Del TV Show a TB Joshua

Por Iván Alcántara miércoles 6 de diciembre, 2017

Más allá del espectáculo, la burla y los insultos que han sobresaturado las redes sociales con relación a la cruzada evangélica realizada recientemente en Santo Domingo con un pastor nigeriano (hasta entonces desconocido para mí y para la mayoría de los dominicanos), me parece un excelente caso de análisis político, comunicacional, social y religioso. Así que intentaré plasmar algunas ideas y presentar los hechos desde otras perspectivas, para intentar elevar un poco el nivel de la conversación.

En lo Político

A excepción de las iglesias evangélicas, la visita de TB Joshua era completamente desconocida e ignorada por el resto del país, hasta su llegada al aeropuerto donde fue recibido por todo un equipo militar y posteriormente recibido por el Presidente Danilo Medina en el Palacio Nacional. Los ciudadanos no entendían porqué este denominado profeta merecía tales honores y distinciones, por lo que se originó toda una catarsis mediática que sin duda despertó el interés de muchos para ser testigos de lo que ocurriría en el Estadio Olímpico Félix Sánchez.

Como todos saben, la iglesia protestante ha experimentado un crecimiento exponencial en las últimas décadas. Un estudio realizado en el 2015 por el Pew Research Center afirmaba que este segmento representaba el 23% de la sociedad dominicana; sin embargo, me atrevería a afirmar que actualmente alcanza la tercera parte de los ciudadanos. Por otro lado, es fácil percatarse en Internet de que TB Joshua es una figura muy influyente dentro del ámbito cristiano y que mueve masas alrededor del mundo.

No hay que ser politólogo para entender que era estratégico por parte de Danilo darle una buena bienvenida al nigeriano para fortalecer sus vínculos con la iglesia evangélica (los cuales se vieron lacerados por la discusión sobre la aprobación del aborto durante la modificación del Código Penal), ya que sus intenciones [o aspiraciones] para el 2020 son inciertas.

En lo Comunicacional

Sin duda alguna ha sido uno de los eventos más exitosos que se han llevado a cabo durante este año en la República Dominicana. Independientemente del contenido, la repercusión lograda ha sido apoteósica.

Apenas dos semanas atrás, la mayoría de la población ignoraba totalmente la realización de esta actividad y la visita de este señor. Hoy, a más de semana después, los medios de comunicación continúan hablando del tema y me atrevería a decir que sin excepción alguna todos dieron importantes espacios en sus periódicos y programas para discutir sobre TB Joshua, quien logró llenar el principal escenario de eventos del país durante dos noches consecutivas (unas 100 mil personas).

¿Cuánto se tuvo que invertir en campaña publicitaria para el Festival Presidente? ¿Durante cuánto tiempo de anticipación? Dos días después, ¿quién hablaba ya del festival? Muchos dirán: “no es lo mismo porque están hablando mal del evento de TB”, es cierto; sin embargo, si hay un sector que ha sufrido constantemente descrédito, rechazo y burlas, y aun así continua creciendo y haciéndose más fuerte, es el evangélico (algo que para un profesional de las relaciones públicas como yo, es sencillamente incongruente e inexplicable).

Particularmente, considero que la Iglesia Evangélica logró articular una correcta estrategia de gestión y coordinación. Reto que se hace aún mayor porque, a diferencia de la Iglesia Católica que es una sola, los evangélicos son un conjunto de muchas iglesias, muchas denominaciones y muchos líderes diferentes.

En lo Social

La política y la religión son temas espinosos que despiertan pasiones, muchas veces descontroladas. Pero quedó demostrado que cuando se mezclan estas dos el resultado es un ¡big bang! Fue justo lo que ocurrió.

Aunque el catolicismo es la religión oficial en nuestro país, vivimos en un Estado constitucionalmente laico que permite la libertad de culto y donde hoy día existe un sinnúmero de organizaciones que velan porque se respeten los derechos de las personas a escoger y manifestar sus creencias, ideologías, preferencia sexual, etc. Sin embargo, en muchas ocasiones esto se queda en la teoría, o más bien, solo aplica según los intereses del organismo que desde atrás patrocina estos movimientos.

Si el Papa llega de visita al país para un evento con sus feligreses, la inversión a la que tendría que recurrir el Gobierno para prestar las atenciones de lugar sería inmensamente alta, pero los comentarios serían en su mayoría positivos. Obviamente, el Papa es un Jefe de Estado, no intento igualarlo con TB Joshua ni mucho menos. Solo trato plasmar escenarios similares desde la perspectiva religiosa para identificar dónde está realmente el problema. Ambos para mí son simples mortales que, probablemente, buscan hacer una buena obra partiendo de sus creencias y desde la posición de liderazgo en que está cada uno.

Analicemos juntos: fue un evento gratuito, abierto al público, iba el que quería, nadie estuvo obligado a ofrendar, a nadie se le vendió nada en el lugar. Entonces, ¿qué fue lo que realmente despertó tantas pasiones que dejaron en evidencia a una nación molesta, escéptica, incrédula, decepcionada, harta y completamente a la ofensiva?

En lo Religioso

Ya para cerrar, debo decir que soy de los cristianos que no está de acuerdo en convertir una actividad de Dios en un TV Show. De hecho, creo que le hacen más mal que bien a la fe de muchos. Sin embargo, debemos de cuidarnos antes de emitir juicios y opiniones sobre estos temas.

Basándome en las Escrituras y partiendo de la fe, es decir, dando por sentado que todo lo que ahí está escrito es ciertamente la Palabra de Dios, hay algunos datos interesantes que se deben tomar en cuenta antes de juzgar.

Entre los insultos más comunes que le hacían a TB Joshua estaban estafador y manipulador, términos a los que todo predicador está acostumbrado y puede vivir con ello. Pero muchos le llamaban falso profeta y otros le llegaron a apodar como “el brujo” (tal vez por su color o por su origen). Este último denominador acarrea implicaciones bíblicas mucho más serias, ya que si se le acusa de brujo, se le estarían atribuyendo sus milagros a poderes satánicos.

En una ocasión en que Jesús sanó a un ciego endemoniado, los fariseos dijeron: “Este no expulsa los demonios sino por Beelzebú, el príncipe de los demonios.” A lo que Jesús respondió: “El que no es conmigo, contra mí es y el que conmigo no recoge, desparrama. Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero”. (Mateo 12:30 – 32)

Hasta el momento todos los milagros y sanidades que le atribuyen a Joshua, los hace en el nombre de Cristo y sus predicas están basadas en la Biblia. Por lo tanto, si usted aspira ir al cielo no se haga eco y copartícipe de todo lo que oiga, aunque usted no lo entienda. No siempre hay que estar de acuerdo ni apoyar, pero tampoco siempre hay que criticar y juzgar. Y si le preocupa la posibilidad de que existan hombres que engañen en nombre de Dios, tranquilo, ellos ya tienen su paga y la justicia divina se encargará de poner todo en su lugar. Tengan por seguro que no sucederá como Odebretch en nuestros tribunales.

«Así dice el Señor DIOS: ¡Ay de los profetas necios que siguen su propio espíritu y no han visto nada!» (Ezequiel 13:3).

 

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