Definen como “preocupante” la pérdida acelerada de terrenos cultivables en el país

Por Ling Almánzar jueves 8 de abril, 2021

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El país dominicano está perdiendo, de forma acelerada y “preocupante”, muchas tierras con vocación agrícola, lo cual lesiona su capacidad productiva y su competitividad, y se vuelve así más dependiente de la importación para poder cubrir la necesidad interna de alimentos.

Esa advertencia fue hecha por Domingo Matías, el viceministro de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Regional del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo.

Según él, la escasez de espacios agrícolas también produce un éxodo migratorio desde el campo a la ciudad, es decir, desde las zonas rurales a las urbanas.

“Si no hay tierras agrícolas, que es la base del desarrollo a nivel rural, entonces la gente se localiza en suelos de carácter urbano. Eso debe pararse en República Dominicana”, apuntó.

¿Cuál sería la solución?

La solución, dice Matías, está en el Congreso Nacional, donde lleva 8 años engavetado el proyecto de Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial, Uso de Suelo y Asentamiento Humano, iniciativa destinada a limitar y regular las edificaciones y a clasificar los suelos.

“La ley, una vez aprobada, conducirá a que los gobiernos locales, en su plan de ordenamiento territorial, dispongan los límites urbanos fuera de los cuales no será posible la construcción de infraestructura de ninguna naturaleza”, manifestó.

Otra virtud de la ley sería impedir la construcción de industrias en áreas agropecuarias.

“No. Ahora, tú puedes clasificar un suelo mixto, agroindustrial; la agricultura puede convivir con la industria, pero regulada. Es complejo el asunto, pero la ley va a ayudar a que se superen esos déficits que hay producto del uso discreción de la tierra en el país”, expresó.

El funcionario señaló que los asentamientos humanos en tierras agrícolas le dejan más beneficios a quienes invierten en el desarrollo urbano que a quienes apuestan al desarrollo agrícola.

La voz de Fenarroz

Según José Mauricio María, el presidente de la Federación Nacional de Productores de Arroz (Fenarroz), observó que la falta de suelos para producción agrícola se está acelerando en las zonas suburbanas del país.

“Por ejemplo el caso Moca, que es suelo clase uno; agencias de vehículos y urbanizaciones. Yo creo que llegó el momento de regular la tierra con vocación agrícola intensiva. Si te vas a Bonao, en la zona de la autopista (Duarte), de vocación arrocera, está pasando lo mismo: construcciones para naves que pudieran estar en otro lugar menos demandado para la agricultura”, cuestionó.

Para Mauricio María, la problemática es una “alta preocupación” para los trabajadores del campo y para la producción de alimentos; además, es necesario trabajar con la zonificación de los cultivos y la delimitación de las áreas.

“Si esto no se detiene, advierte, cada día habrá más limitaciones para sembrar. Se debe empezar a concienciar y de que alguien regule eso porque esto está pasando en el país entero: en Cotuí, en San Francisco, en todos los pueblos”.

Matías, experto en movilidad y planificación urbana, subrayó que la Ley de Ordenamiento empoderaría y facultaría a los cabildos para que puedan determinar dónde, cómo y cuándo se construye.

Además, destacó el impacto que ejerce esta situación en el tema del transporte, agravando aún más el tránsito caótico. Lo dijo así:

“Hasta que no lleguemos a la colectivización del transporte aquí habrá un colapso permanente del tránsito. La Ley (de Ordenamiento) tendrá lineamientos para la movilidad urbana, pero tampoco hay que esperar la legislación para regularla porque esto tiene que ver mucho con la planificación territorial”.

Por cierto, el funcionario comentó que tanto el tránsito como la movilidad urbana deben ser planificados de acuerdo al crecimiento de las ciudades.

“Ya no podemos seguir dejando que abiertamente los sectores inmobiliarios o la autoconstrucción se hagan de manera discrecional, la ley busca la regularización. Tú no puedes a una urbanización pequeña introducirle 300 apartamentos, que van a producir una carga vehicular brutal a ese entorno”, añadió.

Matías concluye diciendo que ciertos asentamiento no aguantan una vivienda más, dada su fuerte presión poblacional, y vituperó la ampliación del rango de densificación en la capital dominicana, puesto que esto perjudica los servicios de agua potable, salud, recogida de basura y otros.-