De policías y Justicia

Por Dámaso Castillo

Caramelo envenenado…

El exrector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) anda orondo, disfrutando la designación que le hiciera el presidente Luis Abinader para que participe en la transformación de la Policía Nacional en el área educativa. Es decir, cambiarle la forma de actuar a más de 40 mil miembros.

El “chip” de una policía represiva con un sueldo cebolla, durmiendo, comiendo, y sus hijos pasando crujía, entendería los nuevos lineamientos transformadores que plantea Abinader y su equipo. A propósito del presidente constitucional, los policías siguen esperando el tan cacareado aumento salarial.

DICRIM…

Una sorpresa se han llevado los detractores de la Policía Nacional y el DICRIM. Y no es para menos, la Dirección Central de Investigaciones Criminales arrastraba a la policía en una suerte de escándalo tras escándalo. Gracias a Dios el jefe de Estado designó allí a un investigador en la persona del general Amaury Van Troy Tejeda Cruz, quien tiene un trato fino y afable con la ciudadanía, pero impone un trabajo arduo en favor de la institución del orden público. Además, es un ajedrecista en acabado y formado. Ojalá los chismosos no triunfen frente a un hombre que lo ha dado todo por evitar que sus hombres bajo su mando se vean envueltos en escándalo…excelente designación.

SURUM…

El presidente del Colegio de Abogados, SURUM Hernández, se opuso a una auditoría de la Cámara de Cuentas con artilugios jurídicos. El más interesado en que eso ocurra es el propio Hernández para llevar diafanidad y pulcritud a ese gremio que ha tan vilipendiado en toda su historia. Recibimos con beneplácito esa auditoría que llevará transferencia a ese órgano que agrupa a los abogados del país. Además, todo el que maneja fondos públicos y recursos de los contribuyentes no debe oponerse a transparentar eso recursos.

PENA anticipada…

La práctica de penalizar con 18 meses de prisión a los imputados de corrupción del gobierno pasado, como medida de coerción la convierte en una pena anticipada, que de resultar inocente nadie puede resarcir ni compensar en dinero o placer esa odiosa condena.

Nos oponemos radicalmente a esos tipos de medida, ya que se entiende que de antemano el Ministerio Público procedió a una profunda investigación y que tiene los elementos necesarios para sustentar cualquier tipo de acusación, nos parece que en los representantes de la sociedad, es decir, la Procuraduría General de la República realiza las investigaciones a la carrera y que esos encartados tendrían peligro de fuga, cuando el Código Procesal Penal estable que lo excepcional es la prisión… ojalá y eso mejore para bien del país.

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