“De la Pasión al Apocalipsis”, arte hispano-guaraní en Semana Santa asuncena

Por EFE jueves 29 de marzo, 2018

 EL NUEVO DIARIO, ASUNCIÓN.- Una serie de esculturas del siglo XVIII que recorren la Pasión de Cristo hasta el apocalipsis bíblico, en su mayoría pertenecientes a una colección privada, constituyen una propuesta para admirar el arte barroco hispano-guaraní en el contexto de la Semana Santa de Asunción.

Son un total de doce piezas encuadradas en la exposición denominada “De la Pasión al Apocalipsis”, que se puede ver en el Museo de Arte Sacro y extraídas en su mayoría del acervo de Nicolás Latourrette, un enamorado de ese arte.

Las obras, mayormente talladas en madera, provienen de las reducciones que los misioneros jesuitas, y en menor medida franciscanos, instalaron entre las comunidades indígenas, con talleres en los que trabajaron autores anónimos que contribuyeron a ornamentar los templos católicos.

Abre ese recorrido un “Cristo a la columna”, una escultura en madera policromada de cerca de un metro de altura que escenifica el momento de la flagelación de Jesús.

Y cierra con la excepción estilística de la muestra, un cuadro español de la virgen María, en línea con el último capítulo del Libro de las Revelaciones o Apocalipsis, cuando la madre de Cristo aparecería coronada de estrellas y daría a luz a un niño que regiría las naciones de la tierra.

Y es que la muestra está ideada como un recorrido religioso en el que cada escultura ejerce de hilo conductor, tomando el relevo un “Cristo yacente”, tras la crucifixión, y luego una escultura en madera con el concepto de La Piedad de Miguel Ángel, pero con la influencia del barroco hispano-guaraní.

“El autor de la escultura representa a la madre de Cristo mucho más grande que el hijo, como dando a entender que tras su muerte este volvió a ser un pequeño en los brazos de su madre”, dijo a Efe Latourrette.

La muestra continúa, siguiendo la estela del Apocalipsis, con la aparición en la sala del museo de dos esculturas, ambas con el concepto del Niño Jesús como salvador del mundo, y separadas por una pieza de San Miguel que pisa la cabeza del Demonio.

La muestra avanza con la presencia de San Pedro, como heredero de las llaves del Reino, y de San Esteban, el primer mártir católico, que ejemplifican la victoria de Jesucristo sobre la muerte dando la redención que permitió a esas figuras del cristianismo llegar a los altares del santoral católico.

Todo ello repartido mediante una puesta en escena que evita la necesidad de un guía para el visitante, que se apoya en explicaciones impresas y ubicadas junto a cada una de las piezas.

Detrás de la muestra está el esfuerzo de Latourrette, que cuenta con más de 800 piezas de arte sacro y es uno de los coleccionistas más importantes de Paraguay.

Una afición que dice le llegó de “una manera mágica”, hace más de 55 años.

“Mi madre me había regalado un reloj antiguo barroco que compró en una casa de antigüedades, y en la que funcionaba, pero en mi casa no funcionaba. Me fui (a la tienda) y le dije, cambiame por aquel Cristo a la columna, entonces me cambió y ahí comencé”, explicó el coleccionista.

Ahí comenzó una afición de la que disfruta al compartir su colección con el público.

“Cuando uno es coleccionista quiere tener más, la figura del avaro, ahí sale lo privado (la colección). Entonces al exponerlas al público, ya deja de ser avaro”, dijo Latourrette.

Agregó que ello le motiva a realizar estas muestras, además de ayudar a ubicar al Museo de Arte Sacro como una opción más de las actividades de Semana Santa en la capital paraguaya.

La muestra es otra propuesta de Semana Santa del Museo de Arte Sacro, que el año pasado ya contó con la colaboración de Latourrette, quien prestó de su colección 77 cruces del barroco hispano-guaraníes para una recordada exposición.

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