Defensa personal contra inseguridad ciudadana

Por María Hernández

Una mirada de impotencia nos invade cuando observamos cómo se hacen virales, en los medios de comunicación y en las redes sociales, los robos masivos a personas que están compartiendo en un lugar, jugando dominó, en un salón de belleza, en una peluquería, en un colmado, no queda una zona o sector donde los delincuentes no hayan dejado sus huellas y la parte más deprimente es ver como se quedan pasmados todos mientras los malhechores les despojan de todas sus pertenencias y no aparece uno solo que se les plante y le dé una paliza de golpes y patadas que los deje aturdidos, a pesar de que un delincuente no va a avisar cuándo o en qué sitio ni con cuáles tácticas iniciará un ataque o una emboscada.

No hay que tener un arma de fuego o blanca, ni palos, ni piedras para defenderse. No existe mejor medio de defensa que nuestro propio cuerpo y así lo han demostrado países que se ocupan de que sus ciudadanos, hasta los niños , desde que comienzan la escolaridad, se integren a practicar algún deporte de defensa personal que les servirá para todas las etapas de su vida.

Tanto la defensa personal como las artes marciales tienen una raíz común que es Marcial que viene de Marte, dios de la guerra en la mitología griega, pero las artes marciales son vistas como práctica deportiva y su objetivo es la autodisciplina, además, el fortalecimiento del cuerpo que se enmarca dentro de una especie de estilo o de sistema en donde los combates son convenidos o arreglados en condiciones que son ideales, con muchas reglas y un árbitro que tiene el objetivo de hacer cumplir esas normas con las que se pretende proteger a los contendientes. La práctica continua de este arte enseñará a los que los practiquen humildad y respeto para que solo se utilice en casos extremos.

En la actualidad no sabemos cuántos profesores de defensa personal o de artes marciales tiene nuestro país, pero esas estadísticas las tiene el Ministerio de Deportes. Sería bueno que se planifiquen clases de este arte ancestral que fascina a chinos, japoneses, coreanos, entre otros países.

En 2020, ese ministerio juramentó a un nuevo comisionado de las artes marciales mixtas quien prometió propiciar el crecimiento de esa disciplina en nuestro país, pero hasta el momento no se han visto los nuevos proyectos, en ese sentido.

Las artes marciales mixtas o también MMA, que son sus iniciales en inglés, es un tipo de deporte de combate y de contacto en donde está autorizado el uso de técnicas variadas de pelea y de estilos en un mismo combate en los cuales están permitidas las técnicas de sumisión o de pie y en el suelo así como las técnicas de golpe. En sus inicios peleaban boxeador contra judoka, jiu-jitsoka contra karatecas, entre otros.

Consultando al reconocido profesor de taekwando dominicano, Julio Montás, cinturón negro y con más de 50 años enseñando a chicos y grandes en su escuela de los kilómetros de la Independencia, Jardines del Sur, recuerda que comenzó practicando en una escuela modesta en San Cristóbal. El Taekwondo es de origen coreano, el Karate de origen japonés y el Kung-fu es Chino. También explica que hay 12 tipos de artes marciales en el mundo y sus derivaciones.

Más de 60 países, a nivel global, dentro de los que se encuentran estudiantes universitarios de Benín, China, Brasil, Corea, Estados Unidos, Rusia, Mongolia, Finlandia, Tailandia y otros han participado en el Campeonato del Mundo Universitario de Taekwondo que antes de la pandemia del covid-19 se realizaba en diferentes países del mundo.

Dentro de los países que practican Karate se encuentran Francia, Alemania, España, Turquía, Egipto, Azerbaiyán y otros.

Mientras, los países que con más frecuencia practican Kung Fu son además de China, Estados Unidos, Austria, Guatemala, Colombia, Argentina y El Salvador.

El cine ha motivado a que muchos ciudadanos de diferentes países sientan fascinación por el arte de combinar bien las extremidades superiores y las inferiores, de manera tal, que puedan alcanzar al contrario sin perder el equilibrio y poder mantenerse en pie para seguir la competencia.

En 2008, la República Dominicana obtuvo plata con la participación de Gabriel Mercedes en Taekwondo, en los Juegos Olímpicos de Pekín. Luisito Pie obtuvo bronce en Taekwondo de Río 2016. Bernardo Pie, su hermano también se ha destacado en este deporte, donde Moisés Hernández y Katerine Rodríguez también han clasificado.

En la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) se imparte la materia de Artes Marciales como optativa para cualquiera que desee practicarla en un pabellón especial para ello.

Recuerdo a una estudiante que salía de la facultad de Humanidades de la UASD, en horas de la noche, relatar cómo pudo vencer a dos delincuentes que amenazaron con robarle sus pertenencias gracias a sus conocimientos de defensa personal. La defensa personal es como se denomina al conjunto de habilidades tanto técnicas como tácticas que van encaminadas a impedir o también a repeler cualquier agresión que sean realizadas por uno mismo y para sí mismo.

Algunos programas de televisión en el pasado procuraban enseñar este tipo de defensa como se recuerda a los presentadores y profesores de artes marciales Miguel Peña quien era taekwondista y René Fiallo, karateca. El taekwondo está dividido entre las dos Coreas tanto en la del norte como en la del sur. Ese arte marcial nació en Corea del Sur y de acuerdo a los coreanos sus orígenes comenzaron en el año 50 antes de Cristo, con un arte marcial denominado Taekkyon.

Algunos presidentes como Vladimir Putin, de Rusia, quien practica el Judo, que es un arte marcial, se destacan por su destreza en estas artes.

No entendemos por qué en las escuelas y colegios de la República Dominicana no se incluye la defensa personal como una materia de deportes como hacen en muchos países.

Una de las ventajas de asumir esta disciplina dentro de otros deportes que en la actualidad se practican en las horas de deporte en las escuelas es que , contrario a lo que muchos podrían imaginar, que es un arte que impregna en los estudiantes más violencia están muy alejado de la realidad.

La defensa personal plasma una pasividad increíble en los que se dedican a este arte, pues las primeras técnicas conllevan unos credos motivadores que llaman a la tranquilidad y al autocontrol de los individuos y dejan en los ejecutantes bastante disciplina y respeto por el contendor contrario.

Por: María Hernández

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