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De Donald Trump a Marine Le Pen

Por Elvis Valoy Miércoles 1 de Febrero, 2017

Fuertes nubarrones se ciernen sobre el mundo que no se sabe hacia dónde va. ¿Qué le espera a la humanidad si continúa por esta peligrosa pendiente que amenaza su existencia misma?

¿Nos dirigimos indefectiblemente a una tercera conflagración bélica que haría desaparecer el globo terráqueo? Nadie sabe.

Estas interrogantes no están demás si tomamos en cuenta los que serían los próximos resultados electorales en curso alrededor del planeta.

En el mes de abril de este año, serán las elecciones presidenciales en Francia, y la campaña electoral en ese país se inicia en este mes de febrero.

Quien resulte ganador en abril o mayo será la persona que estará en el Palacio Elíseo durante este quinquenio.

A pesar de que el Partido Socialista ha escogido un candidato que tiene la capacidad de negociar con otras fuerzas, las posibilidades de triunfo de Marine Le Pen, candidata por el Frente Nacional son inmensas, y ya comienzan generar preocupaciones.

Una victoria de la señora Le Pen en las elecciones francesas que se llevarán a cabo en tres meses, pondría en práctica un nuevo accionar gubernamental excluyente, racista y sectario, lo que traería al ruedo universal otro gobierno intolerante, que se sumaría a los ya existentes que encauzan al planeta por senderos extremadamente peligrosos.

La coyuntura en Francia no dista mucho de la que se presentó en Estados Unidos en sus últimas elecciones, pues la calamidades por la que atraviesa el país galo son muy similares a la que llevó a Norteamérica a elegir en la presidencia a Donald Trump, teniendo ambas naciones como común denominador la casi total desaparición de sus clases medias y la pauperización galopante de sus obreros y obreras.

A las contrariedades económicas francesas hay que agregarle los constantes actos terroristas perpetrados por el fanatismo yihadista, los cuales han sumido a ese pueblo del sur de Europa en la frustración y el desaliento.

Otro aspecto que hay que agregarle al gran descontento reinante en el país de la Marsellesa, es la supremacía económica alemana dentro de la Unión Europea, la cual ha desmantelado importantes enclaves industriales francófonos, debido a su imposibilidad de competir en el mercado europeo.

El proceso de empobrecimiento francés ha sido tal que de ser la sexta economía mundial, no se sabe a ciencia cierta a qué número ha ido a parar el país cuna de los derechos humanos en los últimos años. La crisis por la que atraviesa la patria del escritor Víctor Hugo se ha convertido en política, económica y social, y de seguro que se expresará en votos en las próximas presidenciales.

Las posibles opciones electorales capaces de competir con Le Pen no están a la vista. El Partido Socialista, que una vez representó la más grandes agrupación socialdemócrata sobre la faz de la tierra, exhibe hoy una división entre sus dirigentes y la militancia.

La rivalidad entre los simpatizantes del hoy electo candidato Benoit Hamon y los del presidente François Hollande, que no apoyó al primero en sus aspiraciones, es pública y abierta, lo que le reduce posibilidades proselitistas al otrora todopoderoso PS, de cara al 23 de abril de este año.

El descrédito del derechista François Fillon, luego del escándalo de su esposa que cobraba sin trabajar, le desbroza el camino a Le Pen, que le succiona muchos votos derechistas que irán a parar a la boleta de la hija de Jean-Marie.

Por la pendiente que se mueve la actual coyuntura electoral del país perteneciente al espacio Schengen, no se descarta un triunfo de Marine Le Pen este 23 de abril, o durante la segunda vuelta el 7 de mayo.

La retórica de Le Pen es aún más chauvinista y retrógrada que la utilizada por Donald Trump que encandiló a los amplios sectores perjudicados por las políticas económicas estadounidenses. De ahí que si Marine Le Pen se alza con la victoria este 23 de abril representará otro dolor de cabeza para la humanidad.