Déficit fiscal, freno a la inversión y ralentización económica

Por Haivanjoe NG Cortiñas

La economía mundial y local atravesó por una fuerte caída a causa de la paralización de las actividades productivas y comerciales, que promovió el combate a la pandemia por COVID-19. En el mundo, la disminución del PIB fue de un 5.2 % y en República Dominicana alcanzó un -6.7 % en el 2020, para luego iniciar su recuperación en el 2021, alcanzando un 12.3 %, resultado que combina rebote estadístico y expansión económica orgánica.

Desde julio del 2020 la economía dominicana comenzó a dar señales de movimiento de precios hacia el alza, en esa oportunidad a causa del inicio de la fuerte expansión monetaria y alto déficit fiscal. La meta de inflación era de un 4.0 %, mientras que, la registrada de un 5.5 %, la masa monetaria registró un 21.0 %, cuando la programación del 2020 indicaba un 7.9 % y el balance fiscal resultó deficitario con un nivel de un 7.4 %.

En el 2021 la tasa de inflación terminó con un 8.5 %, en cambio, la meta se estableció en un 4.0 %; de manera que la crecida de precios continuó su agitado curso, en un ambiente caracterizado por un déficit fiscal de un 2.7 %, una Base Monetaria Restringida con un incremento de un 13.4 % versus un 8.8 % establecido en el programa monetario.

El crecimiento económico dominicano del 2021 fue impulsado por la expansión monetaria que se colocó hasta en RD$ 363,278 millones, las remesas en US$ 10,402 millones, la inversión extranjera directa en US$ 3,085 millones y, el gasto público en RD$ 985,407 millones, ayudando de esa manera a la demanda agregada; aunque matizada por una baja inversión de capital en construcción en obras de infraestructura.

La continuación de la recuperación para el 2022 puede no ser sostenida por el ambiente internacional prevaleciente, con el conflicto bélico Ruso/Ucraniano, que ha elevado la inflación en los Estados Unidos en un 7.9 % interanual a febrero y en Europa en 5.8 %, en tanto, la variación de los precios de alimentos de la FAO, acumula en los dos primeros meses del año un incremento de un 5.2 % e interanual de un 20.6 %.

Paralelo al escenario internacional, en el plano local, la inflación a febrero de 2022 continúa creciendo (2.11%), lo que ha dado como respuesta cierto dinamismo en la dominancia monetaria, al subir su tasa de interés de política para el segundo mes del año en 50 puntos básicos y los valores en circulación del Banco central elevarse del 21 de diciembre del 2021 al 9 de marzo del 2022 en RD$ 114,358 millones, permitiendo colocar a la posición monetaria en el inicio de la vuelta a la normalidad.

En el ámbito fiscal, pese a las presiones inflacionarias, el balance de las finanzas públicas se movió con un déficit de RD$ 2,576 millones en los dos primeros meses y medio del año, potenciando el incremento de los precios, al sumarle a la demanda agregada un consumo que no se asocia a la inversión pública, que es la llamada a generar sostenibilidad del gasto público de carácter productivo en la economía.

En adición, el déficit fiscal persistente promueve un mayor endeudamiento público, que induce en algún momento a mayores y nuevos impuestos a fin de poder darle sostenibilidad al cumplimiento del servicio de los pasivos. Para el 2022 se tiene consignado necesidades brutas de financiamiento en el presupuesto nacional por un monto de RD$ 284,079.4 millones, equivalente a un 4.87 % del PIB.

A nivel del manejo presupuestario, el gasto de capital en lo que va de año ha ejecutado un 7.1 %, del total del gasto público, erogación que solo corresponde a inversión en obras de infraestructura un 1.71 % también del total gastado en lo que va de año. La previsión del gasto de capital para el 2022 es de un 13.4 % del total de gasto público, de manera que, de lo gastado hasta la fecha hay un desvío de 8.7 puntos porcentuales.

Con un entorno internacional adverso, la reducción o dilación de los montos por invertir en obras puede impactar negativamente en frenar la recuperación económica por el lado de lo público, al tiempo que, en su efecto de complementariedad con la inversión privada, hace potenciar la desaceleración de la inversión total con efectos negativos.

De igual manera se comporta el componente de las externalidades de la inversión pública, al no impactar o reducir los efectos positivos en terceros, como son los casos de la inversión en educación y salud, que al reducirse no promueve recursos humanos más capacitados, competitivos y saludables para incorporarse en la dinámica de la producción.

En la literatura económica empírica y teórica hay abundante evidencia de que lo monetario genera inflación y también, lo fiscal en menor medida puede causarla, promoverla o aumentarla, escenario que parece indicar que se está produciendo en la República Dominicana, desde que el gasto público y masa monetaria se expandieron.

Ante el panorama, el ámbito monetario comienza a intentar recobrar algún nivel de dominancia, siendo más activo con el aumento de la tasa monetaria en 200 puntos básicos, equivalente a una elevación en la tasa de interés de un 3.0 % a un 5.0 %. El cambio de la tasa monetaria que comenzó el 24 de noviembre del 2021, no está influyendo en la elevación de la tasa de interés bancaría, ya que, desde el primer ajuste, el promedio ponderado de la tasa activa en diciembre fue de 9.88 % y al 10 de marzo registró del 2022 un 9.48%, lo que, en vez de elevarse para ayudar a desacelerar la demanda privada y por esa vía disminuir las presiones inflacionarias, se ha reducido ligeramente.

De continuar el escenario descrito con inflación y nula reacción en el ajuste de las tasas de interés bancaría hacia el incremento, las autoridades dominicanas pueden verse compelidas a nuevos aumentos de la tasa monetaria en el corto plazo, para asumir el rol del control de la inflación en forma más decidida y más ahora que en el ámbito internacional la Reserva Federal de los Estados Unidos comenzó a elevar su tasa de interés en 0.25 % y expectativas de nuevos aumentos, constituyéndose en una presión adicional para que en el plano local de la economía acontezca lo propio.

El escenario de la inflación actual no está siendo favorecido en su control por el lado de la apreciación del peso dominicano frente al dólar, que se ha verificado en un 4.19 %, al 14 de marzo, ya que fomenta el consumo importado en un escenario de inflación internacional y contribuye a sumar inflación importada a la local.

El golpeo que está recibiendo la inflación en el país combina factores internacionales y locales como los descritos, al tiempo que la postura fiscal, de no ser activa en la inversión pública junto a conseguir elevar la tasa de interés de la banca, puede generar desaceleración del PIB, lo que, combinado con la inflación, es el escenario propio de la estanflación.

*El autor es economista.

 

 

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar