

"Estamos aquí esta noche para asegurarnos de que esta orden ejecutiva sea derogada", dijo el senador Ben Cardin, el legislador demócrata de más alto rango en el Comité de Relaciones Exteriores.

Cardin consideró la orden como "vergonzosa" y "temeraria" y advirtió que contrariamente al propósito de Trump, hace al país más inseguro.

"Este no es el Estados Unidos que amamos, vamos a levantar la voz y a hacer todo lo necesario para que esto no ocurra ante nuestros ojos", agregó Cardin.

Schumer y Pelosi apelaron a los valores que Estados Unidos abandera en la famosa Estatua de la Libertad, que da la bienvenida a los inmigrantes en el país en las costas de Nueva York, e insistieron en que son precisamente esos los valores en los que se fundó el país.

El líder de la minoría demócrata en el Senado advirtió que este tipo de medidas "animarán a los lobos solitarios", quienes dentro del país han protagonizado los más recientes actos terroristas vinculados con el yihadismo, y aislará a Estados Unidos para defenderse de sus amenazas exteriores.

"Esa antorcha que se alzó por la grandeza de EE.UU. y por los ciudadanos del mundo… No vamos a dejar que esta ley diabólica la apague y vamos a ganar esta batalla", reiteró Schumer.

Durante la vigilia, también se dirigieron a los asistentes inmigrantes y refugiados.

Omar Al Muqdad, periodista y refugiado sirio, dio las gracias a los asistentes por mostrar "la cara más bonita" de Estados Unidos, al manifestarse por sus derechos y subrayó que los refugiados "no son sus enemigos".

"Los refugiados no son sus enemigos. Lo son quienes les obligan a ellos a ser refugiados. No somos terroristas", reiteró ante los aplausos de los asistentes.

La aplicación de la orden ejecutiva del presidente ya se ha topado con varios escollos en cortes federales y se espera que tanto los demócratas como otras organizaciones civiles continúen peleando para defender los derechos de los inmigrantes y refugiados. EFE