Del Boxeo a la Política

Por miércoles 1 de abril, 2015

En el boxeo es importante poseer muchas condiciones, la velocidad, la agilidad, la vista, la atención, pero sin lugar a dudas no deben de faltar los golpes y la fuerza de los mismos, los lanzamientos a la posible zona de debilidad del oponente, hacer un estudio y análisis previo del oponente.

El 8 de Marzo de 1971 fue el primer combate entre Ali y Frazier. Dos gigantes del boxeo, La pelea se llevó a cabo en Madison Square Garden en la ciudad de Nueva York, donde frazier le propinó la primera derrota más grande de todos los tiempos a ali, pero se fueron a un segundo combate y hasta a un tercer combate, pero me llama la atención la segunda pelea, donde ali se preparó física, mental y espiritualmente.

¿Qué logró la victoria de ali sobre Frazier desde mi punto de vista? Lo primero que hizo ali fue sacar de contexto a frazier, de subestimarlo a pesar de éste haber ganado el primer combate, evadiendo en el terreno todos los golpes y manejando las cuerdas a su ritmo de baile y en conjunto con el movimiento de las piernas lo cual sin duda lo hizo ser el mejor para muchos de todos los tiempos e igual hace perder a cualquiera la concentración, de modo que a pesar de todo esto, lanzo la derecha, la izquierda, los jabs, los ganchos y todos los golpes conectando de manera exitosa hacia su oponente, es decir, no sólo evadió y se balanceó de las cuerdas, sino que además lanzó y propinó golpes contundentes a su oponente para conseguir la victoria.

¿En qué se parece este ejemplo con la política y los partidos políticos? El partido político que no logre diferenciarse de su oponente en la forma de articular sus planes y de presentarlo a los electores, no tiene forma alguna de garantizar victorias.

El pueblo elector sólo vota por lo que represente en el ciudadano el deseo de cambio, el discurso esperanzador en que sus problemas serán resueltos, en que esa propuesta allane el cambio de sus sueños y anhelos, en que el candidato tenga una opinión favorable de las mayorías y que su desempeño sea diáfano, accesible, humilde y transparente.

No hay forma posible de que un partido gane elecciones por la gravedad, no es posible que los electores elijan a lo mismo que los gobierna, nadie gana unas elecciones porque si, sin lanzar golpes y sin planificar las estrategias de lugar y la integración de todos los sectores de la vida política nacional.

Por Pedro Acosta

@pedroracosta

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